El oro transparente: el extractivismo del agua

Por Nysa Moreno

En el discurso de desarrollo de los servidores públicos y de la oligarquía, el territorio rara vez es nombrado, y el agua, su pulso vital, mucho menos. El modelo de crecimiento que se promueve —basado mayoritariamente en megaproyectos turísticos y residenciales de lujo— resulta brutalmente insostenible frente a la fragilidad ecológica del territorio sudcaliforniano.

En la expansión turística y urbana para extranjeros, no se considera los límites del ecosistema árido ni la disponibilidad real de agua; al contrario, se opera como si este fuera un recurso inagotable, subordinado a la lógica del capital.

La hidrología de Baja California Sur se caracteriza por la presencia de cuencas cerradas y regiones hidrológicas con condiciones extremadamente áridas. La mayoría de los cuerpos de agua son subterráneos. Los acuíferos ya operan en déficit; se extrae más agua de la que se recarga naturalmente.  Esta sobreexplotación ha llevado al avance de la intrusión salina en las aguas subterráneas, y al colapso de ecosistemas extremadamente delicados.

Frente a este desastre, la alternativa ofrecida como “solución” es aún más peligrosa: las desalinizadoras. El desecho que generan —la salmuera— no desaparece, ni se neutraliza. Porque la materia no se crea ni se destruye: solo cambia de forma. Pero en este caso, ni siquiera eso: la salmuera no se transforma, solo se diluye. Se desplaza, como el daño, como un tumor que se infiltra en un cuerpo-territorio, extendiendo su muerte de forma silenciosa.

Ecosistema sudcaliforniano

El territorio de Baja California Sur se extiende en una franja larga y delgada entre dos mares, dominada por sierras volcánicas, planicies costeras, oasis aislados y una frágil red de arroyos estacionales. Se trata de un ecosistema predominantemente árido y semiárido, caracterizado por baja precipitación —menos de 300 mm anuales en muchas zonas—, alta evaporación, y recursos hídricos profundamente limitados.

En esta región, el agua superficial es prácticamente inexistente de forma permanente: los ríos como tales no existen, y lo que fluye son arroyos temporales que solo llevan agua en época de lluvias, alimentando por cortos periodos los acuíferos subterráneos. Estos acuíferos, verdaderos vasos capilares del desierto, son la fuente principal de agua en Sudcalifornia. Su recarga es lenta y depende de eventos climáticos variables, por lo que su equilibrio hídrico es extremadamente sensible al aumento en la extracción.

La mayoría de las cuencas sudcalifornianas son cuencas cerradas o costeras, sin una salida fluvial permanente al mar, lo cual acentúa su dependencia de la infiltración local y de procesos hidrológicos como la recarga vertical o incidental. La vegetación cumple un papel vital: frena la erosión, facilita la infiltración y sostiene pequeños ecosistemas que han evolucionado para sobrevivir en condiciones extremas.

Este ecosistema no solo es frágil: es finito. Y cada concesión otorgada a un campo de golf, un megahotel, un desarrollo inmobiliario de lujo es, en los hechos, una sentencia a futuro para comunidades que hoy vivimos con cortes de agua, pozos salobres o secos, y un horizonte incierto.

Manejo de los recursos hídricos

El turismo “de excelencia” se ha convertido en el único horizonte de desarrollo imaginado en el Estado —y repetido hasta el cansancio— principalmente por los gobiernos municipales de La Paz y Los Cabos. En sus discursos, este modelo se presenta como sinónimo de progreso, mientras se omite sistemáticamente su costo ambiental y social.

Bajo esta retórica hueca, el sector turístico se posiciona como solución universal, cuando en realidad es uno de los principales motores del colapso hídrico regional y, con ello, del colapso ecológico total.

Según el estudio técnico de Dr. Jürgen Wurl (CICESE Unidad La Paz, 2019), un solo campo de golf en Los Cabos consume entre 1 y 2 millones de litros diarios para su mantenimiento. Una cifra que se multiplica si se considera que algunos desarrollos incluyen más de un campo de Golf. Este consumo equivale al gasto diario de más de 10,000 personas por cada campo del Golf.  Lo alarmante no es solo el volumen desmesurado de agua que consume cada campo, sino la fuente: no utilizan aguas residuales tratadas, sino agua potable o subterránea de alta calidad, extraída de los mismos acuíferos que hoy están al borde del colapso.

De acuerdo con el sitio “Top Mexico Real Estate (2023), existen al menos 18 campos de golf en Los Cabos y 2 en La Paz —eso es lo que se reporta: en la práctica, podrían ser más, no existe un registro público actualizado, accesible ni exhaustivo que permita auditar el número real de los campos de golf, ni el uso real del agua en dichos campos—, lo cual representa un consumo total estimado de entre 20 y 40 millones de litros diarios. Esa cifra equivale al consumo diario de entre 57 000 y 114 000 personas.

Es decir, el agua que se destina diariamente a mantener verdes los campos de golf podría abastecer por completo a municipios enteros de Baja California Sur: el municipio de Loreto (18 052 habitantes), el de Comondú (71 665 habitantes), o incluso al de Mulegé (64 022 habitantes), según datos del Censo INEGI 2020.

Por su parte, un hotel de lujo con 200 habitaciones —con piscinas, jardines tropicales, lavanderías industriales y restaurantes— puede utilizar entre 200 000 y 400 000 litros diarios. Esto multiplicado por la oferta actual de alrededor de 21 000 habitaciones en Los Cabos supone un consumo colosal, concentrado en pocas decenas de desarrollos. Según datos del “Perfil Turístico del Municipio de Los Cabos (Observatorio FITURCA, 2021), esta infraestructura hotelera se distribuye en aproximadamente 105 hoteles de lujo —con un promedio de 200 habitaciones cada uno—. Si cada hotel consume hasta 400 000 litros diarios, esto implica que apenas 105 hoteles podrían estar consumiendo hasta 42 millones de litros de agua al día, lo cual equivale al uso diario de 120 000 personas locales. Si se toma como referencia un uso promedio de 350 litros diarios por persona local.

Pero si se toma en cuenta que en muchas zonas rurales o periféricas de Baja California Sur el acceso real es de apenas 150 litros diarios por persona o menos, la brecha se amplía brutalmente: esos mismos 105 hoteles estarían consumiendo el agua que podría abastecer a unas 280 000 personas rurales cada día. Para dimensionarlo, esto equivale a la suma de La Paz y San José del Cabo (250 000 + 130 000 = 380 000 aprox.), o alrededor del 50 % de la población estatal, que es de aproximadamente 800 000.

Poblaciones enteras condenadas a la escasez para sostener el confort hídrico de turistas. Lo que se les niega a los hogares, se otorga sin restricción a los fairways, hoteles y también a los jardines privados.

En contraste con las cifras promedio del consumo diario por persona local —entre 250 a 350 litros diarios—, muchas residencias de extranjeros, en su mayoría con residencia legal o doble nacionalidad, pueden superar los 1,500 litros diarios por vivienda, considerando el uso para regaderas exteriores, riego de jardines, vegetación ornamental de alto consumo, etc., es decir, el estilo de vida y cultura de extranjeros, símbolo de un extractivismo residencial ajeno al ecosistema que habita.  Esta cifra equivale al consumo diario de al menos cinco hogares sudcalifornianos de cuatro integrantes, e incluso más en comunidades donde el suministro es irregular.


En el caso de viviendas de lujo —con piscinas, jardines extensos y sistemas automatizados de riego— el consumo puede superar los 3,000 litros al día. Una dimensión brutal, no solo por su volumen, sino por lo que representa en un contexto de escasez: equivale al consumo conjunto de al menos diez hogares sudcalifornianos con acceso regular al agua. Y en los márgenes, una misma vivienda de lujo puede consumir lo que hasta más de diez hogares rurales consumen juntas.

En estas viviendas, el agua deja de ser un derecho y se convierte en un accesorio de confort, aún a costa de la escasez estructural que enfrenta el resto de la población. La magnitud de esta diferencia no es solo técnica: es un espejo de la injusticia hídrica que define al modelo actual.

Así se dibuja con claridad la aritmética de la injusticia: lo que se derrocha en los resorts de lujo, y en residencias de extranjeros, falta en las poblaciones. No es escasez: es despojo hídrico institucionalizado.

La distribución del agua para estas residencias suele hacerse mediante pipas, que recorren diariamente las zonas residenciales exclusivas para abastecer cisternas, tanques elevados o sistemas de riego. Esto plantea preguntas urgentes: ¿de qué pozos proviene esa agua?, ¿quiénes poseen esas concesiones?, ¿bajo qué criterios se prioriza su distribución?

Mientras tanto, en la misma geografía, muchas familias locales viven entre la escasez y la espera: acostumbradas a almacenar agua en cubetas, a depender de un Rotoplas en el techo, a establecer horas o días específicos para lavar la ropa, bañarse o incluso limpiar el baño. Así opera el extractivismo hídrico cotidiano: selectivo, normalizado, profundamente clasista.

Así, el desierto es domesticado con agua subterránea, bajo una estética que simula respeto al entorno pero perpetúa un modelo profundamente desigual y extractivo.

El Diario Oficial de la Federación (2023) confirma que el acuífero de La Paz ya opera en déficit estructural: se extrae más agua de la que se recarga naturalmente. A pesar de este desequilibrio, se siguen autorizando nuevas concesiones para proyectos inmobiliarios, turísticos, industriales y comerciales. Esto no solo evidencia una negligencia institucional, sino una complicidad activa con el despojo: CONAGUA sigue emitiendo permisos en un sistema colapsado, mientras promueve la privatización del agua bajo el disfraz de “eficiencia administrativa”.

Nota sobre las cifras:
Todas las cifras aquí presentadas son estimaciones aproximadas, construidas a partir de fuentes oficiales disponibles, estudios técnicos y datos públicos hasta el año 2023. Dado que no existe un registro actualizado, transparente ni de libre acceso sobre el número real de campos de golf, concesiones de agua, ni consumos hídricos específicos por parte de hoteles y residencias de lujo en Baja California Sur, es probable que los volúmenes reales de extracción y consumo sean incluso mayores. La opacidad institucional y la falta de fiscalización pública dificultan una medición precisa, lo cual no solo impide la rendición de cuentas, sino que refleja una política estructural de desinformación en torno al despojo hídrico en curso.

El agua: un bien nacional, un derecho humano

¿A quién le pertenece el agua del subsuelo? La Ley de Aguas Nacionales señala que las aguas del subsuelo son propiedad de la Nación. Pero en la práctica, esa “nación” se traduce en mercados de concesiones, instrumentos legales para privatizar un bien común.

Las concesiones de agua —otorgadas por la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA)— permiten a empresas, particulares o asociaciones explotar volúmenes de agua por encima de los límites sostenibles. En muchos casos, estas concesiones son acumuladas por grandes corporaciones, que incluso las revenden, transfieren o concentran a través de prestanombres.

Entonces, ¿quién ejecuta la Ley de Aguas Nacionales? CONAGUA. Y con ello, administra un sistema que favorece a una minoría de usuarios —el 1.1%— que concentra más de una quinta parte del agua concesionada del país. Así, lo que debería ser un derecho colectivo se transforma en una mercancía que responde a los intereses del capital, no a las necesidades de la vida.

Más de la mitad de los 39 acuíferos de Baja California Sur se encuentran sobreexplotados, según datos de la propia CONAGUA en 2019. Ese mismo año, se otorgaron concesiones por un volumen total de 426 millones de metros cúbicos de agua al año en la entidad. Para dimensionarlo: es como llenar más de 170,000 pipas de 10,000 litros cada mes, o como si se vaciara una alberca olímpica cada dos segundos, durante todo un año.

Interludio: Foundation y El llano en llamas

El futuro tecnocrático y agua como chantaje político

En los planetas periféricos del Imperio Galáctico, Asimov nos describe en la saga Foundation, que el agua era más valiosa que los metales raros. El agua no caía del cielo: llegaba en naves.
No fluía por ríos: lo hacía por contratos.

Su flujo no dependía de las lluvias, sino de tratados interplanetarios. Y cuando un sistema estelar se rebelaba, cuando cuestionaba el orden impuesto, no le mandaban soldados: le cerraban las válvulas. Así se imponía el poder: con sed.

“—¿Queréis independencia? —preguntó el representante de la Fundación—. Está bien. Pero os llevaréis vuestra sed con ella. Sin nuestros sistemas, vuestras ciudades dejarán de funcionar. No enviaremos ni una nave”

En la lógica instrumental del Imperio, el agua no era vida: era obediencia líquida. Una galaxia entera sostenida por un sistema de válvulas: más eficiente que cualquier ejército, más implacable que cualquier ley.

En ese universo racionalizado, el agua era control, castigo, recompensa.El agua era el arma silenciosa de los imperios.

Mientras en la galaxia de Asimov la sed es una herramienta de control político, en el México profundo de Rulfo la sed es abandono, castigo y condena estructural dictada desde arriba.
La ausencia no necesita ser administrada: ya es sentencia.
El llano es el resultado de una promesa rota por el Estado. Una tierra “entregada” que fue en realidad despojada.

“… al final de esta llanura rajada de grietas y de arroyos secos…”

—Por aquí ya no pasa nadie. Ni siquiera la gente. Allá en la Tierra Grande llueve a veces. Pero aquí no. Aquí nunca. Y todo se murió. Se secó. Se peló el llano.”

“Hemos venido caminando desde el amanecer…Faustino dice:

—Puede que llueva.

Todos levantamos la cara y miramos una nube negra y pesada que pasa por encima de nuestras cabezas. Y pensamos: ‘Puede que sí.’ No decimos lo que pensamos. Hace ya tiempo que se nos acabaron las ganas de hablar. Se nos acabaron con el calor. Uno platicaría muy a gusto en otra parte, pero aquí cuesta trabajo. Uno platica aquí y las palabras se calientan en la boca con el calor de afuera, y se le resecan a uno en la lengua hasta que acaban con el resuello. Aquí así son las cosas. Por eso a nadie le da por platicar.

Cae una gota de agua, grande, gorda, haciendo un agujero en la tierra y dejando una plasta como la de un salivazo. Cae sola. Nosotros esperamos a que sigan cayendo más y las buscamos con los ojos. Pero no hay ninguna más. No llueve… Y a la gota caída por equivocación se la come la tierra y la desaparece en su sed.”

No se necesita más: un paisaje muerto es la sentencia final. Donde no hay agua, no hay vida. Allí, donde no hay agua, ni siquiera el poder se asienta. Solo queda la desolación. Silencio estéril.

Ambas obras escritas en los años cincuenta —cuando aún el petróleo y los metales eran sinónimos de riqueza—ya intuían el verdadero recurso del futuro: el agua.
En Asimov, el agua es herramienta de sometimiento interplanetario. En Rulfo, su ausencia es castigo ancestral.
Hoy, más de siete décadas después, lo que imaginaron como distopía o tragedia se ha vuelto presente: el agua es ya el nuevo oro.

Un oro transparente, invisible la vitalidad para las leyes del capital, pero vital para toda forma de vida.

Desde la galaxia de la ficción hasta el llano mexicano, la sed ha sido tanto símbolo como realidad. Hoy, se vuelve política hídrica.

Soluciones que agravan drásticamente el problema

Las llamadas “soluciones” tecnológicas para enfrentar la crisis hídrica en Baja California Sur no parten del reconocimiento de su realidad ecológica: un territorio de ecosistemas áridos y semiáridos, donde el agua es escasa por definición. En lugar de diseñar un modelo de desarrollo acorde con esta fragilidad hídrica, se decide abastecer —a toda costa— un modelo turístico-inmobiliario insaciable, pensado para climas donde el agua abunda. Un afán por forzar al desierto a comportarse como un trópico.

Tecnologías para producir más agua en lugar de cambiar el modelo que la devora. Entre ellas, las plantas desalinizadoras —vendidas como avances de “alta tecnología”— no hacen sino profundizar la crisis. Son sistemas costosos, energéticamente intensivos y ecológicamente destructivos. Su lógica no responde al cuidado del agua, sino a su industrialización, y posteriormente, a la destrucción de los mares y océanos. 

Una planta desaladora convierte agua de mar en agua potable a través de dos caminos. El más común es la ósmosis inversa: el agua se filtra para eliminar sólidos y luego se presuriza con fuerza para atravesar membranas que dejan pasar solo las moléculas de agua, reteniendo la sal y otros minerales. Lo que no logra cruzar —una mezcla densa y salobre— se convierte en salmuera.

El segundo método, menos usado por su alto consumo energético, consiste en calentar el agua hasta evaporarla. El vapor se condensa como agua dulce y el residuo salado queda atrás. En ambos casos, el proceso genera una salmuera más salada que el mar, a veces cargada con químicos de limpieza.

Aunque las tecnologías para el manejo de salmuera se presenten como “altamente eficientes”, su lógica sigue siendo la misma: diluir, enterrar o dispersar el daño. Difusores que la esparcen mar adentro, pozos submarinos que la inyectan en las entrañas del océano, estanques de evaporación o sistemas de recuperación mineral no eliminan su toxicidad. Solo redistribuyen su impacto. No hay tratamiento ecológico, solo una administración del daño.

En todos los casos, la salmuera es devuelta al mar: la descarga hipersalina reduce el oxígeno disuelto, altera la temperatura y composición del agua, afecta gravemente la fauna bentónica y rompe los delicados equilibrios ecológicos costeros. Aún en un sistema perfectamente diseñado o “eficiente”, la contaminación sería inevitable, puesto que toda conversión de energía genera entropía.

Como lo establece la segunda ley de la termodinámica o la ley de la entropía, no existe proceso de transformación sin pérdida: la energía útil se degrada, el desorden molecular aumenta, y la reversibilidad se desvanece. Este principio —invisible para quienes predican la eficiencia tecnológica— es clave para entender que todo lo que hacemos, incluso lo más “limpio”, tiene un costo ecológico. La salmuera no se transforma: muta en daño.

La retórica de mitigación que acompaña a estos proyectos no logra esconder el hecho de que están desplazando la crisis de un medio a otro.

Distopía salina: el futuro que ya comenzó

Mientras se multiplican las plantas desalinizadoras, también se expande —en silencio— su rastro de muerte. En el litoral español, y con mayor intensidad en regiones del Medio Oriente como Abu Dabi, comienzan a surgir territorios devastados por el exceso de sal: extensiones del tamaño de ciudades enteras cubiertas por salmuera residual, donde la vida ha sido expulsada. Ahí, en esas zonas muertas, el subsuelo se ha vuelto tóxico, la evaporación intensificada ha dejado costras de sal cristalizada, y solo sobreviven algunas bacterias halófilas y/o microalgas capaces de resistir las condiciones extremas.

Estos “desiertos salinos” no son ya ficción científica: son el resultado directo de una lógica tecnológica que se niega a preguntarse dónde quedará el residuo de su tecnología. En España, se han generado residuos suficientes para cubrir el equivalente al territorio urbano de toda la ciudad de Barcelona. En los Emiratos Árabes Unidos, las descargas constantes de salmuera han destruido hábitats costeros completos.

Imagina un futuro donde vastas regiones costeras —antes vibrantes con manglares, peces y moluscos— se convierten en superficies yermas, deshabitadas, sin oxígeno y sin retorno ecológico. Un paisaje donde  no hay vida, solo un suelo muerto salinizado hasta la médula, que no puede ser sembrado ni habitado.

Bajo este escenario de muerte, cabe preguntarse quiénes sostienen este modelo: la oligarquía y los servidores públicos que lo legitiman. ¿Es ignorancia o es psicopatía? ¿Se trata de una ceguera estructural o de una pulsión necropolítica deliberada? Ya no estamos solo ante un extractivismo territorial o hídrico: estamos ante una forma enfermiza de poder que arrasa con la vida misma, haciendo realidad distopías de muerte. No es solo un modelo económico: es una maquinaria enferma que no reconoce límites ni consecuencias.

¿Deberíamos someternos —como en los sistemas estelares en Foundation— y aceptar en silencio la tortura de dejarnos morir de sed, con tal de evitar la ira del imperio? ¿Deberíamos conservar la esperanza —como Faustino en El llano en llamas— caminando con fe ciega sobre la costra seca del llano, esperando una lluvia que no llega, repitiéndonos que todo estará bien mientras la sequía y el calor lo devoran todo, incluso la necesidad misma de comunicarnos, de reconocernos, de exigir, de rebelarse?

Frente a esa distopía hecha realidad, ya no basta con denunciar: es preciso asumir que lo que está en juego no es ideología, sino supervivencia. Si entendemos la aritmética básica del colapso —el desequilibrio entre lo que se extrae y lo que se regenera, así como lo que se desecha al medio y las consecuencias irreversibles de ese descarte, como la salmuera—, lo lógico no es el sometimiento, sino la implementación urgente de una racionalidad ecológica.

No se trata de un acto heroico, sino de un principio elemental de vida. Y si hay servidores públicos o instituciones incapaces de comprenderlo, entonces habrá que apartarlos exigiendo su destitución, porque el agua no puede seguir administrada por quienes confunden lujo con derecho y progreso con devastación.

Infraestructura de reciclaje: una propuesta frente al colapso

Desde el Frente Ciudadano en Defensa del Agua y la Vida, el ingeniero Juan Ángel Trasviña ha impulsado una propuesta concreta para mitigar la sobreexplotación de acuíferos en Baja California Sur: obligar a todos los desarrollos inmobiliarios, turísticos y comerciales a instalar plantas de tratamiento de aguas residuales que permitan su reúso, al menos en sanitarios y áreas verdes.

Inspirada en modelos ya implementados en países como Japón, Australia y Estados Unidos, esta iniciativa ciudadana fue presentada ante el Congreso Estatal como una reforma al artículo 56 de la Ley de Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente (LEEPA-BCS), y logró pasar al dictamen con modificaciones sustanciales.

La lógica es clara: en una región con disponibilidad hídrica drásticamente inferior al promedio nacional, resulta inadmisible seguir otorgando concesiones a megaproyectos sin exigirles infraestructura mínima para el reúso del agua. Con datos precisos, la propuesta demuestra que un hotel de 500 habitaciones podría ahorrar más de un millón de litros al mes si reusara el agua de lavabos y regaderas en sus sistemas sanitarios.

El dictamen resultante de esta iniciativa establece sanciones para quienes incumplan la medida, fija un plazo de dos años para que las construcciones existentes se adecuen, y elimina ambigüedades jurídicas que antes permitían ignorar esta obligación. No obstante, como toda solución técnica, también enfrenta límites: si bien plantea una medida concreta de mitigación, no confronta la raíz del problema, que es el modelo de desarrollo extractivo e hídricamente inviable impuesto en la región.

En ese sentido, esta reforma representa un primer paso: un instrumento legal valioso que, sin embargo, deberá acompañarse de acciones estructurales capaces de frenar la expansión de megaproyectos turísticos y reconocer el derecho al agua no como un lujo urbanizable, sino como un bien común irrenunciable.

Pero incluso la infraestructura de reúso más eficiente no resuelve un hecho insoslayable: en Baja California Sur ya no hay agua suficiente para sostener el modelo de crecimiento vigente. Frente a esta realidad, distintos grupos ciudadanos han comenzado a exigir algo más que las útiles y necesarias medidas técnicas: el reconocimiento formal de que el territorio vive en una condición estructural de estrés hídrico.

Marco legal y horizonte racional para la gestión del agua

Con fundamento en el Artículo 4º constitucional, que reconoce que “toda persona tiene derecho al acceso, disposición y saneamiento de agua para consumo personal y doméstico en forma suficiente, salubre, aceptable y asequible”, distintos grupos y colectivos han trazado rutas alternativas frente al colapso hídrico en Baja California Sur.

Aunque en 2010 la Asamblea General de las Naciones Unidas declaró el acceso al agua como un derecho humano fundamental, la realidad ha demostrado que tales resoluciones sirven más como herramienta retórica para blanquear megaproyectos y políticas de despojo que como garantías reales para los pueblos. El lenguaje de los derechos humanos, apropiado por instituciones globales, no ha impedido la sobreexplotación de acuíferos ni la mercantilización del agua. La verdadera defensa del agua nace desde abajo, desde los territorios, no desde tratados internacionales.

A contracorriente de las políticas extractivas que mercantilizan el agua, el Colectivo de Académicos Sudcaliforniano (CAS), en conjunto con la Brigada Ricardo Flores Magón, ha comenzado a construir una estrategia legal, técnica y comunitaria para declarar el municipio de La Paz (y, eventualmente, toda la región) libre de proyectos inmobiliarios y turísticos de alto impacto por estrés hídrico. Esta propuesta parte del reconocimiento de que el acceso al agua no puede supeditarse a desarrollos inmobiliarios ni turísticos que ignoran la aridez de este territorio.

En entrevista con la Dra. Laura Carreón Palau, integrante del CAS y profesora investigadora del Centro de Investigaciones Biológicas del Noroeste (CIBNOR), e impulsora clave de la iniciativa originalmente planteada por la Dra. Concepción Lora Vilchis —también integrante de ambas instituciones—se expuso el trasfondo técnico y político de la propuesta. En 2023, la CONAGUA publicó en el Diario Oficial de la Federación el volumen de agua correspondiente a reservas para uso humano (13.19 millones de m³), un intento de garantizar disponibilidad para la población. Sin embargo —señala Carreón— este tipo de medidas, sin una reducción proporcional de concesiones, sólo amplían el déficit hídrico. “Lo primero que habría que hacer —plantea— es reducir el volumen de agua concesionado hasta alcanzar un equilibrio hídrico, como se hace con las cuotas pesqueras: ajustar el uso con base en la recarga real de los acuíferos”.

Para ello, se requiere —además de voluntad política— una reforma profunda a la Ley General de Aguas, la implementación obligatoria de medición en pozos (macro y micromedición), y una auditoría ciudadana al uso del agua. También es urgente modificar el enfoque de desarrollo: mientras las desaladoras se presentan como solución, su eficiencia es muy limitada, su impacto ambiental es sumamente alto, la salmuera resultante representa un riesgo ecológico alarmante aún no dimensionado. “Declarar el estrés hídrico implica establecer límites claros —explica Carreón—: en un ecosistema árido como Baja California Sur, los campos de golf no son viables ni megaproyectos. No se puede permitir este lujo hídrico en una región que ya no sostiene lo básico. También se debe garantizar infraestructura mínima para el acceso equitativo al agua, como exigir que todas las viviendas cuenten con aljibe.”

Los fundamentos técnicos para la declaratoria de estrés hídrico incluyen:

  • El índice de sequía (histórico y actual),
  • El índice de vegetación (como indicador de salud ecosistémica),
  • La disponibilidad media anual por acuífero (según el DOF),
  • Y la proyección de afectaciones ecológicas: pérdida del caudal ambiental, estrés vegetal, disminución de captura de carbono y mayor vulnerabilidad climática.

“Mientras se siga extrayendo agua sin ajustar concesiones al déficit real —advierte Carreón—, se compromete no solo el derecho humano al agua, sino el equilibrio ecológico del territorio”. Porque mientras se mantenga el espejismo de abundancia —pozo más profundo—, seguiremos agotando no solo el recurso, sino la posibilidad misma de habitar este ecosistema árido y frágil.

Cada vez que se excava más hondo para extraer agua, se cruza un umbral invisible pero devastador: se comienza a utilizar el caudal ecológico, es decir, el volumen mínimo que necesita la biodiversidad para sostener su existencia. Carreón explica que, cuando se extrae esa agua, no afecta solamente al ser humano: se interrumpe el pulso vital de los ecosistemas, se estresa la vegetación, disminuye la captura natural de carbono y se eleva la vulnerabilidad frente al cambio climático.

“Una vegetación debilitada no captura el carbono necesario; un ecosistema desecado no regula el clima”  —señala Carreón—. Así, el despojo hídrico no solo agrieta la tierra; también fractura la memoria climática del territorio.

“El hombre seco ha perdido el lenguaje del agua”, escribió Gaston Bachelard. Olvidar ese lenguaje es dejar de escuchar los ritmos del territorio, volver mercancía el ecosistema. En Baja California Sur, donde la fragilidad hídrica es extrema, el extractivismo no solo agota los acuíferos: seca también la racionalidad ecológica.

FUENTES CONSULTADAS

  • CICESE Unidad La Paz. (2019). Estudio técnico sobre consumo de agua en campos de golf en Los Cabos. Dr. Jürgen Wurl. Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada CICESE, Unidad La Paz.
  • Diario Oficial de la Federación. (20 de marzo de 2023). Acuerdo por el que se dan a conocer las reservas de agua para el consumo humano en diversos acuíferos del país. Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT).
    https://www.dof.gob.mx/
  • CONAGUA (Comisión Nacional del Agua). (2020). Estadísticas del Agua en México, Edición 2020. Subdirección General Técnica, Gerencia de Aguas Subterráneas.
    https://www.gob.mx/conagua
  • INEGI (Instituto Nacional de Estadística y Geografía). (2020). Censo de Población y Vivienda 2020.
    https://www.inegi.org.mx/programas/ccpv/2020/
  • FITURCA – Observatorio Turístico de Los Cabos. (2021). Perfil Turístico del Municipio de Los Cabos. Fondo de Promoción Turística de Los Cabos.
    https://www.visitloscabos.travel/media
  • Top Mexico Real Estate. (2023). Los mejores campos de golf en Los Cabos. Publicación en línea del sitio de bienes raíces.
    https://www.topmexicorealestate.com
  • Trasviña (2023). Reforma a la Ley de Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente del Estado de Baja California Sur (LEEPA). Propuesta presentada ante el Congreso del Estado.
  • Entrevista con la Dra. Laura Carreón Palau. (2025). Integrante del Colectivo de Académicos Sudcalifornianos (CAS). Conversación directa, junio 2025. Transcripción no publicada. Fragmentos citados con autorización.
  • Colectivo de Académicos Sudcalifornianos (CAS). (2024-2025). Conversatorio en torno al manejo hídrico y el estrés de acuíferos en Baja California Sur.
  • Fundar (2020). La apropiación del agua en México. http://bibliodigitalibd.senado.gob.mx/bitstream/handle/123456789/4803/CI_62.pdf?sequence=1&isAllowed=y
  • González Villarreal, Ana Lucía (2019). Apropiación del agua y políticas públicas en México (COLMEX). Estudia formas irregulares e inequitativas de acceso al agua en contextos urbano-rurales.
    — Presentado en el Tercer Informe COLMEX: 2017‑2019, páginas
  • Gómez Godoy, Claudia (2015). La economía política del agua en México (CIESAS).
  • Rojas Rabiela, Teresa (INAH/CIESAS). Estudios sobre “mercado gris del agua”.
  • CIEP (2022). Mercado del agua en México: fallas estructurales y desigualdad en el acceso.
  • Informes de DOF, CONAGUA y CNDH. Documentación técnica sobre mercados irregulares del agua y reventa.

3 posdatas 3 IV.- DE GATOS Y CAJAS. (oh, lo sé.  Había dicho que eran 3 posdatas 3, pero… ¿no eran 4 los Tres Mosqueteros? … ok, ok, ok, mentí: no son 3, son …)

Una paradoja de la paradoja de Schrödinger

  Erwin Schrödinger (Austria-Irlanda. 1887-1966), quien parece que no era muy afecto a los felinos caseros, propuso un ejercicio teórico para la física cuántica.

  El planteamiento es sencillo, aunque sus implicaciones son muy complejas.  Dentro de una caja han metido un gato. La caja tiene un dispositivo que, sin tiempo definido, libera una suerte de mecanismo letal y el gato morirá.  Como la caja es hermética, no se sabe si el gato está vivo aún o ya pereció.  Hasta que la caja se abre, se confirma una posibilidad o la otra.  El momento previo, cuando no sabemos si está vivo o muerto, supone que hay dos mundos o dos universos simultáneos.  En uno el gato está ya muerto, en el otro está vivo aún.  Un mecanismo mortal activado y sin activar; un gato vivo y muerto a la vez; una superposición de estados según la física cuántica.

  Dejemos, por ahora, de lado las referencias a los multiversos de los comics y las consecuencias en la física cuántica.  Dejemos de lado también la animadversión de don Schördinger respecto a los gatos, y que es obvio que no conocía mucho de esos felinos (cualquiera que haya lidiado con ellos sabe que no se dejarían atrapar, y mucho menos permitir que los encierren, sin protestar y sin defenderse -más aún si se trata de un… gato-perro -).  Tampoco nos fijemos mucho en que el gato está preso y condenado a muerte, a menos que alguien tenga a bien abrir la caja cuando el mecanismo mortal no se ha activado, y el gato salte y se libere de la prisión.

  Se supone que este ejercicio teórico, sería una base para mostrar que son posibles mundos en varios universos, es decir, en un multiverso (aunque también es para mostrar que las leyes de física cuántica no aplican en lo cotidiano).

  Hasta donde mi limitado conocimiento de los comics me permite, entiendo que, en esos mundos diversos, sigue prevaleciendo el individuo, pero en diferentes versiones.  En un mundo, Sheldon Cooper (serie televisiva “The Big Bang Theory”), es un científico con problemas para relacionarse socialmente.  En otro es un mujeriego irredento.  En uno más es un juez “popular” del sistema judicial en México (oh, lo sé, mi perversidad es sublime).

  Y esta digresión que, eso espero, desconcierta, viene al caso, o cosa, según, de que aún con la capacidad imaginativa para plantear la existencia simultánea del gato vivo y el gato muerto, no se plantea la posibilidad (o el universo) de que haya uno o varios gatos que se nieguen a entrar a la caja.  Y tal vez con el agravante de que el supuesto gato en realidad sea un gato-perro.

  Al señalar unas posibilidades, se omiten otras.

  Cuando se habla del sistema capitalista, las diferentes propuestas se refieren a lo que pueden hacer para mejorar las condiciones del gato encerrado en la trampa, para alargar su vida (o sus posibilidades de vida), o para “humanizar” el dispositivo mortal.

  Es, digamos, lo que plantea el progresismo.  ¿Definición de progresismo?  Bueno, quienes son de izquierda hasta la víspera de convertirse en gobierno y tener un puesto, cargo, paga pues.  Entonces dejan de ser de izquierda, se convierten en oficialismo, y disfrazan su pragmatismo (que los lleva a aliarse y hermanarse con sus enemigos de la víspera -y a distanciarse de su pasado social-), de “realismo político”.  Es, entonces, una izquierda agradable al capital.  Es decir, una derecha “cool”, bonita, recatada y ruborosa.

  En este caso, el progresismo promete, en la víspera, liberar al gato de su prisión.  Luego, como no puede o no quiere hacerlo, “cambia” su propuesta: “voy a hacer que estés más cómodo”; “voy a conseguir mejores condiciones para tu muerte”; “voy a luchar para que el mecanismo mortal no se active muy rápido”.  O, puede, en cambio, exhortar al prisionero a aguantar, ya que tiene el 50% de probabilidades de sobrevivir temporalmente.  Preso, sí, pero vivo.

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  El sistema capitalista es esa caja.  Dentro de ella, multitudes esperan, sin saberlo, que se active el mecanismo asesino.  Guerras, hambrunas, catástrofes “naturales”, asaltos violentos, asesinatos, arbitrariedades gubernamentales, destrucciones que habrán de solucionar el enigma: “¿vivir o morir?”.

  En la caja hay quien tiene el delito de ser mujer, niño o niña, joven, anciana, otroa, de piel oscura, de modo originario, con lengua extranjera en su propia tierra, etcétera.  No importa su condición, género, raza, ideología, religión, modo, estatura, complexión física: esa persona está dentro de la caja y está sujeta a esas leyes mortales.

  No sólo sin posibilidad de salir, también sin imaginar siquiera que otro mundo exista allá afuera.

  La opción para retrasar la muerte o mejorar las condiciones de la condena, es la sumisión y la aceptación a ser parte del escaparate de “cosas raras” que el sistema exhibe para esparcimiento de sí mismo.  Mujer, Otroa, Originario, Raza, Barrio, Nacionalidad, cada “rareza” tiene su lugar en la tienda de curiosidades si se porta “bien».  Si no, bueno, la “mano invisible del mercado” accionará la palanca exterminadora.

  Ejemplo: el delito de nacer, crecer y luchar en tierras palestinas es no aceptar ser parte de la vitrina del capital.  Y resistir y rebelarse contra la máquina.  La máquina quiere un centro recreativo en Gaza y le estorba la civilización palestina, el pueblo palestino lucha por un territorio para vivir.

  Palestina es el mejor ejemplo de la crisis terminal de los llamados “Estados Nacionales” y sus gobiernos.  No ellos mandan, sólo obedecen a conveniencia.  Son incapaces de presentar una política exterior independiente, digna y consecuente.

  Y en al asesinato masivo en marcha, la complicidad y omisión de los gobiernos del planeta (salvo algunas excepciones), es patética.  Las policías de los distintos gobiernos europeos y americanos reprimiendo las manifestaciones por el cese al genocidio en Palestina, son el mejor discurso sobre el “humanismo” occidental.

  En el mundo de arriba, los gobiernos europeos son la corte ociosa e inútil del rey en turno.  Rusia y China son los condes y duques conspirando para el regicidio, y ofrecen un monarca alterno.  El resto de los gobiernos nacionales en el mundo, salvo quienes se han manifestado claramente en contra, son los pajes afanosos, estresados por las continuas demandas y hostigamientos de la familia real.

  ¿Quiénes contemplan, operan, se divierten y hacen apuestas sobre lo que ocurre en la caja?  Los grandes capitales financieros, comerciales, industriales y, ahora, digitales y aeroespaciales.

  Los gobiernos del mundo, en su mayoría, sólo son los boleteros de las apuestas, los “brokers” en las bolsas de valores donde las guerras siempre están al alza, y la vida de abajo… a la baja.  Y, como los Mileis que en el mundo son y serán, son a quienes se manda a comprar y servir el vino que presidirá los banquetes monárquicos (la motosierra es un detalle autóctono).

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  Sin embargo, hay quien o quienes se plantean otra posibilidad: no entrar a la caja o salirse de ella.

 Más aún, hay quienes cuestionan la caja misma, su existencia eterna y omnipotente; y su pretensión de ser el único universo que tolera la existencia, dentro suyo, de la diversidad, de varios universos o multiversos… domesticados.

  Esas personas que se plantean eso son lo que los zapatistas llamamos “resistencia y rebeldía”.  Resistencia para entrar a la caja o, si se está adentro, Rebeldía para luchar por salir.

  Resistencia y Rebeldía que se plantea la destrucción de la caja, de la lógica que la creó y de la creencia de que no es posible “otra cosa”.

Desde las montañas del Sureste Mexicano.

El Capitán.
Julio del 2025.

LA HIDRA CAPITALISTA, LA TORMENTA QUE SE VIENE Y LA DEFENSA DEL TERRITORIO EN BAJA CALIFORNIA SUR.

Gilberto Piñeda Bañuelos/Brigada Ricardo Flores Magón

Muchas personas en Baja California Sur, en México y el Mundo, no ven con buenos ojos a  las comunidades y a los pueblos zapatistas que han hecho pública su palabra a través los voceros y voceras del EZLN, no solamente porque los medios de comunicación y no pocas organizaciones sociales y ONG´s  les han invisibilizados, sino principalmente porque  han roto en definitiva con la clase política mexicana de todo tipo y porque su palabra ha sido cada vez más clara de lo que es el capitalismo como un sistema de despojo del territorio, de explotación, de opresión y de represión, como sucede en todo el planeta.  La delegación de Todos Santos no es la excepción, ahí están Cerritos, Punta Lobos, la zona marítimo-terrestre de la costa del pacífico y el oasis del palmar.

Hay que decir que las y los zapatistas no ponen apellido al capitalismo como suele suceder, cuando lo definen, ellas y ellos no distinguen entre capitalismo depredador y el capitalismo verde. Por eso quiero leer unas palabras muy sencillas que dijeron a México y el Mundo,  las y  los zapatistas en la Sexta Declaración de la Selva Lacandona donde caracterizan al capitalismo  en cualquier parte del planeta. Dicen las y los zapatistas:  

Ahora vamos a explicarles cómo es que vemos nosotros los zapatistas lo que pasa en el mundo. Pues vemos que el capitalismo es el que está más fuerte ahorita. El capitalismo es un sistema social, o sea una forma como en una sociedad están organizadas las cosas y las personas, y quien tiene y quien no tiene, y quien manda y quien obedece. En el capitalismo hay unos que tienen dinero o sea capital y fábricas y tiendas y campos y muchas cosas, y hay otros que no tienen nada sino que sólo tienen su fuerza y su conocimiento para trabajar; y en el capitalismo mandan los que tienen el dinero y las cosas, y obedecen los que nomás tienen su capacidad de trabajo.

Y entonces el capitalismo quiere decir que hay unos pocos que tienen grandes riquezas, pero no es que se sacaron un premio, o que se encontraron un tesoro, o que heredaron de un pariente, sino que esas riquezas las obtienen de explotar el trabajo de muchos. O sea que el capitalismo se basa en la explotación de los trabajadores, que quiere decir que como que exprimen a los trabajadores y les sacan todo lo que pueden de ganancias. Esto se hace con injusticias porque al trabajador no le pagan cabal lo que es su trabajo, sino que apenas le dan un salario para que coma un poco y se descanse un tantito, y al otro día vuelta a trabajar en el explotadero, que sea en el campo o en la ciudad.

Y también el capitalismo hace su riqueza con despojo, o sea con robo, porque les quita a otros lo que ambiciona, por ejemplo tierras y riquezas naturales. O sea que el capitalismo es un sistema donde los robadores están libres y son admirados y puestos como ejemplo.

Y, además de explotar y despojar, el capitalismo reprime porque encarcela y mata a los que se rebelan contra la injusticia.

Al capitalismo lo que más le interesa son las mercancías, porque cuando se compran y se venden dan ganancias. Y entonces el capitalismo todo lo convierte en mercancías, hace mercancías a las personas, a la naturaleza, a la cultura, a la historia, a la conciencia. Según el capitalismo, todo se tiene que poder comprar y vender. Y todo lo esconde detrás de las mercancías para que no vemos la explotación que hace. Y entonces las mercancías se compran y se venden en un mercado. Y resulta que el mercado, además de servir para comprar y vender, también sirve para esconder la explotación de los trabajadores”.

Estas palabra zapatista fue escrita en 2005 pero en un seminario que se realizó en 2015 llamado del Pensamiento Crítico Frente a la Hidra Capitalista, utilizó en su palabra, como acostumbra, esa  metáfora que deja claro lo que es el capitalismo y como funciona, como se regenera y como se reproduce de mil maneras y lo identificó con la hidra, ese monstruo de la mitología griega según la cual esa cosa tiene variadas cabezas que si le cortas una, se reproducen dos más, así que es cuento de nunca acabar; al mismo tiempo, la palabra zapatista utiliza otra metáfora para identificar los estragos del capitalismo según el tiempo y la geografía en la que se presenta, lo que ellos y ellas  llaman la tormenta capitalista,  que si es tormenta tropical los estragos pudieran ser  menores si es categoría IV o V los estragos son devastadores. Las y los zapatistas se preguntan que hacer el Día Después que pase la tormenta (eso es otro asunto, que en otro conversatorio podemos abordar).

Para identificar las cabezas de la hidra capitalista y para advertir la magnitud de la tormenta, se necesita contar, como en los barcos, una cofa del vigía, otra metáfora utilizada por las y los zapatistas, que no debe ser siempre el mismo para evitar el síndrome del vigía que puede distorsionar tarde o temprano la mirada de la tormenta que se viene, en otras palabras, se necesita un vigía colectivo que tenga, parafraseando a las y los zapatistas, el corazón a la izquierda del pecho.

En Baja California Sur, la hidra capitalista tiene muchas cabezas, pero hay tres de ellas que son las que pueden ocasionar mayores estragos cuando se venga la tormenta devastadora categoría V. Ella son: la cabeza inmobiliaria, la cabeza turística y la cabeza minera de la hidra capitalista; cada una de estas cabezas tiene a la vez tiene varias, por eso, cuando la resistencia en defensa del territorio  le corta una cabecita a la cabeza mayor, le salen otras, probablemente más devastadoras, por ejemplo, a las cabezas inmobiliarias y turísticas, el movimiento social y algunas ONG´s que defendieron el territorio marino de pichilingue,  freno la aebecita de la hidra que se estaba materializando en el muelle de macrocruceros; el movimiento social, algunas ONG´s y Organizaciones de la Sociedad Civil que defendieron el territorio de Balandra, el Tecolote, el Pulguero, el Coyote y Puerto Mexia, freno la cabecita de la hidra del macroproyecto Kuni, el movimiento del Comité de Defensa Popular Colina del Sol y Esterito mantiene congelado el macroproyecto Velora-Desarrollo Eco; el movimiento social del Pacto por Todos Santos detuvo temporalmente la construcción de The Palmoral, y en el pasado cercano los pescadores y cooperativa de punta lobos, evitó temporalmente el despojo de su territorio marítimo terrestre qe históricamente utilizanam los pescadores,  pero no hay que olvidar que  les costó la represión y la cárcel a un compañero; a la cabeza minera de la hidra capitalista, el movimiento social, el Frente Ciudadano en Defensa del Agua y la Vida, y el Pacto Por Todos  Santos que defendieron el territorio de la Sierra de la Laguna, le corto la cabecita a la hidra del proyecto minero Los Cardones; el movimiento social, algunas ONG´s, las cooperativas pesqueras y lo pescadores libres defendieron el territorio marino del Golfo de Ulloa y le cortaron la cabecita de la hidra al proyecto minero submarino Don Diego, pero como dicen las y los zapatistas, a las cabezas de la hidra se reproducen cuando le cortan una.

Aunque la cabeza minera de la hidra capitalista aparentemente no está activa en la sierra de la Laguna y en el Golfo de Ulloa;  el vigía colectivo debe estar atento a lo que pueda suceder en el momento menos esperado; la tormenta capitalista que se viene, que si está anunciada y será devastadora es por las cabezas inmobiliarias y turísticas de la hidra capitalista, pero hay tres que se están a punto de reproducirse, una cabecita de la hidra  es el proyecto Península de los sueños en la delegación de los planes en el corredor Ensenada de Muertos -Punta Arena-La Ventana que busca construir un complejo inmobiliario y turístico de 7 mil residencias y 7 mil cuartos de hotel; otra cabecita de la hidra es el proyecto Cabo Santos frente a la costa contigua al poblado de Todos dantos que piensa contar con 1452 residencias de lujo y 500 cuartos de hotel; y una tercera cabecita de la hidra que son la serie de zonas residenciales y Torres de Condominio de lujo de siete pisos que se están construyendo y por construir en los barrios históricos de Colina del Sol y el esterito (Vista de Los Sueños, Velora/Desarrollo Eco); en el Centro que se están construyendo sobre  la calle Revolución entre Márquez de León y Pineda tres torres de condominio; una zona llamada Almar Residencial en el barrio del Manglito frente a la playa La Posada y un torre de condominios de lujo de 18 pisos  en el barrio de La Posada.

Quiero finalizar diciendo que el territorio que defendemos tiene que ver con la superficie terrestre, la superficie marina y submarina y la superficie marítimo-terrestre (léase las playas), pero algo fundamental y principal en esta lucha de la defensa del territorio son los recursos hídricos que existen en el subsuelos que son la fuente de la vida humana de las y los sucalifornianos,  que con estas cabezas inmobiliarias y turísticas  de la hidra capitalista que se reproducen  a pasos agigantados, está en peligro, esa fuente de la vida humana la van acaparar las cabecitas de la hidra, poco a poco, y esa será una de las grandes tormentas capitalistas que se avecinan.

Solo para estar alertas del peligro, veamos esas cabecitas de la hidra que se asoman: Península de los Sueños en Los Planes, Cabo Santos en Todos Santos, y Torres de Condominios de Lujo en La Paz,  consumirán 800 litros de agua  por día por cada persona que las habiten y desecharán 600 litros de aguas residuales por persona por día y 150 gramos de materia fecal por persona por día; es decir, tan solo estos proyecto consumirían en total 54.6 millones de litros de agua diariamente , o sea, 19 mil 912 millones de litros de agua al año; lo que significa que desalojarían al drenaje 14 mil 934 millones de litros de aguas residuales; entonces, imagínese usted a La Paz y Todos Santos con cientos de cabecitas de la hidra capitalista dentro de 20 o 40 años en medio de esta tormenta categoría V. 

Para terminar, debo decir que aunque en lo personal soy escéptico a que el movimiento social  y sus activistas gasten energía para tratar de mejorar las leyes y las normas que al final queda en manos el poder del gobierno, el poder del capital y el dinero; nos parece que  una de las prioridades en la defensa del territorio a través de la lucha social, jurídica, científico-técnica e histórica-cultural, es la defensa del agua que significa la defensa de la vida, por eso es muy plausible una propuesta que hicieron las compañeras y los compañeros del Colectivo de Académicos Sudcalifornianos a la Brigada Ricardo Flores Magón y al Frente Ciudadano en Defensa del Agua y la Vida en un conversatorio conjunto que tuvimos por la Radio Zapatista Sudcaliforniana,  y que nos gustaría que la retomara el Pacto por Todos Santos, que es declarar a Baja California Sur y al Municipio de La Paz, libre de proyectos inmobiliarios y turísticos de alto impacto, por estrés hídrico, aún cuando pudiera llegar a ser solo una declaratoria moral y social.                                                            Todos Santos, Baja California Sur, a 5 de julio de 2025.

(Palabras pronunciadas en el conversatorio organizado por el Pacto de Todos Santos sobre un panorama de la defensa del territorio en Baja California Sur).

3 POSDATAS 3 III.- POSDATA PATRIÓTICA Una pesadilla con escudo, himno y bandera (y, claro, CURP biométrico).

 Vamos a suponer un escenario ficticio: las posiciones que las fuerzas armadas norteamericanas han tomado en la frontera con México y en aguas del Golfo de México y del Pacífico, no son para amenazar, presionar o vigilar a los cárteles.  Tampoco para escaramuzas o golpes de mano de entrada por salida en contra de algún cártel.  La disposición estratégica de esas fuerzas es para una invasión.

  Si esto fuera así, entonces las referencias al himno nacional serían más bien algo retórico.  Un llamado a la unidad nacional, como en los tiempos de Luis Echevarría Álvarez y José López Portillo.

  Siempre siguiendo con el supositorio, entonces se esperaría que los malos gobiernos empezarían preparativos: se activaría el Servicio Militar Obligatorio y se instruiría a la población civil en el manejo de armas de fuego, construcción de defensas, usos de abrigo y cubierta, conocimiento del terreno, cadena de mando.  Claro, para eso habría que dotar a la población civil de armamento, por muy rudimentario que éste sea.  Y las fuerzas armadas reorientarían sus acciones a la preparación de la defensa.

  La prueba de que esto es impensable para los gobiernos es que precisamente la llamada ley de la guardia nacional aprobada iría en sentido contrario.  Toda la estructura y estrategia de las fuerzas armadas en México estarían, en lo militar, dispuestas no para el control interno, sino para la defensa frente a un ataque del extranjero.  Y los ejércitos no estarían diseñando, construyendo y administrando los megaproyectos de la propaganda oficialista de la 4T.

  Supongamos que el señor Trump no se conforma con doblegar a México con aranceles, cierres selectivos de fronteras, y con medidas comerciales y financieras.  Supongamos que el Trump es alguien ansioso por darse a notar, por “pasar a la historia” (¿les suena?).  Supongamos que no le interesa un dominio discreto y callado de su objetivo, y que necesita alardear y piensa que nada mejor que las armas para hacerlo.  Supongamos que el Trump es un “buleador” que no sólo necesita humillar a su objetivo, necesita que se vea, que esa acción cobarde “sirva de lección”.  Claro, inteligente no es, pero tiene el arma cargada y apuntando.

  ¿Con qué contaría a su favor?

  Un punto esencial de una invasión es tener una casus belli, un motivo pues, para esa guerra.

  Eduardo Ramírez Aguilar, quien dice gobernar el suroriental estado mexicano de Chiapas, les habría dado ya, a los gringos, la pauta a seguir en esta situación hipotética.  Sus fuerzas armadas locales invadieron momentáneamente el vecino país de Guatemala y él inmediatamente justificó la torpeza acusando a ese gobierno… de complicidad y de proteger al crimen organizado (lo mismo que dicen los gringos respecto a México).  Claro que le dieron su coscorrón desde el centro, pero el mal estaba y está hecho.

  Con su nueva prerrogativa, las fuerzas militares, en lugar de espiar a quienes critican y se oponen a la 4T, recabaría información sobre el terreno y de las capacidades militares del probable agresor.

  Por su parte, la parte agresora recabaría la información necesaria sobre el objetivo de la invasión.  Y, como se ha visto, pesaría más la información sobre el carácter del enemigo, su sicología, su modo pues.

  Otro elemento para considerar en esa supuesta invasión sería si tiene apoyo local en el territorio invadido.

  Porque, a diferencia de Ucrania y Palestina, donde no apareció -o no ha aparecido todavía-, un Juan Guaidó como en Venezuela, en México sí hay quien suspira y aspira a ser parte de la Unión Americana.

La ultraderecha (también conocida como “la oposición”) quiere hacerse notar.  La alharaca que arman los siete días de la semana no tiene como destinatario al votante.  Éste ya está militando en el oficialismo con el pago de los cada vez más raquíticos, a la hora de llegar al destinatario, apoyos sociales.

  Se equivoca el oficialismo al festinar que la histeria de la derecha no produzca ningún efecto apreciable en lo que le importa: las votaciones.

  La ultraderecha no hace berrinche y patalea para que la gente de México le mire.  Es para que en “el norte revuelto y brutal” la tomen en cuenta.

  Este sector, aunque pequeño en número, es bastante “ruidoso” en medios de comunicación.  Sin embargo, tendría al menos dos problemas:

  Uno es el cuándo exponerse como lo que son.  Y cuando dicen, en sus sobremesas, “México no será Venezuela”, lo hacen pensando en no mostrarse hasta que la bandera de las barras y las turbias estrellas ondee sobre el antiguo Palacio de Cortés.  “No seremos Juan Guaidó, que se quedó esperando el desembarco de los marines”, se dicen.

  Pero, dos, el problema más grande que tienen sería decidir quién sería quien recibiría como anfitrión al invasor.   Y en su afán de tomar la delantera, se revelarían.  ¿Alito? ¿Anaya? ¿Salinas Pliego?  ¿Un triunvirato?  Esto último tiene el encanto de lo clásico.

  En general, actualmente la 4T le debe mucho a la ultraderecha.  Sus eructos mediáticos le dan cohesión interna, discurso patriotero y munición para las mañaneras y los cagatintas afines.

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  Y en esto, la mirada al pasado, la ultraderecha coincide con el oficialismo (Partido Movimiento de Regeneración Nacional, Partido Verde Ecologista y el Partido del Trabajo -los 3 con la paradoja en sus nombres-).

  Una y otra vez, en la escuela de cuadros de esos partidos, o sea en la “mañanera”, se repite que el pasado prehispánico fue esplendoroso (en realidad, se refieren a su adoración por el imperio azteca -que eso fue, un imperio-).  Por eso rescriben la historia para acomodarla a su contentillo.

  Mientras en la ultraderecha suspirarían por ver marchar al ejército norteamericano sobre Reforma, en el oficialismo unos soñarían con que sea el ejército ruso; otros el chino, y, bueno, el PT anhelaría la llegada del ejército de… ¡Corea del Norte!

  En la ultraderecha y el oficialismo la disyuntiva sería quién estaría en la parte más alta de la pirámide.  Un cambio en la parte superior de la pirámide o un cambio de pirámide, pues.

 En esta situación hipotética, ¿imagina usted a los próceres de la 4T empuñando un FX-05 Xiuhcóatl (Serpiente de Fuego) calibre 5.56 mm?  ¿Los imagina enfrentando con sus heroicos pechos las balas del invasor?  ¿O los imagina corriendo a esconderse?   Oh, oh, en este escenario hipotético no hay donde meterse.  A menos que cambien de bando…

  Cierto, tiene usted razón: ¡qué bueno que esto no va a suceder!  No hay nada en el horizonte que haga suponer algo parecido.  Son sólo ganas del Capitán de incordiar y arruinar la comida.

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  Si se mira a la clase política, este país llamado México es un país con muchas mentiras.  Muchos jefes -y jefas, según-.  Sobran generales, falta tropa.  Cada uno o una con su propia guerra para subir en la pirámide.  Sus llamados a la unidad nacional son inútiles porque ni siquiera pueden unir a su organización partidaria.

  Además: corrupción, ineficiencia e incapacidad (por ejemplo, frente a inundaciones y sequías), demagogia refrita, indigenismo de escaparate, voces “independientes” a sueldo: freelances y sicarios en la mañanera, las columnas especializadas, la institucionalización de las trampas (porque un acordeón es una vieja trampa escolar).

  Mientras, como señal de cambio, el país pasa de ser un cementerio clandestino a una zona de desapariciones.  Y se celebra como avance: “han disminuido las muertes violentas”, aunque ahora aumentan las desapariciones.  El No Lugar como patria con CURP biométrico.

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Dudas:

1.- ¿Entonces lo que había que sembrar era maíz y frijol y no arbolitos comerciables?

2.- En consecuencia, ya que el oficialismo reconoce destrucción de la naturaleza con el Tren Maya (“no vamos a tumbar ni un árbol”, dijo el Supremo), y acorde con la política exterior de exigir disculpas, ¿le van a pedir perdón a las personas de “Sélvame del Tren” por los insultos, acosos y presiones, y a reconocer que tenían razón en sus denuncias?  ¿Y a las comunidades originarias afectadas?

3.- Ah, ¿entonces no fue cierto que terminaron con el llamado huachicol?

4.- La situación actual, ¿significa que la política de “abrazos y no madrazos” no valió ídem?

5.- ¿Entonces el Salinas “bueno” (Ricardo Salinas Pliego) no es tan bueno, y fue un error financiarlo con la administración de los programas del Bienestar en los primeros años del sexenio pasado?  ¿Ahora el Salinas “malo” (Carlos Salinas de Gortari) pasará a ser “el licenciado Salinas”?

6.- ¿Por qué sí hay tiempo, disposición y “buena voluntad” para recibir al paradójico Carlos Slim, al secretario de Estado gringo y a los grandes empresarios (pura gente bonita, oiga), pero no para recibir a la CNTE y las madres buscadoras?  ¿Porque son feas y feos?  ¿Porque son “come-cuando-hay-y-cuando-no-pos-no-oiga”?  Ah, ¿porque están en la base de la pirámide?

7.- Al acusar al inefable Alfonso Romo de lavado de dinero, ¿el gobierno gringo demuestra que aprendió del crimen organizado?  ¿Así como, para advertir a Clara Brugada que no se salga de la vía del tren, le asesinan a dos colaboradores?  ¿O para quién es la advertencia?

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  Pero no todo es el desfiguro de la clase política nacional e internacional allá arriba.

  Abajo…

  Hay quien busca y, aunque tarde, no se rinde, no se vende y no claudica.

  Hay quien no mira hacia arriba, sino que mira el espejo.

  Hay quien, viéndose en otros, otras, otroas, se encuentra.

  Porque “en el planeta entero nacen y crecen rebeldías que se niegan a aceptar los límites de esquemas, reglas, leyes y preceptos.  Porque no son sólo dos los géneros, ni siete los colores, ni los puntos cardinales son cuatro, ni uno el mundo” (Semillero Comandanta Ramona, el 9 de agosto del 2018).

Desde las montañas del Sureste Mexicano.

El Capitán.
México, ya en Julio del 2025.

3 POSDATAS 3 II.- POSDATA DE RAZAS Y OTRAS DIFERENCIAS. Un continente, muchos colores.

3 POSDATAS 3

II.- POSDATA DE RAZAS Y OTRAS DIFERENCIAS.
Un continente, muchos colores.

  Si usted pintara cada geografía con un color diferente, ¿cuál sería el elegido?

  Pongamos que, en el continente americano, usted escoge el amarillo tirando a naranja.  Es un color muy a la moda en el norte de ese continente.  Muy a tono con el ICE gringo, cuyas tropas ocultan sus rostros para no mostrar que su piel tal vez es del mismo color que sus perseguidos.  “Beaners” o “frijoleros”, es el término despectivo que usan para describir a sus víctimas.  Con esa doble referencia a lo que se come y al color de la piel.  También solían usar el de “cafecitos” (“brownies”).

  El color de la piel y las identidades culturales son, para los de arriba y sus sicarios, un recurso para identificar al enemigo a liquidar.  El ejército mexicano (hoy tan adorado por el progresismo que ayer clamaba contra él), cuando invadió territorio zapatista en 1995 -producto de la traición de Ernesto Zedillo Ponce de León en febrero de ese año-, atacaba a las comunidades para robar (como ahora lo hace la llamada Fuerza de Reacción Inmediata Pakal del gobierno estatal de Chiapas) las pocas pertenencias de los originarios.  Al invadir gritaban: “¡Pinches indios pozoleros!”

  Lo paradójico es que, cuando se desertaban, los soldados pasaban por las mismas comunidades que habían saqueado, suplicando por un poco de… pozol.

  Pero no se distraiga usted con recuerdos políticamente incorrectos hoy día.  Estamos hablando de colores de piel.

  Hay más: por ejemplo, la lengua.  Para el señor Trump es evidente que los “frijoleros” no sólo hablan muy otro el inglés, también han creado su propia lengua.

  En enero de 1994, cuando decenas de miles de federales arribaron a Chiapas para “acabar con los transgresores de la ley”, un oficial que se desertó cuando se dio cuenta de a quién perseguían, nos contó que preguntaban a los altos mandos cómo identificaban a “los zapatistas”.  Los generales respondían: “son bajitos, piel oscura, hablan mal o no hablan español, y sus ropas son muy de museo y tienda de artesanías”.  La tropa se miraba entre sí.  Eran millones quienes respondían a esa descripción.

  Traigo este recuerdo porque ése es el criterio “criminal” que usa el ICE gringo para detener, golpear, encarcelar y deportar a migrantes.

  ¿Importa que el detenido tenga papeles?  No, lo que importa es el color de su piel, su slang, argot, jerga (acá decimos “el modo”), su bigote, su ropa holgada, y que, frente a una hamburguesa y unos tacos, elige… los tacos (“con cilantro, cebolla, tomate y harta salsa por favor”).  Si además es parte del movimiento LGBTIQ+, bueno, pues es un criminal con todas las agravantes.

  En los primeros años del alzamiento, en los cuarteles del ejército federal, hacían lo posible por convencer a las tropas de atacar a los zapatistas.  Por ejemplo, les presentaban obras de teatro (un recurso pedagógico válido) donde el finado SupMarcos era gay, homosexual, puto, maricón, mariposón, mayate, muerde-almohadas, o como se les diga ahora.  Todos querían interpretar el papel del finado porque, lo que sea de cada quien, era guapo el hombre.

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  Empezamos con colores de piel, de ahí a cultura, lengua, estatura, comida, ropa, identidad sexual y afectiva, etcétera.  Agregue ahora su condición, legal o no, de tener otra geografía como lugar de nacimiento propio o de sus antecesores.  Migrante, o de padres, abuelos, bisabuelos migrantes.  Ahí tiene usted el perfil del criminal a perseguir.

  Ahora contemple cualquier geografía e identifique a las personas que cumplan con ese perfil “científico” (que apenaría a cualquier serie gringa donde la policía siempre es brillante, bonita y, sobre todo, incorruptible y respetuosa de la ley), y verá que son millones.

  Sin ir muy lejos, el gabinete de Trump tiene, en sus puestos claves, a descendientes de migrantes.  Marco Rubio, secretario de Estado, no tiene un apellido muy anglo que digamos y es hijo de migrantes cubanos.  Kristy Noem, secretaria de seguridad nacional, es de ascendencia noruega.  Sin puesto (todavía) en el gabinete, está el senador de ultraderecha Ted Cruz, de padre cubano, y se llama Rafael.  Lori Chavez, secretaria del trabajo, es de ascendencia mexicana.  Trump es descendiente de migrantes y su señora esposa es eslovena de nacimiento.

  Puesto que está difícil diferenciar con esos criterios, entonces ubiquemos el argumento reiterado: son delincuentes.  En realidad, lo que no se dice es que los toman como “potenciales delincuentes”.

  Deje usted de lado que varios de ese gabinete tienen acusaciones de abuso sexual y drogas. No está probado.  Entonces concéntrese en quienes son convictos, es decir, juzgados y declarados culpables.  ¿Lo ve?, sí, Donald Trump.

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  En cuanto a migración, los llamados, pretenciosamente, Estados Nacionales, por iniciativa propia, y coincidiendo luego con la posición policíaca norteamericana, hacen lo propio.  Al sur de la Unión Americana, México ha puesto un dispositivo criminal contra la migración que proviene de Centroamérica y, a través de ésta, de otros países.  El Instituto Nacional de Migración es una réplica, en ilegalidad, brutalidad, arbitrariedad y violencia, de la Border Patrol y el ICE de los EUA.  Y el racismo en la sociedad no se queda atrás.  Claro, con sus diferencias.  En USA los golpean, los encarcelan y los deportan.  En México los venden a los cárteles postores, los extorsionan, encierran, desaparecen, asesinan… y los queman vivos.

  En El Salvador, Bukele (formado en la escuela de cuadros del FMLN hecho partido) los encierra y televisa las condiciones en que se encuentran.  Lo que no impide que reciba su tajada del crimen organizado.

  La historia se repite en el resto de los países que tienen en esos colores oscuros su fundamento y su historia.  En el Chile progresista (já) y la Argentina de Milei, la gente de la tierra, el pueblo Mapuche, es acosado desde siglos (aunque ha salido 10, 100, mil veces vencedor).  En el Brasil progresista, en el Amazonas opera un etnocidio “silencioso”.  Geografías como Ecuador, Bolivia, Perú y Colombia reprimen como pueden las protestas y rebeliones de originarios, quienes tienen el color de la tierra.

  Y sin embargo, en los escaparates del progresismo (que, paradójicamente, se empeña en reivindicar el pasado), a veces lucen sus galas algunos maniquís “indígenas” que aspiran, como servidumbre, a que su color sea tolerado en los pisos superiores de la pirámide.  O sea, como adorno de bisutería, barato y reemplazable.

-*-

  Los Estados Nacionales nacen del despojo de riquezas.  Pero no sólo de ellas, también de identidades, diferencias y particularidades.  El Estado Nación, con el mito de la ciudadanía, impone una homogeneidad y hegemoniza.  Bandera, escudo, himno, fuerza armada, equipos nacionales de deportes, historia y lengua oficiales, moneda, estructura legal e impartición de la justicia; todo contribuye a suplantar, con una imposición violenta, las diferencias de color, raza, lengua, género y, ojo, posición social, historia y cultura.

  Es “ciudadano” el negro, el café, el amarillo, el rojo, el blanco.  Lo es el alto y el chaparro; el gordo y el flaco; el hombre, la mujer y loa otroa; el mestizo y el indígena; el patrón y el empleado; el rico y el pobre.

  En este sentido es igual el pueblo originario que es despojado de su territorio, que el que ejecuta la orden de desalojo y el funcionario “indígena” que avaló ese robo.  La mujer víctima de violencia es igual que el macho que la desaparece, asesina o agrede.  La persona transgénero es igual que el policía que se “excede” en el cumplimiento de su deber.  La empleada de una cafetería es igual que Carlos Slim.  Y así.

  Y esas “ciudadanías” se respaldan en una nacionalidad, la que, a su vez, sostiene los argumentos para genocidios, crímenes de todos los tamaños, y guerras… para eliminar a los prescindibles.

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  Si hay diferentes colores arriba, en la cúspide de la pirámide, y abajo, en la base que soporta sobre sus corazones el peso de la riqueza de los de arriba, ¿cuál es entonces la diferencia?

  El lugar en la pirámide.

  Con todas sus diferencias, particularidades, colores, quienes están en la base de esa estructura tienen en común que son desechables.  Y, por lo mismo, las guerras (en todas sus variantes) son para deshacerse de ellos.

-*-

  En todos los rincones de este planeta, incluso los más apartados, hay una pirámide mediana, grande o pequeña.  Se piensa a sí misma como eterna, poderosa e indestructible.

  Hasta que alguien dice “no más”, se hace colectivo organizado y la derriba al grito de…

¡A la chingada el pirámide!
اللعنة على الهرم
jebem ti piramidu
γαμώ την πυραμίδα
Fuck the pyramid
scheiß auf die Pyramide
fanculo la pirámide
putain la pyramide
merda á pirámide
мамка му, пирамидата
屌個金字塔
a la xingada la pirámide
ser*u na pyramidu
他妈的金字塔
피라미드 엿먹어
kneppe pyramiden
do kelu pyramídu
kurat püramiidist
vittu pyramidi
joder pe pirámide rehe
לעזאזל עם הפירמידה
neuk de pirámide
baszd meg a piramis
tada leis an pirimid
fokkið við pýramídanum
ピラミッドなんてクソくらえ
pîramîdê qelandin
Pyramidem in malam rem!
Ssexsi lpiramid
xijtlasojtla nopa pirámide
knulle pyramiden
لعنت به هرم
pieprzyć piramidę
foda-se a pirámide
pirámide nisqawan joder
la dracu’ cu piramida
к черту пирамиду
је*и пирамиду
knulla pyramiden
piramiti siktir et
до біса піраміду
piramideari madarikatua
shaya iphiramidi

-*-

  Pero, en su lugar, ¿hacemos otra pirámide?

  ¿O algo diferente?

  Tal vez en un encuentro de algunas partes del todo se insinúe una respuesta.

Desde las montañas del Sureste Mexicano.

El Capitán.
Junio del 2025.

3 Postdatas 3. I.-PD GLOBALIZADA. Un planeta, muchas guerras.

Nota: Este año se cumplen 20 de la Sexta Declaración y 5 de la Declaración por La Vida.  Con la VI señalamos claramente nuestra posición anticapitalista y la distancia crítica a la política institucional.  Con el empeño de la Declaración por la Vida intentamos ampliar la invitación a una compartición de resistencias y rebeldías.  Para nuestras compañeras, compañeros y compañeroas de la Sexta y de la Declaración por la Vida han sido años difíciles, sin embargo, nos hemos mantenido sin rendirnos, sin vendernos y sin claudicar.  La tormenta ya no es un mal presagio, es una realidad presente.  Vayan pues las siguientes posdatas para reafirmar nuestro compromiso, y nuestro cariño y respeto por quienes, siendo diferentes y diversos, comparten vocación y destino según los modos, calendarios y geografías de cada quien.

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  Todas las guerras son ajenas mientras no toquen a tu puerta.  Pero la Tormenta no llama antes.  Cuando la percibes ya no tienes puerta, ni paredes, ni techo, ni ventanas.  No hay casa.  No hay vida.  Cuando se marcha, sólo queda el olor de la pesadilla mortal.

  Ya llegará el hedor del diésel y la gasolina de las máquinas, el ruido con el que se construye sobre lo destruido.  “Escuchad”, dice la bestia de oro, “ese sonido anuncia la llegada del progreso”.

  Así, hasta la siguiente guerra.

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  La guerra es la patria del caos, del desorden, de la arbitrariedad y la deshumanización.  La guerra es la patria del dinero.

  El uso de misiles, drones y aeronaves manejadas por IA no son una “humanización” de la guerra.  Más bien es un cálculo económico.  Rinde más en ganancia una máquina que un ser humano.  Son más caras, es cierto.  Pero, vamos, es una inversión a mediano plazo.  Es mayor su capacidad destructora.  Y no hay problemas posteriores con remordimientos de conciencia, veteranos lisiados física y mentalmente, demandas, protestas, “body bags” y juicios inútiles en tribunales internacionales.

  Así será hasta que el derramamiento de sangre del agresor vuelva a ser rentable.

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  Se suele calcular cuánta gente podría alimentarse con lo que se gasta en las guerras depredadoras.  Pero, además de que es inútil apelar a la sensibilidad y la empatía del Capital, no se mide bien.

  Lo que hay que cuantificar es cuanta ganancia dará el centro comercial y la zona turística cuando se erija sobre un montón de cadáveres ocultos bajo los escombros (ocultos, a su vez, bajo los hoteles y centros recreativos).  Sólo así se puede entender el verdadero carácter de una guerra.

  Los cimientos de la civilización moderna no se construyen con concreto, sino con carne, huesos y sangre, mucha sangre.

  El sistema destruye, para vender luego la reposición.  A las ciudades destruidas, se seguirá un paisaje de edificios de apartamentos, brillantes rascacielos, centros comerciales y campos de golf tan inteligentes que hasta Trump gana, mientras Netanyahu da cátedra de derechos humanos, Putin organiza carreras de osos siberianos, y Xi Jinping vende los boletos.  Un signo monetario brilla en la cima de la pirámide que congrega al culto del dinero.

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  En las últimas guerras, la soberbia Europa de arriba ha funcionado como cabeza de playa.  Algo acorde con la función de zona de recreación y entretenimiento para el Capital.  El llamado “eurocentrismo” es ya parte de un pasado nostálgico y rancio.  El rumbo de esa Europa se decide en los consejos de accionistas y los “lobbies” de las grandes empresas.  El jefe de Amazon celebra su matrimonio en la piscina de su casa de campo (Venecia), y la OTAN es la sucursal de reparto y cliente de las mercancías más rentables: las armas.

  Los gobiernos de los Estados Nacionales de ese continente se tapan el rostro modosamente ante el “Padre Padrone”, de quien sueñan independizarse alistándose en el ejército del Capital.  Ya no en un futuro, sino ahora mismo (como en Ucrania), el Capital pone las armas, Europa los muertos presentes y futuros, Putin los hologramas de una mezcla de Zarismo con URSS, y Xi Jinping afina su propuesta alternativa de pirámide social.

  Cerca de ahí, no la prole de Trump, sino los herederos de las grandes compañías sueñan con vacacionar en una Palestina libre… de palestinos.  Netanyahu, o su equivalente, será el amable anfitrión y, en las sobremesas, divertirá a los visitantes con anécdotas de infantes, mujeres, hombres, ancianos, hospitales y escuelas muertos de bomba y muertos de hambre.  “Ahorré millones usando los centros de distribución de alimentos como cotos de caza”, alardeará mientras sirve el Zibdieh.  Los comensales aplaudirán.

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  La guerra es la opción primera del Capital para deshacerse de los desechables.  Religión, corrección o incorrección políticas (eso ya dejó de importar), discursos enardecidos e historias heroicas fabricadas con IA, ceses al fuego con explosiones y disparos como música de fondo, treguas según indiquen las casas de bolsa y los precios del petróleo; todo eso no es más que la escenografía.

  Los dioses diversos simulan estar atareados abanderando muerte y destrucción de uno y otro bando.  Y el verdadero dios que todo lo puede y está en todas partes, el Capital, permanece discreto.  O no, el cinismo es ahora virtud.  Detrás de todo se esconde lo principal: el balance en la contabilidad de las grandes empresas y los bancos.

  La legislación internacional sobre conflictos militares tiene décadas obsoleta.  En las guerras modernas, la ONU es sólo una referencia para las celebraciones escolares.  Sus afirmaciones no van más allá de las declaraciones de una aspirante en un concurso de belleza: “Deseo la paz en el mundo”.

  Los ejércitos del Capital son el equivalente a los servicios de entrega a domicilio.  Y hay quien, lejos en geografía del lugar de la entrega, califica: “5 estrellas para Netanyahu”.  En la disputa por el premio al “repartidor del año”, Trump, Putin y Netanyahu puntean, cierto.  Pero el sistema siempre tendrá la opción de elegir a otros… u otras (no olvidar la paridad de género).

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  Por los medios de comunicación masiva, redes sociales incluidas, las geografías lejanas del territorio agredido, se asumen como espectadoras.  Como si fuera una confrontación deportiva, eligen su favorito, toman partido por uno y otro bando.  Aplauden a uno y abuchean al otro.  Se alegran por los aciertos y se entristecen por las fallas de los contendientes.  En los palcos de narración, especialistas aderezan el espectáculo.  “Geopolítica”, le dicen.  Y suspiran por cambiar de dominador, no por cambiar la relación en la que son víctimas.

  Olvidan acaso que el mundo no es un estadio deportivo.  En cambio, semeja un gigantesco coliseo donde las futuras víctimas aplauden mientras esperan su turno.  No son gladiadores en la antesala, son las piezas de caza que víctimas serán de máquinas de guerra.  Mientras, bots con todos los avatares e ingeniosos apodos, dirigen los aplausos, los rugidos y hurras; y, llegado su tiempo, el tañido de lágrimas y lamentos.

  Desde su palco de honor, el Capital agradece los aplausos del público y escucha lo que los espectadores gritan con mudas palabras: “Salve César, los que van a morir te saludan”.

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  Y sin embargo…

  Un día, sobre las ruinas de la historia, yacerá el cadáver de un sistema que se creyó eterno y omnipresente.  Antes de esa madrugada, hablar de paz es sólo un sarcasmo para las víctimas.  Pero ese día, el sol de oriente mirará, sorprendido, a Palestina viva.  Y libre, porque sólo libre se vive.

  Porque hay quien dice “NO”.

  Hay quien no quiere cambiar de patrón, sino no tener patrón.

  Hay quien resiste, se rebela… y se revela.

Desde las montañas del Sureste Mexicano.


El Capitán.
Junio del 2025.

LA PAZ: TURISMO DE MASAS, PEATONALIZACIÓN DEL CENTRO HISTORICO y PRIVATIZACIÓN DEL ESPACIO PÚBLICO.

Gilberto Piñeda Bañuelos/ Brigada Ricardo Flores Magón.

El fantasma del turismo de masas promovido en países europeos, en  la ciudades patrimoniales mexicanas como Guanajuato, en zonas costeras como Acapulco, Cancún y Cabo San lucas-San José del Cabo empieza rondar la ciudad de La Paz, es una de las cabezas de la hidra capitalista que esta por implantarse en la próximas décadas en el centro histórico y en toda la línea costera de la Bahía de La Paz.

La hidra capitalista no actúa sola, son los gobiernos quienes se encargan de crear las condiciones legales y materiales para que las cabezas de la hidra se reproduzcan, en los cerros, en las playas y en el centro histórico, es por eso  que las Leyes, normas, planes y programas están hechas y seguirán haciéndose a modo, por más esfuerzos jurídicos y científico-técnicos  que hagan las organizaciones y colectiv@s proambientalistas locales que invierten de muy buena fé cientos de horas de trabajo  para tratar de que se incorporen medidas de protección del medio ambiente, del agua y de la vida humana; y cuando logran incorporar alguna norma de protección, los llamados servidores públicos se encargan de darle la vuelta autorizando licencias de construcción “sin ton ni son”.   

En referencia al llamado turismo de masas, en otros países, está sucediendo  manifestaciones de cientos de personas en contra de este modelo, así lo anunciaron a inicios de mayo: “El 15 de junio, grupos de activistas de todo el sur de Europa tienen previsto organizar protestas contra el turismo. Aunque aún no se ha decidido la forma concreta que tomarán esas manifestaciones, es bastante seguro que habrá pistolas de agua de por medio” (New York Times, 1 mayo 2025). Y así fue, por ejemplo en el estado español (Barcelona, San Sebastián, Granada y La Palma)  que  empieza a hacer crisis como en muchas partes del mundo, ya empiezan a sentir los estragos del turismo masivo, como bien lo han externado los manifestantes en consignas como estas: “el turismo nos roba» o «un turista más, un vecino menos«, «este turismo es terrorismo«, entro otros mensajes (El Mundo, 15 junio 2025).

La ciudad de La Paz va derecho a este modelo de turismo de masas, si no lo para esta generación de paceños y paceñas antes de que se extienda, serán las próximas generaciones que se verán obligados a levantar la voz con estas mismas consignas contra el poder del Capital y el Dinero, si no es que la tormenta capitalista arrase con todo.

A nivel local, está claro que el modelo de turismo de masas lo está impulsando el gobierno de la Cuarta Transformación (4T) desde los gobiernos federal, estatal y municipal, tal como fue concebido por los gobiernos del PRI antes de que perdieran el poder público en Baja California Sur y así lo aplicaron los gobiernos del PRD-PT y del PAN cuando gobernaban, ahora lo hacen los gobiernos de MORENA, en eso no hay diferencia. Ejemplos hay muchos, pero basta destacar las licencias de construcción otorgada recientemente para construir las torres de condominios de hasta 7 pisos en el cerro de la Colina del Sol y las tres torres de Condominio de lujo que están por terminar en el centro histórico en la calle Revolución entre Márquez y Legaspy, y la torre de condominio de 18 pisos en la colonia la Posada, y la expansión de la plataforma Airbnb en los barrios del Centro, el Manglito y El Esterito pero también las licencias comerciales que abundan para que la banquetas que son de uso público sean ocupados para uso privado en el centro histórico y frente al malecón;  y lo más reciente fue el anuncio de la ingeniera Milena Quiroga Romero, presidenta municipal, de que serían peatonalizadas los callejones Artesanos y Zaragoza, además de la rehabilitación del ya peatonalizado callejón 21 de agosto para lo cual dijo que  “se están gestionando recursos del fondo estatal de infraestructura turística para intervenir 3 callejones del centro. El objetivo es presentar los proyectos ante el consejo correspondiente y obtener su aprobación para continuar con la mejora integral del centro histórico” (BCSNoticias, 26 mayo 2025). Y todavía no hablan de los intentos de los nuevos dueños del Hotel Perla que tienen en proyecto la peatonalización de la calle Agustín Arriola. La peatonalización del Centro Histórico esta por empezar a gran escala.

Como usted ve, las y los gobernantes de la 4T le siguen llamado centro histórico al la zona antigua de La Paz, pero solo es para cubrir las apariencias, en realidad quieren convertirlo en un centro turístico  peatonalizado que es el viejo sueño de los políticos, los accionistas de las compañías capitalistas, de las touroperadoras globales y de diseñadores urbano-arquitectónicos que quieren ver a La Paz con un turismo de masas que puedan gozar del ancho malecón, de las banquetas ocupadas por bares, restaurantes y neverias, y de las calles peatonalizadas a disposición de los miles de turistas que bajarán cada semana o cada tercer día de los megacruceros, donde caminaran los miles de paseantes tipo Spring Brakers, donde pasearán los miles de personas  hospedados en las Torres de Condominio,  en las casas Airbnb y en los hoteles que habrá en La Paz en las próximas décadas, porque para allá vamos. La tormenta capitalista así viene y así veremos las cabecitas de la hidra capitalista.

Aunque todavía no llega el turismo de masas a La Paz, este capitalismo paceño lo tiene en su agenda con lo que ya estamos viendo con el diseño urbano que han estado proponiendo los desarrolladores y funcionarios de la actual Dirección General de Gestión Integral de la Ciudad del Ayuntamiento de La Paz y sus antecesores a lo largo de estas dos últimas décadas  con una propuesta ya muy evidente para el centro histórico: primero, reducir al máximo los estacionamientos en los cajones habituales que seguramente ya están pensando en torres de gran altura para estacionamiento utilizando algunos terrenos baldios;  segundo, reducir los árboles de sombra y sustituirlas por cientos de sombrillas; tercero, ampliar lo más posible las banquetas  de uso públicos para un uso privado al servicio de cantinas, bares, restaurantes, neverías y kioscos de servicios turísticos; y cuarto, convertir las calles de uso vehicular para un uso peatonal, según ellos para que los paceños lo usen, pero en realidad eso solo es la justificación, lo que en realidad quieren es que los paseantes sean parte de ese turismo de masas que tanto anhelan. Cuando esto suceda, ya no habrá paceños y paceñas en el centro histórico… Y agua tampoco.

Como el modelo del gobierno de la 4T es el turismo de masas para La Paz, quiere decir que están deseando para los próximos 20 años que en la ciudad de La Paz suceda lo que en los últimos 20 años ha sucedido en Cabo San Lucas y San José del Cabo. Échenle un ojo a las cifras oficiales: En 2024, por un lado, Los Cabos recibió a 3 millones 48 mil turistas, tenía 185 hoteles y 21 mil 744 habitaciones; en cambio La Paz recibió solo a 546 mil 54 turistas, tenía 142 hoteles pero solo 3 mil 766 cuartos de hotel; por otro lado, Los Cabos recibió 252 cruceros con 827 mil 718 turistas; mientras que La Paz  se estima que recibieron 15 cruceros con 42  mil 19 pasajeros (SETUE, 2025). Imagínese usted en los próximos 10 o 20 años a miles de paseantes por las calles peatonalizadas del centro histórico de la ciudad de La Paz, no van a caber. No quiero ni imaginármelo.

Tanto el Centro de abajo como el Centro de arriba, como le conocimos los paceños y paceñas a lo que ahora llamamos Centro Histórico, estaba formada por calles y callejones que eran utilizados en su totalidad para la movilidad vehicular con cajones de estacionamiento y las banquetas como es lógico para la movilidad peatonal; había muchos árboles de sombra en su mayoría laureles de la india, algunos tamarindos y árboles de gallitos como les decíamos (Flamboyán), hasta que empezaron los cambios: tempranamente, en la década de 1960 desaparecieron el callejón 18 de marzo que conectaba la calle 16 de septiembre con la Independencia y 5 de mayo donde se construyó la escuela 18 de marzo de tres pisos que ahora demolieron y privatizaron; durante dos décadas mantuvieron cerrada la calle Madero entre 5 de mayo e Independencia que formo parte de la plaza constitución (Jardín Velasco) cuando demolieron el kiosco y la Casa de Gobierno;  después cerraron el callejón 21 de agosto  que cruza de la 16 de septiembre a la Agustín Arriola, y el  callejón La Paz que va de la Carlos M. Esquerro al Paseo Álvaro Obregón, más tarde peatonalizaron el callejón Ignacio Bañuelos que cruza de la calle Mutualismo al paseo Álvaro Obregón; ahora quieren cerrar las calles Zaragoza entre Degollado/Lerdo de Tejada hasta la 16 de septiembre y el callejón Artesanos de la Francisco I. Madero a la Zaragoza; y así sucesivamente. Si esto sigue así, en las próximas dos décadas por ahí caminarán masivamente los turistas nacionales y extranjeros, habrá pocos paceños y paceñas.

Mención especial merecen  el diseño del malecón de “clase mundial” como le llamaron los gobernantes del PAN  que fue  originalmente concebido por los gobiernos del PRD-PT, que vieron en el malecón un espacio ideal para el turismo de masas que se viene, aunque por lo pronto lo disfrutamos los paceños y paceñas de ahora, que incluye la ampliación de las baquetas frente al Malecón que no es para uso de los peatones, sino para uso privado de las cantinas, bares, restaurantes y neverías; o el diseño de embudo de la calle Revolución entre 16 de septiembre e Independencia concebido por los gobiernos de MORENA un larguísimo tramo, concebido para ese turismo de masas que se viene en las próximas décadas, ampliando exageradamente la banqueta diseñada como espacio públicos pero para tener un uso privado como ya está sucediendo en las banquetas frente al Malecón o en la calle Madero entre 5 de mayo y Constitución, o en la bajada del Teatro Juárez o en la calle Belisario Domínguez entre 5 de mayo y Constitución; o bien el diseño de cruce peatonal  entre la catedral y el Museo frente al Jardín Velasco, donde dejaron a nivel de baqueta las calles Revolución y Madero.

Con todo lo dicho hasta aquí, en la medida que pasa el tiempo nos vamos dando cuenta las razones por las cuales los estudios, diseños y  propuestas de rescate del centro histórico que hemos venido haciendo durante dos décadas desde el Centro de Documentación de Historia Urbana  no pasan ni en el Cabildo, ni en el Congreso, ni en el INAH, por la sencilla razón que son ideas muy sencillas que no encajan para nada con el modelo de turismo de masas que ahora está impulsando la presidenta municipal, que por cierto, quiere ser gobernadora que no es de ella sino de todo el gobierno de la 4T.

El primer estudio que se elaboró  fue sobre Arquitectura e Historia del primer y segundo cuadro de la ciudad de La Paz siglos XIX y XX  (2005) de la autoría de tres estudiantes de Arquitectura, el segundo estudio fue la Fundamentación histórica-cultural y urbano-arquitectónico de las zonas antiguas de la ciudad de La Paz y del panteón de los San Juanes para buscar el reconocimiento de sus Centros Históricos (2009 y 2017) y el último que se dirigió al presidente de México y a la Secretaria de Cultura sobre el “Proyecto de declaratoria presidencial de la traza urbana del siglo XIX de la ciudad de La Paz, Baja California Sur, México, como zona urbana histórica protegida”, y para concluir me quiero referir a éste último que se contrapone a los diseños urbanos promovidos por el Ayuntamiento de La Paz para el centro histórico de ampliar las banquetas de uso público para uso privado, de peatonalizar las calles y callejones y fomentar el uso de sombrillas en sustitución de los árboles de sombra, en otras palabras, se contrapone al turismo de masas que se empieza a fomentar desde la organizaciones empresariales y del gobierno.

El espíritu del proyecto de declaratoria presidencial que propusimos de reconocer la traza urbana histórica de la ciudad de La Paz se contrapone por completo a los diseños urbanos para el turismo de masas. ¿En que consistió nuestra propuesta?

1º.Bajar la temperatura  del centro histórico sembrando árboles de sombra en todas las calles y callejones donde no los haya (el más utilizado actualmente en La Paz es el Neem), lo cual implica para su conservación establecer un sistema de riego por goteo,  realizar una poda menor cada seis meses y una poda mayor cada año.

2º. Ajustar las banquetas que hayan sido ampliadas a la traza urbana original y aperturar los callejones históricos que han sido cerrado a la movilidad vehicular; cancelar el uso privado del espacio público destinado a las banquetas, aperturar las calles y callejones que han sido cerrados o peatonalizados callejones (18 de marzo, La Paz, 21 de agosto, Ignacio Bañuelos), y cancelar cualquier  diseño urbano de peatonalización  de calles y callejones (Zaragoza y Artesanos).

4º.Rescatar los cajones de estacionamiento que se han perdido en las calles y callejones y al mismo tiempo utilizar  uno o dos días a la semana de manera alternada tramos de calles y callejones distintos, para uso y práctica el mercado de subsistencia (ambulante, mercado orgánico y artesanal, venta de servicios turísticos).

5º.Utilizar uno de los dos carrilles de las calles de doble sentido que cruzan el centro histórico para uso mixto (bicicletas, motocicletas, carros), con una velocidad equivalente a la mitad de la permitida en sustitución de las ciclovías.

6º.Rescatar la imagen urbana histórica de la arquitectura paceña y evitar las construcciones mayores a dos niveles o que no superen la altura de la fachada de la Perla de La Paz.

Se advierte que si se siguen estos criterios de diseño urbano para el centro histórico, el turismo de masas no cabe en este proyecto. He ahí una de las razones por las cuales, los Cabildos, el Congreso y el INAH tienen nuestros estudios en el cesto de la basura. Se necesitaría un movimiento social muy amplio para evitar este turismo de masas en el centro histórico de La Paz y que nuestros estudios tengan eco. Lo veo difícil.

La Paz, Baja California sur a 18 de junio de 2025.

10 de junio de 2025: COMO MUJERES QUE SOMOS. Mujeres Indígenas Zapatistas.

COMO MUJERES QUE SOMOS.
Mujeres Indígenas Zapatistas.


Imágenes de Terci@s Compas Zapatistas

A las maestras indígenas de la CNTE.

  En al audio de este video, se escucha una poesía que, en lengua materna de raíz maya, se presentó en el encuentro de arte “RebelArte y RevelArte”, en abril del 2025.  La poesía que presentaron las 3 jóvenas zapatistas del Caracol Jacinto Canek se llama “Soy Mujer” o “Soy Mujer Indígena”, y se hizo con un trabajo previo de investigación de lo que se platica en los grupos de como mujeres que somos en esa zona.  El poema es de las promotoras de educación de esa zona que, en común, sacaron la idea.  Hablaron, pero sobre todo escucharon a mujeres ya de edad (de juicio, como decimos acá), sus abuelas y bisabuelas; hablaron con sus madres y hermanas mayores; y se miraron en el espejo de su ser mujeres jóvenes zapatistas hoy día.  Luego buscaron quien presenta y esas jovencitas le entraron.  En el video se muestran imágenes de los cursos de Herbolaria, Parteras, Hueseras y Salud General, así como los avances en la construcción del Quirófano y taller de bicis, con la participación de compañeras mujeres zapatistas.

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  En la traducción de las compas de ese puy sería, más o menos, así:

  “Soy una mujer indígena / topando con problemas / en mi mirada se mira el brillo de la tristeza / en cada paso que doy queda una huella, una marca / de las heridas que me han- hecho, que me ha lastimado /el hombre y el capitalismo.  No es como ser mujer rica / sino que es diferente / las ricas también me miran mal / igual los hombres.  Me vestí como ellos querían / para olvidar que soy mujer que soy / el ojo del hombre / me convirtió en una cosa / que no valgo / que soy menos / que soy débil, sin fuerza / para así ser muy infeliz / así aprendí que la vida es una mierda / el sufrimiento me llevó a odiar mi cuerpo / a odiar lo que soy / a olvidar que soy bella, hermosa / eso entró en mi cabeza.  La palabra zapatista se hizo / como mi mejor amiga / o mi salvación / hoy es mi comienzo / porque aprendí / a quererme como soy / y a querer mi ser mujer / aprendí que no nací / para servir ni agradar al hombre / ni a obedecer a alguien / sino que nací para quererme y amarme / como mujer que soy / y no seré feliz hasta que me dejen de explotar.  Hoy festejo por ser mujer que soy / por mi valentía / por mi fuerza / porque he entendido que soy mujer cabal.  Ahora en adelante seré mujer / con paso firme / decidida a luchar por la vida.  Mi corazón valiente / late con fuerza de ser libre / mi corazón, coraje y fortaleza / me ayudará a ser libre / con la mariposa / seguirá adelante / con mi espíritu de lucha.”

  Pero cada oído femenino, otra poesía.

  Otras compañeras de lengua tzeltal, pero de otras zonas (el tzeltal varía de una zona a otra) explican: “lo que dice la poema es que ella estaba triste, que no pasa el día, que los ricos la desprecian por ser mujer y también las mujeres ricas la tratan como que es una cosa, no una persona. O sea que no es lo mismo ser mujer rica que ser mujer pobre.  Y no es lo mismo ser mujer de la ciudad, que ser mujer indígena.  Igual los hombres en su pueblo de lo que decimos machista.

  Entonces, como pura tristeza, ella aprendió a odiarse ella misma, así llegó en su cabeza, que odia su propio cuerpo y hasta se olvidó que es bonita.  Y entonces llegó la lucha y ahí aprendió que no queda otra más que luchar y ahora pues ya aprende otras cosas y de trabajos.  Y está contento su corazón de que sí vale, y que sí es bonita y que tiene fuerza y valentía, y por eso tiene valor como mujer.  Yo creo que esa poema la hizo una compañera.  Una zapatista pues”.

  Tal vez no muy se mira, pero cuando terminan su participación con el “¡Vivan las mujeres!”, también gritan, gritamos, “¡Vivan las mujeres Palestinas!”.

  Por ahora es toda nuestra palabra y nuestra imagen como mujeres que somos.

Desde las montañas del Sureste Mexicano.

Mujeres indígenas zapatistas.
Junio del 2025.

El Común en la falda de una Montaña.(un Quirófano en la Selva Lacandona)

En la edificación de lo que será la sede de uno de los quirófanos del COMÚN, hay algo que no se explicita en las imágenes.  Entre quienes trabajan en la construcción hay partidistas, compañeros del Congreso Nacional Indígena y compas zapatistas; de varias religiones o sin religión; de distintas generaciones, lenguas, raíces, historias.

  Y no sólo.  Hay, en ese edificio en ciernes, el trabajo, apoyo y solidaridad de personas, grupos, colectivos, organizaciones y movimientos de varias partes del mundo, además de México, quienes, con su esfuerzo, creatividad e inventiva, consiguieron paga para los materiales.  Incluso pueblos originarios hermanos partidistas de la Selva Lacandona, apoyaron con paga cuando no podían acudir al trabajo.  Y no faltó quien ofreciera banco de grava y hasta camiones de volteo para acarrear los materiales.

  En el diseño, digamos arquitectónico, del edificio ocurrió lo siguiente: se consultó con un arquitecto profesional quien se ofreció a realizar el proyecto… a cambio de unos 500 mil pesos.  El Interzona zapatista pensó: “si, para hacer otro mundo nuevo y mejor, no dependimos de los grandes teóricos y pensadores, sino que con nuestro propio pensamiento y nuestra propia práctica lo estamos haciendo, entonces pues hagamos un edificio de acuerdo con lo que queremos y con nuestros conocimientos”.  Se juntaron así los conocimientos de comunidades originarias, sin importar si son zapatistas o no, ni qué religión profesan, ni su partido político, ni su lengua, ni su color, ni su identidad afectiva, sexual, emocional, social, su tamaño, su peso, su calendario y su geografía.

  No está terminado, es cierto.  Y aunque faltan paredes, cuartos, baños, techos, equipos, instructores y los mentados aparatos para meter cuchillo y laboratorio; en sus cimientos están ya todos los colores.  No es un trabajo sólo de zapatistas, sino que es de COMÚN.

  En esas zanjas; la revolvedora a la que le falló el balero (y los mecánicos ya desmontaron la pieza y salió comisión para conseguir el repuesto); los tabiques; el pozol; las varillas; el trabajador que se desmayó y fue atendido por el servicio de salud autónoma zapatista (nada grave, exceso de lombrices); los cursos simultáneos de Herbolaria, Hueseras, Parteras y Salud General; las bicicletas eléctricas y mecánicas de los promotores de salud que están pendientes de quienes trabajan en la construcción; el taller para repararlas porque se descomponen en las caídas; las cubetas para arrear arena, grava, cemento y agua; el internet satelital temporal que se instaló para que los trabajadores pudieran estar pendientes de sus familias, sus milpas, sus animalitos; las bromas y chistes en distintas lenguas y modos; el taller práctico de albañilería que los más juiciosos le imparten a los jóvenes que quieren aprender; la esperanza reavivada por las primeras lluvias que les mojan, sí, pero también dan de beber a la tierra de la que nacerán el maíz, el frijol, las hortalizas, el zacate para el ganado, las calabazas (¡ugh!); la vida que necesitan arroyos y ríos; y las tercias y tercios documentando en imagen y sonido.

  En ese todo, cada parte tiene su quién, su qué, su cuándo, su cómo.

  Cada pieza del rompecabezas es necesaria para completarlo.  Cada quien es quien es y no deja de serlo, pero se hace común para construir algo, un todo que beneficie a las partes sin subordinarlas, cooptarlas, reclutarlas, aleccionarlas, absorberlas.

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  Tal vez alguien haga, algún día, una teorización del Común.  Con palabras más o menos duras, más o menos complicadas, más o menos confusas.  Incluso que se hagan grandes tesis, profundas reflexiones, publicaciones en artículos, revistas, libros, especialidades, mesas redondas, ponencias, simposios.  En fin, esas cosas que se hacen en mesas y escritorios mientras, afuera, la vida y la muerte luchan.

  Pero, si se les pregunta a las partes que ahora confluyen en esos cimientos de un quirófano en la Selva Lacandona.  Si se les inquiere quién o por qué hicieron eso; por qué aportaron su trabajo; por qué sudaron con el sol; por qué se mojaron con la lluvia; por qué dieron tiempo y hasta paga; por qué hicieron actividades, colectas, festivales, exposiciones y no sé qué otra cosa, para conseguir fondos económicos que atraviesen océanos y fronteras, y que sin importar lenguas, geografías y calendarios se hicieron común; por qué se empeñaron en algo que parecía un delirio, un despropósito, un sueño.

  Tal vez respondan -en muchas lenguas, en muchos colores, en muchas geografías, en muchos calendarios, en muchos modos-: “Por la vida”.

  Porque, suele suceder que hay veces que las cosas pequeñas, aparentemente insignificantes -como una construcción sin perfil aparente definido, en medio de esa nada que las cartas geográficas señalan como “Selva Lacandona”- (lejos de las redes sociales, la academia y el periodismo de opinión, los medios de comunicación masiva, la grilla política, las iglesias de los partidos políticos, las revoluciones y contrarrevoluciones de café, las biblias y catecismos del capitalismo y sus supuestas alternativas, las ínsulas medianas, grandes o pequeñas de la cotidianeidad de cada persona, las penas y alegrías individuales, un multiverso que repite en sus variantes la misma pesadilla), tienen el alma grande y un corazón colectivo.

  Y les cuento esto porque, viendo los videos del pasado encuentro RebelArte y RevelArte, miré una pequeña maqueta, una casita de madera en cuyo frente se leía “Quirófano Común”.  Eso fue hace poco más de un mes.  Eso era (una casita de madera), hace apenas unas semanas, lo que hoy se insinúa en la Selva Lacandona.  El Común la hizo crecer, caminar, acicalarse, prepararse y sentarse en un acahual, en las faldas de una montaña que, hace años, navío se hizo por la vida.

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  ¿Quién lleva la cuenta del sudor, las lágrimas, los desvelos, las enfermedades, el hambre, el hacer las cuentas, el cartel, la promoción, la organización de quienes trabajan hoy, cerca y lejos, en ese rincón?

Bueno, al menos nosotros, los pueblos zapatistas.

Porque, como dice el SubMoy, “quien nada hace, es quien nada ve ni escucha, y sólo lo mira su ombligo y todavía dice que conoce el mundo”.

Vale.  Salud y sí, tal vez no sabemos poner en palabras lo que es el Común, pero estamos aprendiendo a ponerlo en práctica.  ¿O no?

Desde las montañas del Sureste Mexicano.


El Capitán.
Junio del 2025.

P.D.- Si la lucha es por la vida, pues que la vida encuentre al fin un respiro para florecer en esa geografía llamada Palestina, lejos pero tan cerca de las montañas del Sureste Mexicano.

Imégenes de Terci@s Compas Zapatistas
Música: YA VIENEN/BADATOZ – Horazz & Suaia

(Comunicado del EZLN en enalcezapatista)

DENUNCIAMOS TORTURA Y AGRESIONES SEXUALES EN CONTRA DE INTEGRANTES DE LA COMUNIDAD INDÍGENA ÑHÖÑHÖ (OTOMÍ)DE SANTIAGO MEXQUITITLÁN, QUERÉTARO.

A nuestras hermanas y hermanos del pueblo ñhöñhö (otomí) de Santiago Mexquititlán, Querétaro:
Al Concejo Indígena de Gobierno de Santiago Mexquititlán:

A los pueblos de México y del mundo,
A los organismos y colectivos defensores de derechos humanos,
A las Redes de Resistencia y Rebeldía,
A la Sexta Nacional e Internacional,
A l@s firmantes de Una Declaración por la Vida en los cinco continentes,
A la Europa Insumisa, Digna y Rebelde.

El Congreso Nacional Indígena y el Ejército Zapatista de Liberación Nacional repudiamos la violencia policiaca con la que fueron arrestados y torturados nuestros hermanos ñhöñhö Estela Hernández, Sergio Chávez, Jesús Torres, Leonardo García y Martín Álvarez y dos personas más cuya identidad no hemos podido establecer; en cuyos cuerpos se concentraron el odio y el racismo que caracterizan al gobierno de Mauricio Kuri en Querétaro, así como se concentran en nuestra Madre Tierra y en los pueblos originarios el despojo y la destrucción que nacen del estado mexicano y sus instituciones.

El día de ayer, miércoles 4 de junio, en la comunidad de Santiago Mexquititlán, municipio de Amealco, Querétaro, la Policía Estatal de Querétaro (POES),realizó una redada totalmente ilegal. en la cual realizó la detención arbitraria de 6 personas, la mayoría jóvenes, sin haber cometido delito alguno.

Ante este abuso de autoridad, la compañera Estela Hernández, miembro del Concejo Indígena de Gobierno de Santiago Mexquititlán, delegada del Congreso Nacional Indígena e integrante de la Asamblea Nacional por el Agua y la Vida se trasladó al DIF municipal, lugar a donde los detenidos fueron trasladados. Al preguntar por el motivo de la detención y por la integridad física de los compañeros detenidos, un grupo de al menos 10 policías detuvo y agredió física y sexualmente a la compañera. Además de los golpes, le expresaron violentamente que “ya estaban hartos de ella”, lo cual evidencia que el ataque tiene claras intenciones de amedrentar el trabajo de defensa del territorio y de los derechos humanos que nuestra compañera realiza.

 Casi 5 horas después, todos los compañeros fueron liberados gracias a la acción del pueblo y a la solidaridad de organizaciones, colectivos y personas que mostraron su indignación y exigieron su libertad inmediata.

El Concejo Autónomo de Santiago Mexquititlán ha sido reprimido y agredido sistemáticamente por evitar la privatización del agua en Querétaro, por frenar la devastación de su territorio y por no someterse a los proyectos coloniales de muerte. Hoy nuevamente es agredido con el sello del desprecio, unas horas después de haber anunciado su asamblea comunitaria en defensa del agua para el sábado 14 de junio, lo que parece incomodar a quienes desde el poder actúan como criminales.

¿Por qué detuvieron a la compañera Estela y a los demás compañeros de Santiago Mexquititlán? Porque en Querétaro el racismo es el protocolo policiaco por excelencia. Porque el mal gobierno sólo conoce desprecio hacia los pueblos originarios. Porque al mal gobierno sólo le gustan los indígenas sumisos y funcionales a sus crímenes, no los que luchan por la vida. Porque para el mal gobierno la dignidad es peligrosa.

Para los jóvenes la cárcel y levantones, para las mujeres indígenas que defienden su territorio y construyen autonomía en sus comunidades los golpes y la tortura física y sexual. Vivir en comunidades indígenas, trabajar honestamente, documentar violaciones a los derechos humanos, defender al territorio y levantar la voz son delitos para el estado.

La presencia del ejército en la manifestación pacífica que pobladores de Santiago Mexquititlán y comunidades aledañas realizaron en las inmediaciones del DIF de Amealco, Querétaro, para exigir la libertad de nuestros compañeros, es una muestra más de la guerra generalizada que se vive en el país, la muestra de que las fuerzas armadas están para callar al pueblo organizado en defensa de la vida y la libertad. Es esta la verdadera cara de la cuarta transformación, la que exhibió hace unas semanas al secuestrar y detener arbitrariamente a nuestros compañeros Baldemar Sántiz Sántiz y Andrés Manuel Sántiz Gómez en la comunidad tzotzil de Cotzilnam, municipio de Aldama, Chiapas.

Exigimos un alto total a la violencia racista y de género por parte del Estado, a la guerra de exterminio desatada contra los pueblos de México; llamamos a los pueblos de México y del mundo, a los organismos y colectivos defensores de derechos humanos, a las Redes de Resistencia y Rebeldía, a la Sexta Nacional e Internacional, a l@s firmantes de Una Declaración por la Vida en los cinco continentes y a la Europa Insumisa, Digna y Rebelde, a estar alertas y organizados en contra de esta guerra y de estas acciones represivas dirigidas hacia los pueblos originarios que en México y el mundo entero resisten la tormenta capitalista.

Esta violencia se da en un momento en que la llamada “4T” festina a un ministro supuestamente indígena y presume el respeto a los derechos de los originarios.  Ese señor, junto con su cómplice Adelfo, es otro “indígena” de maniquí en el aparador de la 4T, parte de la escenografía de cartón piedra que la nueva comedia de “La Señora Presidenta” presenta allá arriba para su propio consumo.  Sin importar el color político, allá arriba es el mismo PRI de siempre.  El cambio es que pasaron de lo obsceno a lo francamente pornográfico, como sus chats de redes sociales.  La compañera Estela es quien, hace años, acuñó la frase de “hasta que la dignidad se haga costumbre”, pero en los malos gobiernos la costumbre sigue siendo la hipocresía.

Seguirá siendo la fuerza de los pueblos la que arranque la libertad de nuestros hermanos y hermanas, la que sostenga la dignidad ante esta guerra de exterminio. Abrazamos a nuestros hermanos ñhöñhö que luchan y resisten incansablemente por el agua, la vida y la libertad.

ATENTAMENTE
JUNIO DE 2025

POR LA RECONSTITUCIÓN INTEGRAL DE NUESTROS PUEBLOS
NUNCA MÁS UN MÉXICO SIN NOSOTROS

CONGRESO NACIONAL INDÍGENA
EJÉRCITO ZAPATISTA DE LIBERACIÓN NACIONAL