AYUNOS Y MARCHA POR LA DEFENSA DE LA CASA DEL ESTUDIANTE SUDCALIFORNIANO EN MÉXICO
Los representantes de la Asociación de Familias de Estudiantes Sudcalifornianos en la Ciudad de México durante la conferencia de prensa realizada este jueves 20 de octubre en el aula A de la Preparatoria Morelos, anunciaron dos acciones para exigir al gobernador Carlos Mendoza Davis ¡NO al cierre de la casa del Estudiante!
1) Manifestación pacífica en el desfiles del 20 de noviembre, la cita es a las 9 de la mañana en el malecón frente al Hotel Los Arcos.
2) Ayunos escalonados de 48 horas los fines de semana 22 y 23 de octubre, 29 y 30 de octubre, 5 y 6 de noviembre, 12 y 13 de noviembre, en la explanada de Palacio de Gobierno, de 8 de la mañana del sábado a las 8 de la mañana del lunes.
AQUÍ Puedes escuchar las entrevistas con representantes de la Asociación de Familias de Estudiantes Sudcalifornianos en la Ciudad de México; de la VIGA y Consejeros estudiantiles de la AESM.
Colombia, el norte del cauca: ¡Aquí nos quedamos! Posición del movimiento indígena ante el desalojo violento del 14 de octubre
Por Rebeldía contra-informativa
Frente al desalojo violento del Estado, realizado este 14 de octubre contra el proceso de liberación de la tierra en la Emperatriz, el movimiento indígena dice que no abandonara su lucha por la recuperación de estas tierras por el contrario, sustentados en el mandato y organización de las comunidades, están dispuestos a resistir y seguir adelante su lucha por la hacienda la Emperatriz.
Sin embargo realizan una enérgica denuncia por el uso desmedido de la fuerza por parte del Estado, el uso de armas de fuego y armas no convencionales por la fuerza pública, el carácter parcializado de los grandes medios de comunicación y la persecución judicial contra los y las liberadoras de tierra.
La lucha que hoy se ejerce por la hacienda la Emperatriz tiene una larga y significativa historia. En este caso no solo se trata del derecho ancestral de la nación nasa sobre estas tierras, ni de la necesidad material y alimentaria de las comunidades indígenas, además de eso, la hacienda la Emperatriz fue el lugar desde el cual agentes de policía de Santander de Quilichiao, en alianza con grupos de narcotraficantes que comenzaron a comprar tierras en el norte del Cauca a finales de los 80, planearon y llevaron a cabo la masacre de 20 indígenas nasa en la hacienda el Nilo, hechos perpetrados contra los comuneros que estaban realizando el proceso de liberación de dichos predios desde 1987.
Días antes de la masacre el representante legal de los hacendados del Nilo citó a la comunidad para el día 16 de diciembre, supuestamente para negociar un arreglo sobre la ocupación de las tierras, no llegaron a la hora pactada, sino que entre las 8 y las 9pm, uniformados de la policía con el rostro cubierto y sicarios llegaron a donde se encontraba la comunidad, allí preguntaron por los “lideres” de la liberación, acostaron a 20 personas en fila en el suelo y allí les dispararon, mientras el resto de la comunidad intento salvar su vida.
Las pruebas materiales y documentales sobre la responsabilidad del Estado en la masacre del Nilo fueron tan contundentes que la Corte Interamericana de Derechos Humanos se vio obligada a condenar al Estado, el cual, pese a reconocer su responsabilidad directa en la masacre para 1995, no ha pagado en su totalidad la indemnización en tierras que acordó con las comunidades indígenas, mientras que los oficiales responsables disfrutaron de total impunidad hasta que, tan solo el año pasado, el Consejo de Estado reabrió el caso.
La masacre del Nilo rompió en dos la historia de la lucha por la tierra del movimiento indígena del Cauca ya que desde la fundación del CRIC el 24 de febrero de 1971, el movimiento venía con un ritmo constante de lucha y recuperaciones de tierra, pero después de la masacre de 1991 se presentó un decaimiento total de las liberaciones, solo hasta el año 2005 resurgieron las liberaciones de tierra, y lo hicieron precisamente en la lucha por la hacienda la Emperatriz, ya que no se trataba solo del aspecto material de la tierra sino que, dado que allí se planeó la masacre del Nilo, es un terreno en el cual se disputa la dignidad del movimiento indígena que no está dispuesto a olvidar el asesinato de sus 20 compañeros en 1991.
Además, es allí, en las mingas indígenas de liberación de la tierra, en donde posteriormente agentes del ESMAD asesinaron a Lorenzo Largo Dagua, con dos disparos en el pecho, el 29 de noviembre del 2007, y Lorenzo Pavi, un joven de 19 años que fue asesinado el 10 de abril con dos tiros a la altura del estómago, a quien además los agentes del ESMAD le negaron la posibilidad de atención médica, ya que atravesaron las tanquetas a la altura de Bodega Alta para impedir el paso de personal médico mientras Guillermo Pavi moría desangrado.
Tanto por los hechos recientes, como por la historia profunda de la Hacienda la Emperatriz, el movimiento indígena del Cauca le dice NO al gobierno nacional, No abandonaran el derecho a sus tierras ancestrales, NO dejaran en el olvido el sueño de todos los indígenas que han caído asesinados en relación directa con la hacienda la Emperatriz, No darán un paso atrás en la lucha por estos terrenos pesé a la dura y brutal violencia de los agentes del Estado, tal y como se manifestó este 14 de octubre.
Todas las construcciones y asentamientos que funcionaban como espacio de socialización y encuentro comunitario para multitud de actividades, llenando de vida un espacio que el Estado se ha encargado de sembrar de muerte, fueron nuevamente destruidos por la violencia, pero de nuevo allí renacerá la vida comunitaria, haciendo que la emperatriz sea lo que ha venido siendo desde el 2005, un espacio que impulsa la lucha, la organización y la esperanza en un mejor futuro para las comunidades indígenas del norte del Cauca.
UNA INTERPRETACION INICIAL DEL COMUNICADO DEL CNI-EZLN: QUE RETIEMBLE EN SUS CENTROS LA TIERRA
El pasado 14 de octubre al finalizar el Quinto Congreso Nacional Indígena que se llevó a cabo en CIDECI-UNITIERRA en San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, del 9 al 14 de octubre, el Congreso Nacional Indigena y el EZLN emitieron un comunicado conjunto dirigido a los pueblos del mundo, a los medios libres de comunicación y a la Sexta Nacional e internacional, como uno de los resolutivos del Congreso que “determinó iniciar una consulta en cada uno de nuestros pueblos para desmontar desde abajo el poder que arriba nos imponen y que nos ofrece un panorama de muerte, violencia, despojo y destrucción” y al mismo tiempo para nombrar un concejo indígena de gobierno cuya palabra sea materializada por una mujer indígena, delegada del CNI como candidata independiente que contienda a nombre del Congreso Nacional Indígena y el Ejército Zapatista de Liberación Nacional en el proceso electoral del año 2018 para la presidencia de este país”.
A nuestro modo de ver, éste acuerdo del Quinto Congreso Nacional Indígena tomó por sorpresa a propios y extraños, sobre todo porque la iniciativa tiene que ver con el proceso electoral presidencial del 2018, y por lo tanto, el efecto del mensaje: QUE RETIEMBLE EN SUS CENTROS LA TIERRA, fue literal y las reacciones fueron inmediatas:
1)DESDE ABAJO, no sabemos a ciencia cierta cuál fue la reacción de los pueblos originarios y de la Sexta Nacional e Internacional ante el comunicado, pero para nosotros como adherentes a la Sexta Declaración de la Selva Lacandona en la Radio Zapatista Sudcaliforniana, acostumbrados ya a la separación radical que tenemos con el modelo político del capitalismo mexicano y su sistema electoral de partidos y candidaturas independientes, nos pareció que la participación en el proceso de la elección presidencial en el 2018 con una candidatura indígena independiente, representaría un riesgo muy grande de contaminación electoral en la práctica social de la resistencia y probables confusiones del pensamiento, aunque el comunicado es claro y puntual de que la participación electoral en el 2018 no es por el poder
El comunicado CNI-EZLN es claro: “Ratificamos que nuestra lucha no es por el poder, no lo buscamos; sino que llamaremos a los pueblos originarios y a la sociedad civil a organizarnos para detener esta destrucción, fortalecernos en nuestras resistencias y rebeldías, es decir en la defensa de la vida de cada persona, cada familia, colectivo, comunidad o barrio. De construir la paz y la justicia rehilándonos desde abajo, desde donde somos lo que somos”.
Esto, lo queremos interpretar inicialmente como un acuerdo táctico de resistencia desde abajo y a la izquierda, de la siguiente manera:
Aunque no lo queramos, en las elecciones presidenciales de 2018, a sabiendas de que millones de mexicanos no votan, tanto los de arriba y como los de abajo verán cruzadas sus vidas cotidianas por el proceso electoral, y de eso se encarga el poder arriba a través de las instituciones político-administrativas, de las organizaciones sociales y empresariales, de los partidos políticos de derecha, de izquierda o de centro; y de los medios de comunicación de paga; ya lo estamos viendo desde ahora y apenas estamos en 2016; entonces, como dice el comunicado si la ofensiva en contra de los pueblos no cesará sino que pretenden hacerla crecer hasta haber acabado con el último rastro de lo que somos como pueblos del campo y la ciudad, portadores de profundos descontentos que brotan también en nuevas, diversas y creativas formas de resistencias y de rebeldías, la legitimación del nuevo poder capitalista de arriba en 2018 con el PRI, con el PAN, con el PRD, con MORENA o con sus candidatos independientes que están promoviendo, puede hacer crecer esa ofensiva contra los pueblos, y probablemente el CNI y el EZLN, ven en la candidatura independiente de una mujer indígena a la presidencia de la república, por fuera del sistema electoral, que no participa para luchar por el poder, solamente para garantizar un mínimo de organización, abajo, de los no organizados, al margen del sistema jurídico-electoral, o sea, sin registro legal, previa formación de un Consejo de Gobierno Indígena nacional; como lo señala el comunicado, la candidatura independiente de una mujer indígena, sería la palabra del Consejo. Así lo interpretamos en un primera lectura del comunicado.
A diferencia de La Otra Campaña en el 2006 que fue una iniciativa política que poco tenía que ver con el involucramiento en el proceso electoral presidencial, en un sentido práctico implicó un esfuerzo social, material y económico para las comunidades zapatistas y para los grupos organizados en las entidades federativas durante la visita a los Estados de la delegación de la Comisión Sexta del EZLN en 2006 y 2007, tiempo en el cual fue determinante el agrupamiento de cientos de Adherentes a la Sexta Declaración de la Selva Lacandona, que al paso de los años se fue reduciendo a su mínima expresión, una vez que había quedado claro en teoría y práctica que la Sexta sería una iniciativa claramente anticapitalista. ¿Qué pasó después de un década? Los adherentes a la Sexta se redujeron a su mínimo expresión, al menos eso sucedió en Baja California Sur, donde en La Paz había más de un centenar de Adherentes y ahora solo estamos unos cuantos que se pueden contar con los dedos de una mano.
En 2018, si en la consulta se ratifica el acuerdo de formar un Consejo de Gobierno Indígena con una candidatura indígena, encabezada por una mujer como candidata a la presidencia de la República para organizar desde abajo y a la izquierda a los pueblos e individuos no organizados, en 2018 nos podríamos imaginar una movilización semejante a la de 2006 en La Otra Campaña; esta sería en la práctica otra campaña, pero esta si sería electoral, aunque sea autónoma e independiente; y si esto es así implica varios meses de actividades y supone una o varias giras por todo el país que implicaría un logística electoral, pues ahora si se trata de una candidatura presidencial.
O sea, las pocas fuerzas de la Sexta y de los pueblos originarios organizados en el CNI, estarían concentrados en un esfuerzo colectivo sin precedentes, que implicaría inevitablemente un desgaste y un riesgo grande de desdibujar el perfil anticapitalista, por una sencilla razón: las elecciones presidenciales son parte integrante del diseño del capitalismo mexicano.
Estamos claros que la resistencia y la rebeldía en territorio indígena zapatista y en otros pueblos originarios que ahora forman parte del Congreso Nacional Indígena, no cambia con el acuerdo del Congreso, sin embargo, esta táctica de participar en el proceso electoral de 2018, llevará invariablemente a utilizar una buena parte del tiempo a organizar y difundir esta candidatura independiente, una práctica que parecía ya estaba fuera de la agenda de la Sexta.
2)DESDE ARRIBA, para empezar, hay una primera reacción de la jerarquía eclesiástica en voz de un obispo de Chiapas que aplaude la participación del CNI-EZLN en las elecciones presidenciales del 2018 con una candidatura indígena, queriendo hacer aparecer al EZLN-CNI como si fuera un partido político y como si aceptaran las reglas legales que implica para él la participación en las elecciones; incluso pone de ejemplo lo que está sucediendo en Colombia en el proceso de paz, donde la FARC-EP dejarían las armas en favor de la participación como partido político.
Por el lado de los medios de comunicación de paga, han empezado la ofensiva queriendo atribuir al subcomandante Marcos (que ya no existe) la iniciativa de la candidatura presidencial independiente indígena; incluso han sacado a flote la figura de Paloma Guillen Vicente como funcionaria de Gobernación, hermana de Sebastían Guillen Vicente, para dar a entender una relación política con el poder.
Y donde en verdad retumbó la iniciativa fue en las y los seguidores de Manuel López Obrador, dentro y fuera de MORENA. Como era de suponerse, las acusaciones de que la candidatura presidencial independiente de una mujer indígena en 2018, no fue una iniciativa ni del CNI ni al EZLN, sino al Subcomandante Insurgente Marcos (que ya no existe). Regresó a la palestra nacional la polémica de las elecciones de 2006, según la cual, López Obrador y sus seguidores acusaron al EZLN y al subcomandante Marcos de haber sido los responsables de que haya perdido las elecciones López Obrador y el PRD y haber ayudado con La Otra campaña, al PRI y al PAN.
Al conocerse la iniciativa del EZLN-CNI, El propio López Obrador se cura en salud y denuncia que “El EZLN en 2006: era ‘el huevo de la serpiente’. Luego, muy ‘radicales’ han llamado a no votar y ahora postularán candidata independiente”; y que por lo tanto hace 10 años “quienes integran la Iglesia progresista y el EZLN dijeron que no debían votar por nosotros y de forma indirecta ayudaron al fraude electoral de Felipe Calderón”. Si esto dice AMLO, debemos imaginarnos lo que harán sus seguidores de aquí a las elecciones presidenciales de 2018.
Esta es solo una interpretación inicial de lo que es el comunicado conjunto del EZLN y del CNI; pero en los próximos meses seguirán las reacciones DESDE ABAJO y DESDE ARRIBA.
La Paz, B.C.sur, a 16 de octubre de 2016.
Radio Zapatista Sudcaliforniana.
COLOMBIA: Violenta arremetida del ESMAD contra indígenas de la Emperatriz 14 de octubre del 2016
En los linderos de lo visible, entre el proceso de la paz y la dominación, los ataques a los liberadores de la tierra siguen el curso de la guerra contra la humanidad y la naturaleza. Arriba inician la cancelación del horizonte ético-político de las comunidades que recuperan el territorio.
Hacemos un llamado a la solidaridad y a la difusión de esta información por todos los medios posibles
Compartimos acá un vídeo que nos envían los/as compas de Rebeldía contra-informativa, y una galería de fotos:
COLOMBIA: NUEVAS TOMAS Y LIBERACIONES DE TIERRA EN EL CAUCA COMO RESISTENCIA INDÍGENA A LOS NEO-COLONIZADORES
(Diario de la resistencia. Día uno de la liberación de Vista Hermosa)
Por rebeldía contra-informativa
Hoy 12 de octubre 400 indígenas nasa del norte del Cauca dieron inicio al proceso de liberación de 1000 hectáreas de tierras de las haciendas Vista hermosa y San Luis Abajo en el norte del Cauca, como un acto de dignidad de las comunidades que recuerda que estas tierras, que hasta hoy se encontraban bajo el monopolio de hacendados, terratenientes y la industria cañera, son de las comunidades indígenas nasa, que les pertenecen por derecho ancestral, derecho mayor anterior y superiora la conquista española y a las leyes estatales que tradicionalmente han protegido la concentración y la inequidad en la estructura agraria en Colombia.
A nuestra América los invasores llegaron el 12 de octubre de 1492, pero aún no se han marchado, solo han cambiado de forma, hoy llegan como imposición agroindustrial, como multinacionales mineras, como militarización y violencia sobre las comunidades para el control de sus territorios, pero también hoy las comunidades continúan su largo camino de resistencia contra las nuevas formas de dominación, ejerciendo su poder desde abajo, desde la organización y la fuerza comunitaria.
Después de 524 años de despojo, las comunidades indígenas le dicen a los terratenientes y al Estado ¡no más!, hasta aquí llego el robo te tierras y los engaños contra las comunidades que se vieron obligadas a trabajar en servidumbre en sus propias tierras bajo la figura del terraje, a no tener tierras aptas para cultivar, a vivir hacinados en las montañas, mientras un puñado de hacendados del Cauca, que representan solo el 7,8% de la población, monopolizan el 60% de las tierras, esto es, la totalidad de tierras aptas para cultivos en el Cauca, ya que se trata de un departamento donde la mayor parte de la tierra está clasificada de baja y muy baja fertilidad.
El despojo de las tierras de las comunidades indígenas comenzó cuando los invasores Españoles Sebastián de Belalcazar y Pedro de Añasco llegaron por primera vez al Cauca para el año de 1536. Pero la lucha de las comunidades también ha sido histórica, conformándose con el tiempo una autentica cultura de la dignidad y la resistencia. En su memoria aún vive el grito rebelde de la Cacica la Gaitana quien, junto a las comunidades de Pijaos y Yalcones, expulsaron a los invasores, controlando sus tierras desde el Tolima hasta el sur del Cauca por más de 40 años. La resistencia de la nación nasa contra la colonización duro más de un siglo, el último gran levantamiento indígena contra los españoles se registró para 1656, señalando con ello la capacidad de resistencia y persistencia que ha caracterizado las luchas indígenas por la tierra del pueblo nasa. Recogiendo esta tradición las comunidades indígenas anuncian que este proceso de dignidad y lucha por la tierra que hoy comienza no terminara hasta que se de la liberación total de sus territorios, no importa si este proceso dura 5, 10 o más años, las comunidades tienen la voluntad y la capacidad de organización para resistir y recuperar sus tierras.
La lucha busca restituir los territorios de los resguardos, tal y como les fueron heredados por Quilos y Ciclos y Juan Tama a comienzos del siglo XVIII. Este fue el mandato que rigió la plataforma de lucha del CRIC desde el 24 de febrero de 1971, esta fue su lucha en la liberación de López Adentro en los años 80, de la Emperatriz en 2005, de Corinto en 2014, esta es hoy su reivindicación, que las tierras de los pueblos indígenas regresen a sus verdaderos dueños, ya que la tierra es la garantía material para la supervivencia cultural de los pueblos indígenas.
El proceso dio inicio a las 8am, los 400 indígenas entraron de manera organizada en diferentes grupos a las tierras en disputa, la jornada comenzó destruyendo los cultivos de Caña de los terratenientes que funcionan como feudos del inmenso monopolio cañero de Ardila Lule, quien controla la producción de agrocombustibles en base a caña de azúcar desde el norte del Cauca hasta Cartago en el Valle. La caña fue cortada para que renazca la vida, para que germinen los cultivos indígenas de maíz que respondan a las necesidades alimentarias de las comunidades. Sin embargo el ejército y los grupos de trabajadores de los terratenientes hicieron presencia a las 11 am, intentando intimidar a los indígenas para que abandonaran las tierras, pero las comunidades no retroceden, por el contrario se mantendrán en resistencia en el territorio, ejerciendo sus labores de siembra y cultivo de alimentos.
En este momento el ejército hace presencia en las tierras liberadas, se teme que en cualquier momento suban a los caseríos donde habitan las comunidades. Se espera que desde el día de mañana se intensifique la represión violenta de soldados y agentes del ESMAD, tal y como ha sucedido con los anteriores procesos de liberación, arremetiendo con armas de fuego contra la comunidad indígena desarmada. Los primeros meses son los más duros de este proceso, es por ello que se hace un llamado a las organizaciones sociales y comunitarias, a las organizaciones de derechos humanos, a los colectivos de prensa para que no pierdan de vista este proceso, para que las comunidades indígenas no queden solas, ya que su aislamiento es parte de la estrategia de represión del Estado.
[Colombia] La victoria del NO y el actual escenario político Análisis ante el resultado del Plebiscito
Por Grupo Libertario Vía Libre
En el plebiscito realizado el día de ayer, 2 de octubre, en el que se sometía a votación la aprobación del Acuerdo Final para la terminación del conflicto armado firmado entre el gobierno de Juan Manuel Santos y la insurgencia de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia – Ejército del Pueblo (FARC-EP)[1], ha ganado de forma inesperada y por escaso margen la opción del NO, lo que sin duda constituye un gran terremoto político.
Según el boletín 53 de la Registraduría Nacional del Estado Civil, con el 99,98% de las mesas escrutadas, se imponía por el estrecho margen de 0.45% y 53.894 votos, la opción del “no” con 50.21% y 6´431.376 votos, frente a la opción del “sí” que contaba con 49.78% con 6´377.482 votos. Según esta misma fuente, en esta misma votación se registraron 86.243 votos no marcados y 170.946 votos nulos, en un pobre marco de participación de 13´064.973 sobre un censo de 34´899.945, el 37.43% del total[2].
Frente a este panorama, desde el Grupo Libertario Vía Libre proponemos, en consonancia con nuestra postura colectiva de apoyo crítico al proceso de paz[3], algunos elementos que podrían ayudar en el análisis del actual momento político, tanto sobre las causas de lo sucedido, como sobre los posibles escenarios por venir:
La derrota del SÍ
En primer lugar, es claro que este resultado constituye una importante derrota política de la heterogénea alianza social que respaldo la opción por el Sí. El desgastado y debilitado segundo gobierno de Juan Manuel Santos, con una imagen favorable baja cercana al 30% en algunas encuestas[4], con bases políticas endebles e incapaz de gestionar sin ajuste económico la desaceleración de la economía nacional, no tuvo la fuerza política de convocar al mismo número de electores que ratificaron su triunfo en la segunda vuelta electoral de las elecciones presidenciales de 2014, cuando una alianza pragmática a su favor consiguió su reelección con 7´836. 887 votos, lo que representa 1´459.405 votos menos de los obtenido por el SÍ en el plebiscito[5]. 
Aunque ciertos factores circunstanciales tuvieron incidencia en el resultado, como la rapidez con la que fueron convocadas las elecciones que contaron con un solo mes de campaña -un cuarto del tiempo habitual- y que no permitieron la inscripción de nuevas cédulas, y los efectos climáticos del huracán Matthew en la Región Caribe, estos no fueron decisivos. Si lo fue en cambio, el que los gamonales políticos que representan las élites políticas locales alineadas con el gobierno central en regiones empobrecidas como la Costa Atlántica, donde hasta hoy el paramilitarismo es fuerte, no hayan desplegado su gran fuerza clientelar como si lo habían hecho en la pasada elección presidencial, con el fin de marcar una posición de fuerza al interior de la coalición de gobierno y reacomodar sus proyecciones en miras a la disputa las elecciones presidenciales de 2018[6].
Por otra parte, la izquierda política institucional, debilitada por las divisiones de las fuerzas parlamentarias del Polo Democrático y la Alianza Verde, la tibieza desplegada por el sector liderado por el senador Jorge Enrique Robledo y el MOIR en esta campaña política, la creciente integración del sector socialdemócrata de Clara López, nueva ministra de trabajo, al nuevo gabinete de un gobierno impopular y la erosión del proyecto progresista de Gustavo Petro -tras el fin del periodo de 12 años de gobiernos de centro izquierda en Bogotá-, no logró articular un polo coherente en la opción por el SÍ, que fuera capaz de disputar masivamente los significados de la posición de esta ala de la izquierda frente a las sostenidas por la coalición del gobierno Santos.
Así mismo, es importante subrayar que los movimientos sociales de tipo sindical, campesino, vecinal, estudiantil, étnico, ambiental, de géneros y de derechos humanos se la jugaron de forma absolutamente mayoritaria por el Sí, haciendo de la defensa de este proceso un eje esencial de su accionar en el último ciclo político y en muchos casos entrando de lleno en la agitación por una respuesta favorable en el plebiscito. En general, podríamos apuntar que todas estas fuerzas sobrevaloraron su incidencia electoral y no lograron generar una movilización popular lo suficientemente amplia en apoyo a la paz entre las mayorías no organizadas de la población. Es claro que la reorientación de la estrategia de muchos movimientos sociales y plataformas políticas hacia la movilización casi exclusiva en torno a los diálogos en La Habana y la construcción de paz fue en últimas desacertada pues al dejar las luchas reivindicativas en segundo plano alejaron la posibilidad de reunir a grandes capas sociales que hoy sienten profundos malestares frente a las políticas de gobierno, además de crear prácticamente una bifurcación entre la construcción de paz y las luchas por el buenvivir y de crítica al modelo actual.
La victoria del NO
En segundo término, también se hace evidente que la opción contraria al acuerdo es la gran ganadora de la jornada. La campaña por el NO liderada por una más cohesionada alianza política estructurada alrededor del Centro Democrático, supo capitalizar una parte del descontento social con el debilitado gobierno Santos. Por un lado, impulsó campañas sectoriales entre gremios tradicionalmente conservadores como los camioneros, sectores sociales muy fragmentados como los vendedores ambulantes o los campesinos medios y aún sectores sociales de tradición sindical pero descontentos de sus organizaciones como el Magisterio. Por otro lado, supo empalmar con una ola de tradicionalismo conservador impulsado por sectores religiosos que cuestionaban algunas tímidas, tardías e inconsistentes políticas de respeto a la diversidad sexual por parte del gobierno Santos, especialmente en las movilizaciones homofóbicas desatadas por los proyectos de reforma a los manuales de convivencia de los colegios impulsados por el Ministerio de Educación. 
Es importante añadir que las características mismas de la larga guerra insurgente vivida en el país, en la que en ciertas regiones y ciertos periodos de tiempo se presentó una guerra civil de baja intensidad, con un alto componente de degradación y victimización de la población civil, llevaron a que el bloque hegemónico que luego se fragmentaria entre santistas y uribistas, fuera capaz de liderar un grupo amplio de la población que se identifica por un profundo odio a las FARC, empalmando los tradicionales valores anti-socialistas de los sectores burgueses y terratenientes con el hondo conservadurismo de algunos sectores populares.
Así mismo, es importante destacar que el uribismo hizo una demostración de la capacidad política de la que goza al lograr construir un sentido común mayoritario que remplazo la dicotomía “paz y guerra” por la de “entreguismo o renegociación”. En últimas, el voto al NO fue un mensaje directo al gobierno de turno y a favor de las tradicionales fuerzas del país (ganaderos, curas, terratenientes), más que un rechazo contundente a la salida negociada al conflicto armado.
La enorme abstención
La abstención electoral del 62.57%, el porcentaje más elevado en 22 años, superó la media tradicional del país, que desde mediados del periodo del Frente Nacional es muy alta, y aun habiendo tendido a disminuir ligeramente en el último decenio, seguía rondando el 50% del censo electoral. Este se mantiene como uno de los porcentajes de abstención más altos en el continente y muestra que la mitad de la población, tanto de zonas urbanas como rurales, no participan del sistema político que juzgan correctamente como lejano, corrupto y ajeno a sus intereses materiales.
Más allá de esta tendencia histórica, los resultados actuales reflejan la debilidad de los mecanismos de participación política directa establecidos en la constitución de 1991, que salvo excepciones en contextos donde los movimientos sociales tienen fuerte poder local, no han conseguido ninguna aplicación en un régimen que mantiene la exclusión política. Lo anterior nos lleva a afirmar que, pese a los ingentes esfuerzos de difusión, gran parte de la población es incrédula frente los acuerdos alcanzados, dicha incredulidad responde tanto a la incapacidad de los actores favorables al proceso para interpelar al grueso de la población como a la capacidad que tuvo el uribismo de asociar los acuerdos con las cuestionables políticas de gobierno en un momento crecientemente desfavorable. Las críticas que han caído sobre la política tributaria y la forma en que el uribismo mediáticamente lo aprovechó parece el ejemplo más claro.
Polarización y fragmentación territorial
Pese a que gran parte de las fuerzas políticas bregaron porque las campañas no se convirtieran en una disputa bipartidista, el escrutinio demostró que aun la política nacional la sigue marcando la derecha tradicional representada en sus dos grandes polos. Por un lado, el Centro Democrático ha sabido movilizar su base electoral como lo demuestran el hecho de que los departamentos que mayores votos dieron al NO fuesen aquellos que catapultaron la campaña de Zuluaga en las últimas elecciones presidenciales: Casanare, Antioquia, Meta, Huila, Quindío, Risaralda y Caldas.
En contraste, la Unidad Nacional vive una fragmentación en su base social e incluso entre las fuerzas de su coalición, como lo demuestra el actuar de partidos como Cambio Radical del vicepresidente Vargas Lleras que prepara su candidatura para las elecciones presidenciales de 2018.
La influencia del contexto internacional
En la actualidad mundial también registramos una serie de tendencias que influyen en la coyuntura política colombiana. Por una parte, en medio de las nuevas oleadas de atentados terroristas contra blancos civiles, liderados principalmente por fundamentalistas islámicos de diferentes regiones del mundo, tienden a reforzar -en una agenda mundial autoritaria y securitaria- el imaginario que asocia a las FARC con el terrorismo, haciendo más oscura la diferenciación entre los actos de rebelión armada y los actos de terrorismo para una población más atemorizada.
Por otra parte, resulta importante la repercusión del giro conservador y llamado fin del ciclo de gobiernos progresistas en América Latina, expresado en fenómenos como el reciente golpe parlamentario contra Dilma Rousseff en Brasil, la derrota política sufrida por el referendo de Evo Morales en Bolivia, las victorias electorales en el parlamento de la Mesa de Unidad Democrática en Venezuela, o en la presidencia de Mauricio Macri en Argentina y Pedro Pablo Kuczynski en Perú. Este giro asume una forma particularmente aguda en Colombia, donde la reciente crisis fronteriza con Venezuela y la dura crisis económica que se le presenta al gobierno de Nicolás Maduro son explotadas permanentemente por la derecha colombiana activamente involucrada con la oposición burguesa del país vecino y que ha fantaseado en más de una oportunidad con una guerra abierta contra el chavismo. Con la invocación al fantasma del “castro chavismo” encarnado por las FARC, el uribismo supo utilizar para sí el sólido rechazo político previa y esmeradamente construido por el establecimiento colombiano de todos los colores, frente a lo que suponían una de sus mayores amenazas políticas.
Finalmente, es claro que esta segunda fase de la crisis económica mundial iniciada en 2008, que ha llevado al crecimiento lento en Estados Unidos, el estancamiento europeo, la recesión en Japón y la desaceleración de la economía China, con la consiguiente caída del precio internacional de las materias primas en general y de los productos minero-energéticos en particular, ha afectado fuertemente una economía dependiente como la colombiana, que viene experimentando desde hace dos décadas procesos de re-primarización y liberalización económica, que dejan una economía frágil, relentecida y sin signos de mejora inmediata, lo que ha llevado al gobierno nacional a implementar políticas de ajuste que afectan principalmente al pueblo trabajador colombiano. Así anuncios como el incremento de impuestos, han venido siendo bien utilizados por los opositores de los diálogos con las FARC, argumentando que será la sociedad en su conjunto la que asumirá los gastos económicos del pos-acuerdo, creando un sinfín de mitos y falsas relaciones entre factores que en un panorama adverso aumenta las confusiones en el seno de la población.
Escenarios futuros
Debilitado por una nueva derrota política, pero aún en el poder por el apoyo de un sector del bloque dominante y sin perspectivas inmediatas de renuncia, es claro que el gobierno Santos tiene la capacidad legal de darle continuidad al actual proceso de paz. La pregunta es ¿cómo?: ¿renegociando y buscando un acuerdo que no implique refrendación?, ¿haciendo uso de otro mecanismo de consulta?, ¿una Asamblea Constituyente, como sugieren algunos? Todas son posibles respuestas que habrá que valorar a la luz de la correlación de fuerzas existente a nivel nacional.
Al parecer el sector uribista disidente, liderado por el ex candidato para la Alcaldía de Bogotá, Francisco Santos, alude a la necesidad de un pacto de reconciliación nacional para darle continuidad al acuerdo. En últimas, se sugiere concretar la vieja aspiración santista de superar la división interburguesa, para incluir al Centro Democrático, y en general a los promotores del NO, en un bloque político a favor del acuerdo, lo que por el momento no puede lograrse sin cuestionar supuestos fundamentales de lo pactado.
Por parte de los actores directos de la confrontación, encontramos que Santos en su alocución presidencial reafirmó su disposición porque el proceso siga en pie, manteniendo el cese al fuego. Por su parte, las FARC mostraron voluntad de continuar los diálogos reafirmando el cese al fuego bilateral y definitivo al que llegó con el gobierno hace unos meses. Sin embargo, ante la entrada de los sectores de la derecha más recalcitrante que hoy triunfa exigiendo la renegociación de los acuerdos, los términos para la culminación del conflicto entre la insurgencia más antigua de Latinoamérica y el Estado colombiano cambiarán notoriamente. Lo que hace mucho más complejo el actual panorama, ya que abre la posibilidad a que las FARC se vean obligadas a asumir otra estrategia, lo mismo de otros actores insurgentes como el ELN y el EPL.
Nuestra apuesta
La izquierda y el movimiento social parecen hundirse en desconcierto y en la evidente incapacidad de jalonar alternativas reales en el actual momento político. El reto estratégico sigue siendo reconfigurar el actual mapa político que pone en el centro de atención el enfrentamiento entre la derecha dura y la derecha blanda.
Como organización libertaria consideramos que tras la derrota del Sí, es necesario continuar disputando políticamente a favor de una salida negociada al conflicto armado entre el Estado y la insurgencia. Nuestra apuesta entonces consiste en que, ante el posible pacto nacional entre fracciones de la burguesía obligadas a reconciliarse, es necesario redoblar esfuerzos por concretar la unidad combativa de la clase trabajadora y las comunidades en lucha.
Creemos que hay que transformar los imaginarios colectivos que han sido impuestos desde la guerra contrainsurgente que criminalizan hoy las alternativas revolucionarias, así como dotar de gran fuerza a los movimientos populares que deberán ser los protagonistas en futuros escenarios de conflictividad política y social.
Reconocemos que existen importantes dificultades para tal propósito, pero también que es posible superar parte de esta herencia problemática a través de alianzas entre los sectores populares en lucha, de la apertura hacia otros sectores y organizaciones, y de innovación programática en las luchas. Seguimos creyendo urgente forjar la unidad de las de abajo para crear un movimiento popular con capacidades de transformación. Nos asumimos en la apuesta y el reto de construir un pueblo fuerte, con independencia de clase y organizado desde sus cimientos.
Aquí estamos y aquí seguimos con la fuerte convicción de que sólo la lucha y la organización autónoma, desde abajo y a la izquierda de las trabajadoras y los sectores populares será el único camino para construir alternativas para el buenvivir; para construir esos otros mundos posibles en miras hacia una sociedad más justa y más libre.
¡Arriba las que luchan!
Grupo Libertario Vía Libre
Bogotá, Colombia. Octubre 2016.
[1]Comisión negociadora Gobierno nacional-FARC EP. Acuerdo final para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera. En Mesadeconversaciones.com.co. 24/08/2016. Disponible en web. Link: https://www.mesadeconversaciones.com.co/sites/default/files/24_08_2016acuerdofinalfinalfinal-1472094587.pdf Consultado 02/10/2016
[2]Registraduria nacional del Estado Civil. Boletín Nacional No 43. Preconteo Plebiscito 2 de octubre de 2016, República de Colombia. En plebiscitoregistraduria.gov.co. Disponible en web. Link: http://plebiscito.registraduria.gov.co/99PL/DPLZZZZZZZZZZZZZZZZZ_L1.htm Consultado 02/10/2016
[3] Ver por ejemplo. Vía Libre. Ante el acuerdo de cese al fuego bilateral y definitivo entre el gobierno colombiano y las FARC. 26 de junio de 2016. En Acción Libertaria. Disponible en web. Link: https://accionlibertariaoyl.wordpress.com/2016/06/26/via-libre-ante-el-acuerdo-de-cese-al-fuego-bilateral-y-definitivo-entre-el-gobierno-colombiano-y-las-farc-ep/ Consultado 02/10/2016 o Julián Lopéz. El plebiscito, la izquierda y los sectores libertarios. En Acción Libertaria. Disponible en web. Link: https://accionlibertariaoyl.wordpress.com/2016/08/22/el-plebiscito-la-izquierda-y-los-sectores-libertarios/Consultado 02/10/2016
[4] Asociación Comunicación Política. Ranking de popularidad septiembre de 2016. En compolitica.com. Disponible en web. Link: http://compolitica.com/acop/tabla-de-popularidad/ Consultado 02/10/2016
[5]Wikipedia. Elecciones presidenciales de Colombia 2014. Disponible en web. Link: https://es.wikipedia.org/wiki/Elecciones_presidenciales_de_Colombia_de_2014Consultado 02/10/2016
[6] El Tiempo. La del plebiscito fue la mayor abstención en 22 años. En Especial multimedia. Sección Política. Eltiempo.com. 2 de octubre de 2016. Disponible en web. Link: http://www.eltiempo.com/politica/proceso-de-paz/abstencion-en-el-plebiscito-por-la-paz/16716874 Consultado 02/10/2016
Apuntes sobre el No al proceso de paz en Colombia
[Opinión] !La paz no se construye con votos, se hace resistiendo desde abajo!
Por Rebeldía Contra-informativa
Lanzamos un profundo, insumiso y rebelde NO al plebiscito, no solo a sus detestables resultados, sino a su procedimiento y estrategia. Lo reconocemos como un mecanismo para usurpar la reflexión y la decisión de las comunidades de abajo, lo reconocemos como un mecanismo de plataforma política para las distintas fuerzas partidarias, politiqueras y jerárquicas de la derecha, pero también de la izquierda. Como un nuevo intento de interferir y manipular los procesos sociales de abajo, desde las dirigencias de las grandes estructuras políticas que siempre se acercan a los procesos populares para captar su capital político, para luego desaparecer, sin llevar adelante ningún proceso o compromiso con las comunidades.
La manipulación y la estrategia de dominación inherente al plebiscito se hacen evidente en tan tristes resultados. En el Catatumbo, en el Chocó, en el Cauca, en Urabá y Magdalena Medio ganó el Si…..En todas las regiones rurales en las cuales las comunidades han tenido que vivir el terror, las pérdidas humanas y la opresión de esta guerra la gente dijo SI….. En la ciudades, donde la mirada irreflexiva y la seguridad que da estar lejos del conflicto armado han hecho a las clases medias indolentes y fácilmente manipularles por las medios de comunicación hegemónicos, ganó el No.
¡Qué fácil es pedir la guerra desde la seguridad cobarde de las ciudades!, ¡Qué fácil es hablar tanta y tanta mierda sobre la paz!, cuando solo se está dispuesto a votar, cuando otros y otras son los que asumen las consecuencias directas de esta guerra, los que siempre han tenido que asumir esta guerra: indígenas, afros, campesinos y las muchachadas de los barrios populares.
La decisión sobre la vida y la muerte en las zonas rurales no puede quedar en manos de la indolencia y brutal inconsciencia de las clases medias urbanas. Ese es el gran absurdo de un plebiscito, entrar en el juego en el cual las decisiones sobre la vida y la muerte de las comunidades les es negada, sustituida por maquinarias partidistas, electorales y mediáticas.
Aceptar cualquier tipo de mecanismo liberal de decisión es entrar en el juego de poder de los opresores. La paz no se construye con un voto, la paz no es un regalo de los de arriba, la paz se construye poco a poco, en las luchas y formas de organización de los de abajo, transformando este país, ejerciendo la autonomía y el poder desde las comunidades, tal y como lo hizo la Comunidad de Paz de San José de Apartadó desde los años 90, tal y como lo hizo la comunidad indígena Nasa cuando expulsó a las bases militares del cerro del Berlín en julio del 2012. ¡No más militarismo ni dominación militar de los territorios!, ¡todos a construir la paz en resistencia, desde los territorios y con las comunidades!
Entrevista con un liberador directo de la tierra en el norte del Cauca, sur occidente colombiano
Liberación de la tierra, autonomía y resistencia
Envía: Rebeldía Contra-informativa
Pese a que el movimiento indígena del Cauca le dice Si a la paz, el gobierno nacional arremete con violencia contra las comunidades indígenas desarmadas y no reconoce sus reclamos legítimos por la recuperación de sus territorios ancestrales, base material para la supervivencia cultural del pueblo Nasa.
Este lunes 26 de septiembre, cuando en Cartagena se firmaba el acuerdo de paz con la insurgencia, en zona rural de Corinto, norte del Cauca, la minga indígena por la liberación de la tierra fue agredida con armas de fuego por agentes policiales del establecimiento, poniendo en riesgo la vida de la comunidad. Frente a estos hechos reiterados de violencia no parece creíble la promesa de paz de Cartagena, por el contrario se avizora la represión contra los movimientos sociales y populares.
La paz la construyen los pueblos organizados desde la autonomía y la horizontalidad, caminando de manera solidaria por el logro de las transformaciones sociales y políticas que permitan un buen vivir digno para las comunidades.
Aquí una entrevista con un liberador de tierra del norte del Cauca en donde se narran las difíciles condiciones de represión e intimidación que tienen que soportar las comunidades indígenas nasa en su lucha por territorio y autonomía.
Realizamos un llamado de solidaridad a las organizaciones sociales y populares, a las organizaciones de derechos humanos y medios de comunicación alternativos para que acompañen de manera activa la lucha por la tierra de la nación nasa.
¡Fuego a la Verdad histórica! A dos años de la desaparición forzada de los 43 de Ayotzinapa
¿Cuánto tienen que gritar para que puedas oír? 43 + (…) lágrimas que juntas hacen el océano.
Por Sergio Reynaga/Centro Cultural Ricardo Flores Magón
La ley siempre está oficialmente del lado de la propiedad, ella le da la razón al dueño de las tierras. Pero tú, en quien las ficciones jurídicas aún no han matado el sentimiento de justicia ¿qué vas hacer? Le exigirás al campesino que se tire sobre la carretera sin un techo bajo el cual vivir –es la ley la que lo ordena- o bien, ¿le exigirás al propietario restituir al campesino toda la parte de la riqueza generada por la tierra que se debe al trabajo de éste? Es la Justicia quien te lo dicta. ¿De qué lado te pondrás? ¿De la ley, pero en contra de la justicia? O bien ¿de la justicia pero en contra de la ley?
-Piotr Kropotkin
El tiempo siempre implacable, no ha conseguido borrar a nuestros 43 de Ayotzinapa, a pesar de que se insiste en la pérdida de la memoria desde distintitas y numerosas ofertas: La indiferencia, la ridiculización, la criminalización y el tedio, por mencionar algunas. El 26 de septiembre de 2014, (la noche de Iguala, a la que hoy, le suceden dos años ya), quedó clavado en el desplazamiento histórico mundial, en las figuras vencidas que siempre retornan con fuerza, y que son además, el sentido del tiempo del ahora, una carga inicial de la significación de nuestro presente constante: la lucha por la dignidad y la justicia.
El primer ataque por parte de elementos de la policía se registra alrededor de las nueve y media de la noche. Tan sólo un día más tarde, pudimos ver la imagen del compañero Julio César Mondragón… Un rostro que esboza la mecánica de despersonalización y anulación con que opera el Estado en México, la cancelación de todo lo que somos, como partículas, esporas y comunidad.
Sin embargo, las imágenes se vengan: traspasan el presente y despiertan el recuerdo de las derrotas y de las victorias regaladas. Sin los símbolos, la opresión sólo llevaría el nombre del oprimido de turno, redoblando así su autodesprecio. Las batallas perdidas, que sólo han dejado atrás símbolos, todavía ayudan a los oprimidos: hubo un tiempo en que la dominación pudo ser combatida.[1]
Los nexos de José Luis Abarca con el crimen organizado, suponen uno de los nodos que sirven de soporte a las instituciones que administran el ordenamiento de la vida cotidiana de las comunidades, a lo largo y ancho del territorio mexicano. Los cuales no hacen sino develar, una de las bases más importantes para fundar el poder en el mundo del capital sobre la vida, el mundo de la mercancía sobre las personas, es decir la inexistente línea divisoria entre el discurso oficial de la legalidad y la inmoralidad del dinero. Los símbolos se tejen en constelaciones de formas discontinuas, así la Normal Rural Raúl Isidro Burgos, juega un papel histórico en el derrotero de las luchas sociales, junto al 2 de octubre de 1968, y se aproximan lentamente entre sí, mientras se aferran al recuerdo para hacer estallar el velo de la normalidad y las medidas del tiempo al servicio del príncipe, en la constitución de eso a lo que el poder ha llamado: la verdad histórica. Cuyo desplome inicia en sus primeras fases con la desaparición de Abarca. Parece urgente exhumar en la memoria, cargar de dignidad la intención de los compañeros, pues buscaban retrotraerse entre las voces de los estudiantes asesinados en Tlatelolco, su lucha aquella noche –como en muchas otras que aún no llegan- es contra el olvido, así pues:
Toda necesidad es una necesidad del pasado; nos resulta prácticamente imposible pensar otras cosas que aquellas que nos han sido legadas. Nuestras costumbres, por lo tanto, son las costumbres de los vencedores y de los vencidos; en ellas se repiten las luchas pretéritas. En este sentido, la eliminación definitiva de la dominación conllevaría el cambio de la historia entera, que entonces debería ser reescrita. Su necesidad sería la de la libertad. [2]
Por lo tanto tal descripción como categoría de verdad, impuesta sobre el caso Ayotzinapa, no resuelve sino la necesidad de las instituciones, necesidad que se superpone sobre el sufrimiento de forma violenta, toda vez que intenta negar la capacidad de las comunidades para tejer su propia historia, es decir, significarse a partir de la autocreación. El dos de octubre que al fin llega en 2014, viene acompañado de la toma del control de Iguala y otras zonas de Guerrero, por parte del gobierno federal y el ejército, poniendo a la comunidad en estado de sitio, que en lo aparente, se pretendía como una protección del orden y la seguridad. Sin embargo dos días transcurren para la aparición de un par fosas clandestinas con veintiocho cadáveres calcinados. Este suceso aunado al previo reconocimiento policial del ataque a los estudiantes, dispara la irrupción del sueño, la tranquilidad del gobernador de turno, Ángel Aguirre, bajo un telón en rojos ocres de cócteles molotov sobre su casa, acto seguido comprendemos a Walter Benjamín cuando nos dice que: El sujeto del conocimiento histórico es la clase oprimida misma, cuando combate[3], de tal manera que se coloca frente a la decadencia de la verdad, entre frases descompuestas, en otra grieta del discurso oficial correspondiente al 5 de octubre, cuando elementos policiacos confiesan la entrega de los compañeros al crimen organizado. ¡Fue el Estado!, el espectáculo de lo conmensurable comienza a desvanecerse en la invención de otra historia, desde abajo, advirtiendo que: si las demandas de verdad son también demandas de poder político, es, violencia, y si esta misma violencia no es otra cosa que “silenciamiento” del otro interlocutor por medio de un dialogo aparente, la verdad y la violencia se vuelven intercambiables[4]. ¿Entonces como condenar la invención de la justicia en los medios de la rabia que jamás encuentra un eco resuelto al dialogo, para garantizar como mínimo, la seguridad y el bienestar de la humanidad? Más aún ¿cómo negar la crisis, el incendio de la verdad histórica? Hacer estas preguntas, pienso, también es responderlas: ¡Fuego, fuego a la verdad por ley! ¡Haremos posible verlos regresar! Un movimiento después el 13 de octubre, las oficinas del gobierno de Guerrero son consumidas por las llamas desplazadas hasta el 29 del mes que aún transcurre bajo el manto del silenciamiento, hacía la reunión con Peña Nieto, quien parece no entender que con el sufrimiento no se negocia.
Las lágrimas logran formar el océano, una a una, dislocadas en su andar sin prisas, en picada sobre una maquina en oxido. A dos años de la desaparición forzada de nuestros compañeros, la comunidad internacional responde descarrilando el continuum y la normalidad, haciendo imposible el olvido y por lo tanto la muerte misma, de tal manera que cada uno de nosotros es hoy, capaz de decir como Murillo Karam en noviembre del 2014: Ya me cansé, pues nos cansamos de esperar, y hacemos de la espera rabia, porque hay asientos vacíos y faltan voces en las aulas, porque el mundo entero, hoy como ayer, dice a los 43: Te estamos esperando en casa, andamos en la historia, seguro nos volveremos a encontrar las veces que sean necesarias, hasta que el mundo cambie o se detenga en los muelles de un reloj que jamás pudo encerrar cada latido de nuestros corazones:
¡Vivos se los llevaron, vivos los queremos!
¡Acudimos a la lucha por dignidad y justicia!
¡Derramaremos el tiempo que sea necesario!
Desde algún lugar del Pedrebronx, a las orillas de La Paz, Baja California Sur.
27 de septiembre de 2016, 8:25AM
[1] Wolfgang Dressen. (1978). Antiautoritarismo y anarquismo. Barcelona: Anagrama. p.18
[2] Ibíd. Pp.19-20
[3] Walter Benjamin. (2008). Tesis sobre la historia y otros fragmentos. México: Itaca. p. 48
[4] Gianni Vattimo y Santiago Zabala. (2012). Comunismo hermenéutico: de Heidegger a Marx. Barcelona: Herder. p.33
Una marcha de indignación: ¡NO al cierre de la Casa del Estudiante en México!!
Por Gilberto/Radio Zapatista Sudcaliforniana 
La Asociación de Estudiantes Sudcalifornianos en México (AESM) de la Casa del Estudiante convocó a una manifestación el domingo 25 de septiembre con el lema “Por una educación a la que todos tenemos derecho”.
En la ciudad de México los estudiantes de la Casa se manifestaron en lugares públicos emblemáticos como el palacio de Bellas Artes y el Monumento a la Revolución y un día antes la Casa del Estudiante Sudcaliforniano en México se convirtió en la sede de un festival artístico y una compartición sin precedentes.
En la ciudad de La Paz hubo una marcha multitudinaria iniciando en el parquecito Cuauhtémoc en la esquina de la calle Bravo, justo en el lugar en el que el gobernador Mendoza Davis ordenó la represión a padres de familia el pasado 16 de septiembre durante el desfile cívico militar; de ahí caminaron por el malecón con mantas y pancartas gritando consignas, hasta llegar al kiosco que por cierto estaba ocupado por una festividad y se tuvo que realizar en el costado norte de la explanada.
Uno a uno, cientos de manifestantes de todas las edades portando pancartas de protesta por la amenaza de cerrar la Casa del Estudiante en México y de apoyo a los estudiantes de la AESM encabezados por el lema “Por una educación a la que todos tenemos derecho” y una comisión representativa de la AESM que se trasladó de la ciudad de México a participar en la marcha; otra pancartas decían: ¡No al cierre de la Casa del Estudiante Sudcaliforniano en México”, “Asociación de ex alumnos de la UNAM nos manifestamos por “No al Cierrre de la casa”, “Por más oportunidad de estudiar, #No al Cierre de la casa”, “La Casa del estudiante no caerá porque su cimientos son de la sociedad sudcaliforniana”, “Apoyemos la permanencia de la casa del estudiante sudcaliforniano en México”, “Gracias a la casa del estudiante en México, soy profesionistas”, “¡Sí a la casa del Estudiante, No al cierre!!”.
Después de una panorámica foto iniciaron las intervenciones con un sentimiento común de indignación por la decisión que ha tomado el gobierno de Carlos Mendoza Davis de cerrar la Casa del Estudiante Sudcaliforniano en México y en su lugar otorgar becas individuales para desarticular la autorganización estudiantil.
Fue muy importante la palabra solidarias de la Asociación de Padres de Familia de los habitantes actuales de la Casa, de las asociaciones de egresados de la Casa que habitaron en el pasado en las casas de Cádiz y La Viga; de los estudiantes universitarios de la UABCS; del Archivo Histórico del Movimiento Social Sudcaliforniano que organiza el Centro de Investigaciones Sociales, Sindicales y Laborales; del magisterio en lucha organizado a través del Comité Ejecutivo Seccional Democrático; y, al final las intervenciones de dos estudiantes de la AESM que hablaron a nombre de todos los habitantes actuales de la Casa del Estudiante Sudcaliforniano en México fueron muy enfáticos en el sentido de que por acuerdo de asamblea la Casa no se Cierra.
Por lo que han explicado los estudiantes, la decisión del Gobierno de Carlos Mendoza Davis a través del Secretario de Educación Pública Héctor Jiménez Márquez fue una traición, pues al inicio de la administración recibieron la promesa de que en los siguientes meses la casa sería rehabilitada, haciendo creer a los estudiantes que la casa no solo no cerraría, sino que tenía asegurada una rehabilitación mayor, lo cual dio tranquilidad a los estudiantes habitantes de la Casa. Por el contrario, sin que los estudiantes tuvieran conocimiento, la SEP ordenó un peritaje estructural que resultó ser “a modo” del gobierno, pues sin demostrarlo, la empresa contratada concluye que es de “alto riesgo” y que saldría más cara rehabilitarla que hacer la obra nueva, sin embargo en ninguna parte de análisis estructural se menciona que está a punto de derrumbarse.
Resulta entonces que este peritaje es ahora la justificación para cerrar la Casa, expulsar a los estudiantes y demolerla; exactamente la misma estrategia que se utilizó para la Escuela Primaria 18 de Marzo. Como esta estrategia ya estaba decidida desde el inicio de la administración, empezaron por impedir el acceso de nuevos estudiantes a la Casa, sin previa consulta a la Comisión Académica estudiantil de la Casa que se encarga de revisar los expedientes de los estudiantes de nuevo ingreso.
Ahora la SEP les ha comunicado a la Asociación de Estudiantes Sudcalifornianos en México que a partir del 30 de septiembre la Casa del Estudiante se cierra y ya no recibirán más los 120 mil pesos que mensualmente les envía y que administran de manera autónoma los estudiantes, y que se destinan para la alimentación, mantenimiento y pago de servicios; y que las seis trabajadoras pagadas con los recursos públicos del gobierno del Estado, ya no trabajarán más en la Casa del Estudiante Sudcaliforniano en México, dos de ellas pagadas a través de la beca colectiva y cuatro pagadas directamente por considerarse Trabajadoras al Servicio del Estado.
La estrategia actual del gobierno para presionar a los habitantes de la Casa del Estudiante Sudcaliforniano en México es por un lado, dividir la beca colectiva entre el número de estudiantes beneficiados y otorgar una beca individual (la última cifra que maneja el Gobierno es de 3 mil pesos, pues antes se manejaba que eran 2 mil o 2 mil 500 pesos) lo que implicaría además, por otro lado, que dos de las trabajadoras que son pagadas indirectamente con el recurso público serían automáticamente despedidas por el Gobierno del Estado y las otras 4 serían cambiadas de adscripción y de negarse serían despedidas. Si los estudiantes han decidido no salirse de la casa y sostenerla, quiere decir que la materia de trabajo de las 6 trabajadoras subsiste y por lo tanto sería un despido injustificado o un cambio de adscripción cohercitivo.
Por lo que ha informado el Secretario de Educación Pública a los medios de comunicación, solo dos estudiantes han aceptado la beca individual y por lo tanto la inmensa mayoría está dispuesta a defender la Casa hasta las últimas consecuencias.
Ante esta política represiva del estado, a partir del 1 de octubre, la Asociación de Estudiantes Sudcalifornianos en México que habitan la Casa del Estudiante en la Ciudad de México entra a una etapa de RESISTENCIA muy compleja por dos razones: sus madres adoptivas, como le llaman los propios estudiantes a las seis trabajadoras, serían despedidas injustificadamente o cambiadas de adscripción por el Gobierno del Estado y la beca colectiva de 120 mil pesos mensuales para la alimentación, mantenimiento y pago de servicios ya no la recibirán en esas condiciones.
Esto significa que los estudiantes de la AESM, los padres de familia que tienen hijos e hijas actualmente en la Casa del Estudiante Sudcaliforniano en México; los egresados organizados y no organizados que alguna vez estuvieron habitando la Casa del Estudiante Sudcaliforniano en México en las calles de Yácatas, Cádiz y La Viga; así como los grupos de estudiantes universitarios, tecnológicos, bachilleres y las organizaciones sociales afines a la Casa del Estudiante Sudcaliforniano en México, seguramente que habrán de redoblar esfuerzos y multiplicar la solidaridad con ellos en La Paz y en toda Baja California Sur, pero tambien en la UNAM, en la UAM y en el IPN.
Si el gobierno no quiso ver la indignación multitudinaria que hubo en la marcha del 25 de septiembre en La Paz y en la Ciudad de México, ni tampoco quiso recibir el mensaje del festival artístico dentro de la propia Casa del Estudiantes Sudcaliforniano en la Ciudad de México el día 24 de septiembre, es que es un gobierno insensible, hermético y prepotente. Pero lo más delicado es que se estaría preparando para la represión, sin importarle los costos políticos.















AYOTZINAPA
DE GRIETAS Y GRAFFITIDE TRENES Y PEATONES