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COLOMBIA: NUEVAS TOMAS Y LIBERACIONES DE TIERRA EN EL CAUCA COMO RESISTENCIA INDÍGENA A LOS NEO-COLONIZADORES

(Diario de la resistencia. Día uno de la liberación de Vista Hermosa)

Por rebeldía contra-informativa

Hoy 12 de octubre 400 indígenas nasa del norte del Cauca dieron inicio al proceso de liberación de 1000 hectáreas de tierras de las haciendas Vista hermosa y San Luis Abajo en el norte del Cauca, como un acto de dignidad de las comunidades que recuerda que estas tierras, que hasta hoy se encontraban bajo el monopolio de hacendados, terratenientes y la industria cañera, son de las comunidades indígenas nasa, que les pertenecen por derecho ancestral, derecho mayor anterior y superiora la conquista española y a las leyes estatales que tradicionalmente han protegido la concentración y la inequidad en la estructura agraria en Colombia.

A nuestra América los invasores llegaron el 12 de octubre de 1492, pero aún no se han marchado, solo han cambiado de forma, hoy llegan como imposición agroindustrial, como multinacionales mineras, como militarización y violencia sobre las comunidades para el control de sus territorios, pero también hoy las comunidades continúan su largo camino de resistencia contra las nuevas formas de dominación, ejerciendo su poder desde abajo, desde la organización y la fuerza comunitaria.
Después de 524 años de despojo, las comunidades indígenas le dicen a los terratenientes y al Estado ¡no más!, hasta aquí llego el robo te tierras y los engaños contra las comunidades que se vieron obligadas a trabajar en servidumbre en sus propias tierras bajo la figura del terraje, a no tener tierras aptas para cultivar, a vivir hacinados en las montañas, mientras un puñado de hacendados del Cauca, que representan solo el 7,8% de la población, monopolizan el 60% de las tierras, esto es, la totalidad de tierras aptas para cultivos en el Cauca, ya que se trata de un departamento donde la mayor parte de la tierra está clasificada de baja y muy baja fertilidad.

El despojo de las tierras de las comunidades indígenas comenzó cuando los invasores Españoles Sebastián de Belalcazar y Pedro de Añasco llegaron por primera vez al Cauca para el año de 1536. Pero la lucha de las comunidades también ha sido histórica, conformándose con el tiempo una autentica cultura de la dignidad y la resistencia. En su memoria aún vive el grito rebelde de la Cacica la Gaitana quien, junto a las comunidades de Pijaos y Yalcones, expulsaron a los invasores, controlando sus tierras desde el Tolima hasta el sur del Cauca por más de 40 años. La resistencia de la nación nasa contra la colonización duro más de un siglo, el último gran levantamiento indígena contra los españoles se registró para 1656, señalando con ello la capacidad de resistencia y persistencia que ha caracterizado las luchas indígenas por la tierra del pueblo nasa. Recogiendo esta tradición las comunidades indígenas anuncian que este proceso de dignidad y lucha por la tierra que hoy comienza no terminara hasta que se de la liberación total de sus territorios, no importa si este proceso dura 5, 10 o más años, las comunidades tienen la voluntad y la capacidad de organización para resistir y recuperar sus tierras.

La lucha busca restituir los territorios de los resguardos, tal y como les fueron heredados por Quilos y Ciclos y Juan Tama a comienzos del siglo XVIII. Este fue el mandato que rigió la plataforma de lucha del CRIC desde el 24 de febrero de 1971, esta fue su lucha en la liberación de López Adentro en los años 80, de la Emperatriz en 2005, de Corinto en 2014, esta es hoy su reivindicación, que las tierras de los pueblos indígenas regresen a sus verdaderos dueños, ya que la tierra es la garantía material para la supervivencia cultural de los pueblos indígenas.
El proceso dio inicio a las 8am, los 400 indígenas entraron de manera organizada en diferentes grupos a las tierras en disputa, la jornada comenzó destruyendo los cultivos de Caña de los terratenientes que funcionan como feudos del inmenso monopolio cañero de Ardila Lule, quien controla la producción de agrocombustibles en base a caña de azúcar desde el norte del Cauca hasta Cartago en el Valle. La caña fue cortada para que renazca la vida, para que germinen los cultivos indígenas de maíz que respondan a las necesidades alimentarias de las comunidades. Sin embargo el ejército y los grupos de trabajadores de los terratenientes hicieron presencia a las 11 am, intentando intimidar a los indígenas para que abandonaran las tierras, pero las comunidades no retroceden, por el contrario se mantendrán en resistencia en el territorio, ejerciendo sus labores de siembra y cultivo de alimentos.

En este momento el ejército hace presencia en las tierras liberadas, se teme que en cualquier momento suban a los caseríos donde habitan las comunidades. Se espera que desde el día de mañana se intensifique la represión violenta de soldados y agentes del ESMAD, tal y como ha sucedido con los anteriores procesos de liberación, arremetiendo con armas de fuego contra la comunidad indígena desarmada. Los primeros meses son los más duros de este proceso, es por ello que se hace un llamado a las organizaciones sociales y comunitarias, a las organizaciones de derechos humanos, a los colectivos de prensa para que no pierdan de vista este proceso, para que las comunidades indígenas no queden solas, ya que su aislamiento es parte de la estrategia de represión del Estado.

 

[Colombia] La victoria del NO y el actual escenario político Análisis ante el resultado del Plebiscito

 Por Grupo Libertario Vía Libre

En el plebiscito realizado el día de ayer, 2 de octubre, en el que se sometía a votación la aprobación del Acuerdo Final para la terminación del conflicto armado firmado entre el gobierno de Juan Manuel Santos y la insurgencia de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia – Ejército del Pueblo (FARC-EP)[1], ha ganado de forma inesperada y por escaso margen la opción del NO, lo que sin duda constituye un gran terremoto político.

Según el boletín 53 de la Registraduría Nacional del Estado Civil, con el 99,98% de las mesas escrutadas, se imponía por el estrecho margen de 0.45% y 53.894 votos, la opción del “no” con 50.21% y 6´431.376 votos, frente a la opción del “sí” que contaba con 49.78% con 6´377.482 votos. Según esta misma fuente, en esta misma votación se registraron 86.243 votos no marcados y 170.946 votos nulos, en un pobre marco de participación de 13´064.973 sobre un censo de 34´899.945, el 37.43% del total[2].

Frente a este panorama, desde el Grupo Libertario Vía Libre proponemos, en consonancia con nuestra postura colectiva de apoyo crítico al proceso de paz[3], algunos elementos que podrían ayudar en el análisis del actual momento político, tanto sobre las causas de lo sucedido, como sobre los posibles escenarios por venir:

La derrota del SÍ

En primer lugar, es claro que este resultado constituye una importante derrota política de la heterogénea alianza social que respaldo la opción por el Sí. El desgastado y debilitado segundo gobierno de Juan Manuel Santos, con una imagen favorable baja cercana al 30% en algunas encuestas[4], con bases políticas endebles e incapaz de gestionar sin ajuste económico la desaceleración de la economía nacional, no tuvo la fuerza política de convocar al mismo número de electores que ratificaron su triunfo en la segunda vuelta electoral de las elecciones presidenciales de 2014, cuando una alianza pragmática a su favor consiguió su reelección con 7´836. 887 votos, lo que representa 1´459.405 votos menos de los obtenido por el SÍ en el plebiscito[5]acuerdo

Aunque ciertos factores circunstanciales tuvieron incidencia en el resultado, como la rapidez con la que fueron convocadas las elecciones que contaron con un solo mes de campaña -un cuarto del tiempo habitual- y que no permitieron la inscripción de nuevas cédulas, y los efectos climáticos del huracán Matthew en la Región Caribe, estos no fueron decisivos. Si lo fue en cambio, el que los gamonales políticos que representan las élites políticas locales alineadas con el gobierno central en regiones empobrecidas como la Costa Atlántica, donde hasta hoy el paramilitarismo es fuerte, no hayan desplegado su gran fuerza clientelar como si lo habían hecho en la pasada elección presidencial, con el fin de marcar una posición de fuerza al interior de la coalición de gobierno y reacomodar sus proyecciones en miras a la disputa las elecciones presidenciales de 2018[6].

Por otra parte, la izquierda política institucional, debilitada por las divisiones de las fuerzas parlamentarias del Polo Democrático y la Alianza Verde, la tibieza desplegada por el sector liderado por el senador Jorge Enrique Robledo y el MOIR en esta campaña política, la creciente integración del sector socialdemócrata de Clara López, nueva ministra de trabajo, al nuevo gabinete de un gobierno impopular y la erosión del proyecto progresista de Gustavo Petro -tras el fin del periodo de 12 años de gobiernos de centro izquierda en Bogotá-, no logró articular un polo coherente en la opción por el SÍ, que fuera capaz de disputar masivamente los significados de la posición de esta ala de la izquierda frente a las sostenidas por la coalición del gobierno Santos.

Así mismo, es importante subrayar que los movimientos sociales de tipo sindical, campesino, vecinal, estudiantil, étnico, ambiental, de géneros y de derechos humanos se la jugaron de forma absolutamente mayoritaria por el Sí, haciendo de la defensa de este proceso un eje esencial de su accionar en el último ciclo político y en muchos casos entrando de lleno en la agitación por una respuesta favorable en el plebiscito. En general, podríamos apuntar que todas estas fuerzas sobrevaloraron su incidencia electoral y no lograron generar una movilización popular lo suficientemente amplia en apoyo a la paz entre las mayorías no organizadas de la población. Es claro que la reorientación de la estrategia de muchos movimientos sociales y plataformas políticas hacia la movilización casi exclusiva en torno a los diálogos en La Habana y la construcción de paz fue en últimas desacertada pues al dejar las luchas reivindicativas en segundo plano alejaron la posibilidad de reunir a grandes capas sociales que hoy sienten profundos malestares frente a las políticas de gobierno, además de crear prácticamente una bifurcación entre la construcción de paz y las luchas por el buenvivir y de crítica al modelo actual.

La victoria del NO

En segundo término, también se hace evidente que la opción contraria al acuerdo es la gran ganadora de la jornada. La campaña por el NO liderada por una más cohesionada alianza política estructurada alrededor del Centro Democrático, supo capitalizar una parte del descontento social con el debilitado gobierno Santos. Por un lado, impulsó campañas sectoriales entre gremios tradicionalmente conservadores como los camioneros, sectores sociales muy fragmentados como los vendedores ambulantes o los campesinos medios y aún sectores sociales de tradición sindical pero descontentos de sus organizaciones como el Magisterio. Por otro lado, supo empalmar con una ola de tradicionalismo conservador impulsado por sectores religiosos que cuestionaban algunas tímidas, tardías e inconsistentes políticas de respeto a la diversidad sexual por parte del gobierno Santos, especialmente en las movilizaciones homofóbicas desatadas por los proyectos de reforma a los manuales de convivencia de los colegios impulsados por el Ministerio de Educación. colombia-no-kjsf-620x349abc

Es importante añadir que las características mismas de la larga guerra insurgente vivida en el país, en la que en ciertas regiones y ciertos periodos de tiempo se presentó una guerra civil de baja intensidad, con un alto componente de degradación y victimización de la población civil, llevaron a que el bloque hegemónico que luego se fragmentaria entre santistas y uribistas, fuera capaz de liderar un grupo amplio de la población que se identifica por un profundo odio a las FARC, empalmando los tradicionales valores anti-socialistas de los sectores burgueses y terratenientes con el hondo conservadurismo de algunos sectores populares.

Así mismo, es importante destacar que el uribismo hizo una demostración de la capacidad política de la que goza al lograr construir un sentido común mayoritario que remplazo la dicotomía “paz y guerra” por la de “entreguismo o renegociación”. En últimas, el voto al NO fue un mensaje directo al gobierno de turno y a favor de las tradicionales fuerzas del país (ganaderos, curas, terratenientes), más que un rechazo contundente a la salida negociada al conflicto armado.

La enorme abstención

La abstención electoral del 62.57%, el porcentaje más elevado en 22 años, superó la media tradicional del país, que desde mediados del periodo del Frente Nacional es muy alta, y aun habiendo tendido a disminuir ligeramente en el último decenio, seguía rondando el 50% del censo electoral. Este se mantiene como uno de los porcentajes de abstención más altos en el continente y muestra que la mitad de la población, tanto de zonas urbanas como rurales, no participan del sistema político que juzgan correctamente como lejano, corrupto y ajeno a sus intereses materiales.

Más allá de esta tendencia histórica, los resultados actuales reflejan la debilidad de los mecanismos de participación política directa establecidos en la constitución de 1991, que salvo excepciones en contextos donde los movimientos sociales tienen fuerte poder local, no han conseguido ninguna aplicación en un régimen que mantiene la exclusión política. Lo anterior nos lleva a afirmar que, pese a los ingentes esfuerzos de difusión, gran parte de la población es incrédula frente los acuerdos alcanzados, dicha incredulidad responde tanto a la incapacidad de los actores favorables al proceso para interpelar al grueso de la población como a la capacidad que tuvo el uribismo de asociar los acuerdos con las cuestionables políticas de gobierno en un momento crecientemente desfavorable. Las críticas que han caído sobre la política tributaria y la forma en que el uribismo mediáticamente lo aprovechó parece el ejemplo más claro.

Polarización y fragmentación territorial

Pese a que gran parte de las fuerzas políticas bregaron porque las campañas no se convirtieran en una disputa bipartidista, el escrutinio demostró que aun la política nacional la sigue marcando la derecha tradicional representada en sus dos grandes polos. Por un lado, el Centro Democrático ha sabido movilizar su base electoral como lo demuestran el hecho de que los departamentos que mayores votos dieron al NO fuesen aquellos que catapultaron la campaña de Zuluaga en las últimas elecciones presidenciales: Casanare, Antioquia, Meta, Huila, Quindío, Risaralda y Caldas.

En contraste, la Unidad Nacional vive una fragmentación en su base social e incluso entre las fuerzas de su coalición, como lo demuestra el actuar de partidos como Cambio Radical del vicepresidente Vargas Lleras que prepara su candidatura para las elecciones presidenciales de 2018.

La influencia del contexto internacional

En la actualidad mundial también registramos una serie de tendencias que influyen en la coyuntura política colombiana. Por una parte, en medio de las nuevas oleadas de atentados terroristas contra blancos civiles, liderados principalmente por fundamentalistas islámicos de diferentes regiones del mundo, tienden a reforzar -en una agenda mundial autoritaria y securitaria- el imaginario que asocia a las FARC con el terrorismo, haciendo más oscura la diferenciación entre los actos de rebelión armada y los actos de terrorismo para una población más atemorizada.

Por otra parte, resulta importante la repercusión del giro conservador y llamado fin del ciclo de gobiernos progresistas en América Latina, expresado en fenómenos como el reciente golpe parlamentario contra Dilma Rousseff en Brasil, la derrota política sufrida por el referendo de Evo Morales en Bolivia, las victorias electorales en el parlamento de la Mesa de Unidad Democrática en Venezuela, o en la presidencia de Mauricio Macri en Argentina y Pedro Pablo Kuczynski en Perú. Este giro asume una forma particularmente aguda en Colombia, donde la reciente crisis fronteriza con Venezuela y la dura crisis económica que se le presenta al gobierno de Nicolás Maduro son explotadas permanentemente por la derecha colombiana activamente involucrada con la oposición burguesa del país vecino y que ha fantaseado en más de una oportunidad con una guerra abierta contra el chavismo. Con la invocación al fantasma del “castro chavismo” encarnado por las FARC, el uribismo supo utilizar para sí el sólido rechazo político previa y esmeradamente construido por el establecimiento colombiano de todos los colores, frente a lo que suponían una de sus mayores amenazas políticas.

Finalmente, es claro que esta segunda fase de la crisis económica mundial iniciada en 2008, que ha llevado al crecimiento lento en Estados Unidos, el estancamiento europeo, la recesión en Japón y la desaceleración de la economía China, con la consiguiente caída del precio internacional de las materias primas en general y de los productos minero-energéticos en particular, ha afectado fuertemente una economía dependiente como la colombiana, que viene experimentando desde hace dos décadas procesos de re-primarización y liberalización económica, que dejan una economía frágil, relentecida y sin signos de mejora inmediata, lo que ha llevado al gobierno nacional a implementar políticas de ajuste que afectan principalmente al pueblo trabajador colombiano. Así anuncios como el incremento de impuestos, han venido siendo bien utilizados por los opositores de los diálogos con las FARC, argumentando que será la sociedad en su conjunto la que asumirá los gastos económicos del pos-acuerdo, creando un sinfín de mitos y falsas relaciones entre factores que en un panorama adverso aumenta las confusiones en el seno de la población.

Escenarios futuros

Debilitado por una nueva derrota política, pero aún en el poder por el apoyo de un sector del bloque dominante y sin perspectivas inmediatas de renuncia, es claro que el gobierno Santos tiene la capacidad legal de darle continuidad al actual proceso de paz. La pregunta es ¿cómo?: ¿renegociando y buscando un acuerdo que no implique refrendación?, ¿haciendo uso de otro mecanismo de consulta?, ¿una Asamblea Constituyente, como sugieren algunos?  Todas son posibles respuestas que habrá que valorar a la luz de la correlación de fuerzas existente a nivel nacional.

Al parecer el sector uribista disidente, liderado por el ex candidato para la Alcaldía de Bogotá, Francisco Santos, alude a la necesidad de un pacto de reconciliación nacional para darle continuidad al acuerdo. En últimas, se sugiere concretar la vieja aspiración santista de superar la división interburguesa, para incluir al Centro Democrático, y en general a los promotores del NO, en un bloque político a favor del acuerdo, lo que por el momento no puede lograrse sin cuestionar supuestos fundamentales de lo pactado.

Por parte de los actores directos de la confrontación, encontramos que Santos en su alocución presidencial reafirmó su disposición porque el proceso siga en pie, manteniendo el cese al fuego. Por su parte, las FARC mostraron voluntad de continuar los diálogos reafirmando el cese al fuego bilateral y definitivo al que llegó con el gobierno hace unos meses. Sin embargo, ante la entrada de los sectores de la derecha más recalcitrante que hoy triunfa exigiendo la renegociación de los acuerdos, los términos para la culminación del conflicto entre la insurgencia más antigua de Latinoamérica y el Estado colombiano cambiarán notoriamente. Lo que hace mucho más complejo el actual panorama, ya que abre la posibilidad a que las FARC se vean obligadas a asumir otra estrategia, lo mismo de otros actores insurgentes como el ELN y el EPL.

Nuestra apuesta

La izquierda y el movimiento social parecen hundirse en desconcierto y en la evidente incapacidad de jalonar alternativas reales en el actual momento político. El reto estratégico sigue siendo reconfigurar el actual mapa político que pone en el centro de atención el enfrentamiento entre la derecha dura y la derecha blanda.

Como organización libertaria consideramos que tras la derrota del Sí, es necesario continuar disputando políticamente a favor de una salida negociada al conflicto armado entre el Estado y la insurgencia. Nuestra apuesta entonces consiste en que, ante el posible pacto nacional entre fracciones de la burguesía obligadas a reconciliarse, es necesario redoblar esfuerzos por concretar la unidad combativa de la clase trabajadora y las comunidades en lucha.

Creemos que hay que transformar los imaginarios colectivos que han sido impuestos desde la guerra contrainsurgente que criminalizan hoy las alternativas revolucionarias, así como dotar de gran fuerza a los movimientos populares que deberán ser los protagonistas en futuros escenarios de conflictividad política y social.

Reconocemos que existen importantes dificultades para tal propósito, pero también que es posible superar parte de esta herencia problemática a través de alianzas entre los sectores populares en lucha, de la apertura hacia otros sectores y organizaciones, y de innovación programática en las luchas. Seguimos creyendo urgente forjar la unidad de las de abajo para crear un movimiento popular con capacidades de transformación. Nos asumimos en la apuesta y el reto de construir un pueblo fuerte, con independencia de clase y organizado desde sus cimientos.

Aquí estamos y aquí seguimos con la fuerte convicción de que sólo la lucha y la organización autónoma, desde abajo y a la izquierda de las trabajadoras y los sectores populares será el único camino para construir alternativas para el buenvivir; para construir esos otros mundos posibles en miras hacia una sociedad más justa y más libre.

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¡Arriba las que luchan!

 

Grupo Libertario Vía Libre

Bogotá, Colombia. Octubre 2016.

[1]Comisión negociadora Gobierno nacional-FARC EP. Acuerdo final para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera. En Mesadeconversaciones.com.co. 24/08/2016. Disponible en web. Link: https://www.mesadeconversaciones.com.co/sites/default/files/24_08_2016acuerdofinalfinalfinal-1472094587.pdf Consultado 02/10/2016

[2]Registraduria nacional del Estado Civil. Boletín Nacional No 43. Preconteo Plebiscito 2 de octubre de 2016, República de Colombia. En plebiscitoregistraduria.gov.co. Disponible en web. Link: http://plebiscito.registraduria.gov.co/99PL/DPLZZZZZZZZZZZZZZZZZ_L1.htm Consultado 02/10/2016

[3] Ver por ejemplo. Vía Libre. Ante el acuerdo de cese al fuego bilateral y definitivo entre el gobierno colombiano y las FARC. 26 de junio de 2016. En Acción Libertaria. Disponible en web. Link: https://accionlibertariaoyl.wordpress.com/2016/06/26/via-libre-ante-el-acuerdo-de-cese-al-fuego-bilateral-y-definitivo-entre-el-gobierno-colombiano-y-las-farc-ep/ Consultado 02/10/2016 o Julián Lopéz. El plebiscito, la izquierda y los sectores libertarios. En Acción Libertaria. Disponible en web. Link: https://accionlibertariaoyl.wordpress.com/2016/08/22/el-plebiscito-la-izquierda-y-los-sectores-libertarios/Consultado 02/10/2016

[4] Asociación Comunicación Política. Ranking de popularidad septiembre de 2016. En compolitica.com. Disponible en web. Link: http://compolitica.com/acop/tabla-de-popularidad/ Consultado 02/10/2016

[5]Wikipedia. Elecciones presidenciales de Colombia 2014. Disponible en web. Link: https://es.wikipedia.org/wiki/Elecciones_presidenciales_de_Colombia_de_2014Consultado 02/10/2016

[6] El Tiempo. La del plebiscito fue la mayor abstención en 22 años. En Especial multimedia. Sección Política. Eltiempo.com. 2 de octubre de 2016. Disponible en web. Link: http://www.eltiempo.com/politica/proceso-de-paz/abstencion-en-el-plebiscito-por-la-paz/16716874 Consultado 02/10/2016

 

 

 

 

Apuntes sobre el No al proceso de paz en Colombia

[Opinión] !La paz no se construye con votos, se hace resistiendo desde abajo!

Por Rebeldía Contra-informativa

 

Lanzamos un profundo, insumiso y rebelde NO al plebiscito, no solo a sus detestables resultados, sino a su procedimiento y estrategia. Lo reconocemos como un mecanismo para usurpar la reflexión y la decisión de las comunidades de abajo, lo reconocemos como un mecanismo de plataforma política para las distintas fuerzas partidarias, politiqueras y jerárquicas de la derecha, pero también de la izquierda. Como un nuevo intento de interferir y manipular los procesos sociales de abajo, desde las dirigencias de las grandes estructuras políticas que siempre se acercan a los procesos populares para captar su capital político, para luego desaparecer, sin llevar adelante ningún proceso o compromiso con las comunidades.

La manipulación y la estrategia de dominación inherente al plebiscito se hacen evidente en tan tristes resultados. En el Catatumbo, en el Chocó, en el Cauca, en Urabá y Magdalena Medio ganó el Si…..En todas las regiones rurales en las cuales las comunidades han tenido que vivir el terror, las pérdidas humanas y la opresión de esta guerra la gente dijo SI….. En la ciudades, donde la mirada irreflexiva y la seguridad que da estar lejos del conflicto armado han hecho a las clases medias indolentes y fácilmente manipularles por las medios de comunicación hegemónicos, ganó el No.

¡Qué fácil es pedir la guerra desde la seguridad cobarde de las ciudades!, ¡Qué fácil es hablar tanta y tanta mierda sobre la paz!, cuando solo se está dispuesto a votar, cuando otros y otras son los que asumen las consecuencias directas de esta guerra, los que siempre han tenido que asumir esta guerra: indígenas, afros, campesinos y las muchachadas de los barrios populares.

La decisión sobre la vida y la muerte en las zonas rurales no puede quedar en manos de la indolencia y brutal inconsciencia de las clases medias urbanas. Ese es el gran absurdo de un plebiscito, entrar en el juego en el cual las decisiones sobre la vida y la muerte de las comunidades les es negada, sustituida por maquinarias partidistas, electorales y mediáticas.

Aceptar cualquier tipo de mecanismo liberal de decisión es entrar en el juego de poder de los opresores. La paz no se construye con un voto, la paz no es un regalo de los de arriba, la paz se construye poco a poco, en las luchas y formas de organización de los de abajo, transformando este país, ejerciendo la autonomía y el poder desde las comunidades, tal y como lo hizo la Comunidad de Paz de San José de Apartadó desde los años 90, tal y como lo hizo la comunidad indígena Nasa cuando expulsó a las bases militares del cerro del Berlín en julio del 2012. ¡No más militarismo ni dominación militar de los territorios!, ¡todos a construir la paz en resistencia, desde los territorios y con las comunidades!

Entrevista con un liberador directo de la tierra en el norte del Cauca, sur occidente colombiano

Liberación de la tierra, autonomía y resistencia

Envía: Rebeldía Contra-informativa

 

Pese a que el movimiento indígena del Cauca le dice Si a la paz, el gobierno nacional arremete con violencia contra las comunidades indígenas desarmadas y no reconoce sus reclamos legítimos por la recuperación de sus territorios ancestrales, base material para la supervivencia cultural del pueblo Nasa.

Este lunes 26 de septiembre, cuando en Cartagena se firmaba el acuerdo de paz con la insurgencia, en zona rural de Corinto, norte del Cauca, la minga indígena por la liberación de la tierra fue agredida con armas de fuego por agentes policiales del establecimiento, poniendo en riesgo la vida de la comunidad. Frente a estos hechos reiterados de violencia no parece creíble la promesa de paz de Cartagena, por el contrario se avizora la represión contra los movimientos sociales y populares.

La paz la construyen los pueblos organizados desde la autonomía y la horizontalidad, caminando de manera solidaria por el logro de las transformaciones sociales y políticas que permitan un buen vivir digno para las comunidades.

Aquí una entrevista con un liberador de tierra del norte del Cauca en donde se narran las difíciles condiciones de represión e intimidación que tienen que soportar las comunidades indígenas nasa en su lucha por territorio y autonomía.

Realizamos un llamado de solidaridad a las organizaciones sociales y populares, a las organizaciones de derechos humanos y medios de comunicación alternativos para que acompañen de manera activa la lucha por la tierra de la nación nasa.

 

 

¡Fuego a la Verdad histórica! A dos años de la desaparición forzada de los 43 de Ayotzinapa

¿Cuánto tienen que gritar para que puedas oír?  43 + (…) lágrimas que juntas hacen el océano.

Por Sergio Reynaga/Centro Cultural Ricardo Flores Magón
La ley siempre está oficialmente del lado de la propiedad, ella le da la razón al dueño de las tierras. Pero tú, en quien las ficciones jurídicas  aún no han matado el sentimiento de justicia ¿qué vas hacer? Le exigirás al campesino que se tire sobre la carretera sin un techo bajo el cual vivir –es la ley la que lo ordena- o bien, ¿le exigirás al propietario restituir al campesino toda la parte de la riqueza generada por la tierra que se debe al trabajo de éste? Es la Justicia quien te lo dicta. ¿De qué lado te pondrás? ¿De la ley, pero en contra de la justicia? O bien ¿de la justicia pero en contra de la ley?
                              -Piotr Kropotkin

El tiempo siempre implacable, no ha conseguido borrar a nuestros 43 de Ayotzinapa, a pesar de que se insiste en la pérdida de la memoria desde distintitas y numerosas ofertas: La indiferencia, la ridiculización, la criminalización y el tedio, por mencionar algunas. El 26 de septiembre de 2014, (la noche de Iguala, a la que hoy, le suceden dos años ya), quedó clavado en el desplazamiento histórico mundial, en las figuras vencidas que siempre retornan con fuerza, y que son además, el sentido del tiempo del ahora, una carga inicial de la significación de nuestro presente constante: la lucha por la dignidad y la justicia.

     El primer ataque por parte de elementos de la policía se registra alrededor de las nueve y media de la noche. Tan sólo un día más tarde, pudimos ver la imagen del compañero Julio César Mondragón… Un rostro que esboza la mecánica de despersonalización y anulación con que opera el Estado en México, la cancelación de todo lo que somos, como partículas, esporas y comunidad.

Sin embargo, las imágenes se vengan: traspasan el presente y despiertan el recuerdo de las derrotas y de las victorias regaladas. Sin los símbolos, la opresión sólo llevaría el nombre del oprimido de turno, redoblando así su autodesprecio. Las batallas perdidas, que sólo han dejado atrás símbolos, todavía ayudan a los oprimidos: hubo un tiempo en que la dominación pudo ser combatida.[1]

 

Los nexos de José Luis Abarca con el crimen organizado, suponen uno de los nodos que sirven de soporte a las instituciones que administran el ordenamiento de la vida cotidiana de las comunidades, a lo largo y ancho del territorio mexicano. Los cuales no hacen sino develar, una de las bases más importantes para fundar el poder en el mundo del capital sobre la vida, el mundo de la mercancía sobre las personas, es decir la inexistente línea divisoria entre el discurso oficial de la legalidad y la inmoralidad del dinero. Los símbolos se tejen en constelaciones de formas discontinuas, así la Normal Rural Raúl Isidro Burgos, juega un papel histórico en el derrotero de las luchas sociales, junto al 2 de octubre de 1968, y se aproximan lentamente  entre sí, mientras se aferran al recuerdo para hacer estallar el velo de la normalidad y las medidas del tiempo al servicio del príncipe, en la constitución de eso a lo que el poder ha llamado: la verdad histórica. Cuyo desplome inicia en sus primeras fases con la desaparición de Abarca. Parece urgente exhumar en la memoria, cargar de dignidad la intención de los compañeros, pues buscaban retrotraerse entre las voces de los estudiantes asesinados en Tlatelolco, su lucha aquella noche –como en muchas otras que aún no llegan- es contra el olvido, así pues:

 

Toda necesidad es una necesidad del pasado; nos resulta prácticamente imposible pensar otras cosas que aquellas que nos han sido legadas. Nuestras costumbres, por lo tanto, son las costumbres de los vencedores y de los vencidos; en ellas se repiten las luchas pretéritas. En este sentido, la eliminación definitiva de la dominación conllevaría el cambio de la historia entera, que entonces debería ser reescrita. Su necesidad sería la de la libertad. [2]

 

     Por lo tanto tal descripción como categoría de verdad, impuesta sobre el caso Ayotzinapa, no resuelve sino la necesidad de las instituciones, necesidad que se superpone sobre el sufrimiento de forma violenta, toda vez que intenta negar la capacidad de las comunidades para tejer su propia historia, es decir, significarse a partir de la autocreación. El dos de octubre que al fin llega en 2014, viene acompañado de la toma del control de Iguala y otras zonas de Guerrero, por parte del gobierno federal y el ejército, poniendo a la comunidad en estado de sitio, que en lo aparente, se pretendía como una protección del orden y la seguridad. Sin embargo dos días transcurren para la aparición de un par fosas clandestinas con veintiocho cadáveres calcinados. Este suceso aunado al previo reconocimiento policial del ataque a los estudiantes, dispara la irrupción del sueño, la tranquilidad del gobernador de turno, Ángel Aguirre, bajo un telón en rojos ocres de cócteles molotov sobre su casa, acto seguido comprendemos a Walter Benjamín cuando nos dice que: El sujeto del conocimiento histórico es  la clase oprimida misma, cuando combate[3], de tal manera que  se coloca frente a la decadencia de la verdad, entre frases descompuestas, en otra grieta del discurso oficial correspondiente al 5 de octubre, cuando elementos policiacos confiesan la entrega de los compañeros al crimen organizado. ¡Fue el Estado!, el espectáculo de lo conmensurable comienza a desvanecerse en la invención de otra historia, desde abajo, advirtiendo que: si las demandas de verdad son también demandas de poder político, es, violencia, y si esta misma violencia no es otra cosa que “silenciamiento” del otro interlocutor por medio de un dialogo aparente, la verdad y la violencia se vuelven intercambiables[4]. ¿Entonces como condenar la invención de la justicia en los medios de la rabia que jamás encuentra un eco resuelto al dialogo, para garantizar como mínimo, la seguridad y el bienestar de la humanidad? Más aún ¿cómo negar la crisis, el incendio de la verdad histórica? Hacer estas preguntas, pienso, también es responderlas: ¡Fuego, fuego a la verdad por ley! ¡Haremos posible verlos regresar! Un movimiento después el 13 de octubre, las oficinas del gobierno de Guerrero son consumidas por las llamas desplazadas hasta el 29 del mes que aún transcurre bajo el manto del silenciamiento, hacía la reunión con Peña Nieto, quien parece no entender que con el sufrimiento no se negocia.

Las lágrimas logran formar el océano, una a una, dislocadas en su andar sin prisas, en picada sobre una maquina en oxido. A dos años de la desaparición forzada de nuestros compañeros, la comunidad internacional responde descarrilando el continuum y la normalidad,  haciendo imposible el olvido y por lo tanto la muerte misma, de tal manera que cada uno de nosotros es hoy, capaz de decir como Murillo Karam en noviembre del 2014: Ya me cansé, pues nos cansamos de esperar, y hacemos de la espera rabia, porque hay asientos vacíos y faltan voces en las aulas, porque el mundo entero, hoy como ayer, dice a los 43: Te estamos esperando en casa, andamos en la historia, seguro nos volveremos a encontrar las veces que sean necesarias, hasta que el mundo cambie o se detenga en los muelles de un reloj que jamás pudo encerrar cada latido de nuestros corazones:

 

¡Vivos se los llevaron, vivos los queremos!

¡Acudimos a la lucha por dignidad y justicia!

¡Derramaremos el tiempo que sea necesario!

 

Desde algún lugar del Pedrebronx, a las orillas de La Paz, Baja California Sur.

27 de septiembre de 2016, 8:25AM

 

 

 

 

[1] Wolfgang Dressen. (1978). Antiautoritarismo y anarquismo. Barcelona: Anagrama. p.18

[2] Ibíd. Pp.19-20

[3] Walter Benjamin. (2008). Tesis sobre la historia y otros fragmentos. México: Itaca. p. 48

[4] Gianni Vattimo y Santiago Zabala. (2012). Comunismo hermenéutico: de Heidegger a Marx. Barcelona: Herder. p.33

Una marcha de indignación: ¡NO al cierre de la Casa del Estudiante en México!!

Por Gilberto/Radio Zapatista Sudcaliforniana 14492487_918757154895268_8673873912209361075_n

La Asociación de Estudiantes Sudcalifornianos en México (AESM)  de la Casa del Estudiante convocó a  una manifestación el domingo 25 de septiembre con el lema “Por una educación a la que todos tenemos derecho”.

En la ciudad de México los estudiantes de la Casa se manifestaron en lugares públicos emblemáticos como  el palacio de Bellas Artes y el Monumento a la Revolución y un día antes la Casa del Estudiante Sudcaliforniano en México se convirtió en la sede de un festival artístico y una compartición sin precedentes.

En la ciudad de La Paz hubo una marcha multitudinaria iniciando en el parquecito Cuauhtémoc en la esquina de la calle Bravo, justo en el lugar en el que el gobernador Mendoza Davis ordenó la represión a padres de familia el pasado 16 de septiembre durante el desfile cívico militar; de ahí caminaron por el malecón con mantas y pancartas gritando consignas, hasta llegar al kiosco que por cierto estaba ocupado por una festividad y se tuvo que realizar en el costado norte de la explanada.

Uno a uno, cientos de manifestantes de todas las edades portando pancartas de protesta por la amenaza de cerrar la Casa del Estudiante en México y de apoyo a los estudiantes de la AESM encabezados por el lema “Por una educación a la que todos tenemos derecho” y una comisión representativa de la AESM que se trasladó de la ciudad de México a participar en la marcha; otra pancartas decían: ¡No al cierre de la Casa del Estudiante Sudcaliforniano en México”, “Asociación de ex alumnos de la UNAM nos manifestamos por “No al Cierrre de la casa”, “Por más oportunidad de estudiar, #No al Cierre de la casa”, “La Casa del estudiante no caerá porque su cimientos son de la sociedad sudcaliforniana”, “Apoyemos la permanencia de la casa del estudiante sudcaliforniano en México”, “Gracias a la casa del estudiante en México, soy profesionistas”, “¡Sí a la casa del Estudiante, No al cierre!!”.

Después de una panorámica foto iniciaron las intervenciones con un sentimiento común de indignación por la decisión que ha tomado el gobierno de Carlos Mendoza Davis de cerrar la Casa del Estudiante Sudcaliforniano en México y en su lugar otorgar becas individuales para desarticular la autorganización estudiantil.

Fue muy importante la palabra solidarias de la Asociación de Padres de Familia de los habitantes actuales  de la Casa, de las asociaciones de  egresados de la Casa que habitaron en el pasado en las casas de Cádiz y La Viga; de los estudiantes universitarios de la UABCS; del Archivo Histórico del Movimiento Social Sudcaliforniano que organiza el Centro de Investigaciones Sociales, Sindicales y Laborales; del magisterio en lucha organizado a través del Comité Ejecutivo Seccional Democrático; y, al final las intervenciones de dos estudiantes de la AESM que hablaron a nombre de todos los habitantes actuales de la Casa del Estudiante Sudcaliforniano en México fueron muy enfáticos en el sentido de que por acuerdo de asamblea la Casa no se Cierra.

Por lo que han explicado los estudiantes, la decisión del Gobierno de Carlos Mendoza Davis a través del Secretario de Educación Pública Héctor Jiménez Márquez fue una traición, pues al inicio de la administración recibieron la promesa de que en los siguientes meses la casa sería rehabilitada, haciendo creer a los estudiantes que la casa no solo no cerraría, sino que tenía asegurada una rehabilitación mayor, lo cual dio tranquilidad a los estudiantes habitantes de la Casa. Por el contrario, sin que los estudiantes tuvieran conocimiento, la SEP ordenó un peritaje estructural que resultó ser “a modo” del gobierno, pues sin demostrarlo, la empresa contratada concluye que es de “alto riesgo” y que saldría más cara rehabilitarla que hacer la obra nueva,  sin embargo en ninguna parte de análisis estructural se menciona que está a punto de derrumbarse.

Resulta entonces que este peritaje es ahora la justificación para cerrar la Casa, expulsar a los estudiantes y demolerla; exactamente la misma estrategia que se utilizó para la Escuela Primaria 18 de Marzo.  Como esta estrategia ya estaba decidida desde el inicio de la administración, empezaron por impedir el acceso de nuevos estudiantes a la Casa, sin previa consulta a la Comisión Académica estudiantil de la Casa que se encarga de revisar los expedientes de los estudiantes de nuevo ingreso.

Ahora la SEP les ha comunicado a la Asociación de Estudiantes Sudcalifornianos en México  que a partir del 30 de septiembre la Casa del Estudiante  se cierra y  ya no recibirán más los 120 mil pesos que mensualmente les envía y que administran de manera autónoma los estudiantes, y que se destinan para la alimentación, mantenimiento y pago de servicios;  y que las seis trabajadoras pagadas con los recursos públicos del gobierno del Estado, ya no trabajarán más en la Casa del Estudiante Sudcaliforniano en México, dos de ellas pagadas a través de la beca colectiva y cuatro pagadas directamente por considerarse  Trabajadoras al Servicio del Estado.

La estrategia actual del gobierno para presionar  a los habitantes de la Casa del Estudiante Sudcaliforniano en México es por un lado, dividir la beca colectiva entre el número de estudiantes beneficiados y otorgar una beca individual (la última cifra que maneja el Gobierno es de 3 mil pesos, pues antes  se manejaba que eran 2 mil o 2 mil 500 pesos) lo que implicaría además, por otro lado,  que dos de las trabajadoras que son pagadas indirectamente con el recurso público serían automáticamente despedidas por el Gobierno del Estado y las otras 4 serían cambiadas de adscripción y de negarse serían despedidas. Si los estudiantes han decidido no salirse de la casa y sostenerla, quiere decir que la materia de trabajo de las 6 trabajadoras subsiste y por lo tanto sería un despido injustificado o un cambio de adscripción cohercitivo.

Por lo que ha informado el Secretario de Educación Pública a los medios de comunicación, solo dos estudiantes han aceptado la beca individual y por lo tanto la inmensa mayoría está dispuesta   a defender la Casa hasta las últimas consecuencias.

Ante esta política represiva del estado, a partir del 1 de octubre, la Asociación de Estudiantes Sudcalifornianos en México que habitan la Casa del Estudiante en la Ciudad de México entra a una etapa de RESISTENCIA muy compleja por dos razones: sus madres adoptivas, como le llaman los propios estudiantes a las seis trabajadoras, serían despedidas injustificadamente o cambiadas de adscripción por el Gobierno del Estado y la beca colectiva de 120 mil pesos mensuales para la alimentación, mantenimiento y pago  de servicios ya no la recibirán en esas condiciones.

Esto significa que los estudiantes de la AESM, los padres de familia que tienen hijos e hijas actualmente  en la Casa del Estudiante Sudcaliforniano en México; los egresados organizados y no organizados que alguna vez estuvieron habitando la Casa del Estudiante Sudcaliforniano en México en las calles de  Yácatas, Cádiz y La Viga; así como los grupos de estudiantes universitarios, tecnológicos, bachilleres y las organizaciones sociales afines a la Casa del Estudiante Sudcaliforniano en México, seguramente que habrán de redoblar esfuerzos y multiplicar la solidaridad con ellos en La Paz y en toda Baja California Sur, pero tambien en la UNAM, en la UAM y en el IPN.

Si el gobierno no quiso ver la indignación multitudinaria que hubo en la marcha del 25 de septiembre en La Paz y en la Ciudad de México, ni tampoco quiso recibir el mensaje del festival artístico dentro de la propia Casa del Estudiantes Sudcaliforniano en la Ciudad de México el día 24 de septiembre, es que es un gobierno insensible, hermético y prepotente. Pero lo más delicado es que se estaría preparando para la represión, sin importarle los costos políticos.

   

    
 

Crisis en el gobierno de Mendoza Davis: entre la agresión gubernamental y la movilización de la AESM

Aferrarse a la presa jamás será igual a incorporarla cuando opone resistencia

De la crisis de Mendoza Davis, entre la agresión a la sociedad organizada y la movilización por la casa del estudiante sudcaliforniano en México

Por Sergio Reynaga

Se vuelve urgente acudir a los sucesos recientes  para comprender el vínculo que comunica a los diferentes procesos de organización social que se enfrentan, desde su fundación, al gobierno del estado de Baja California Sur, encabezado por Carlos Mendoza Davis.

Como una suma a la situación de violencia que se cierne sobre la población sudcaliforniana y las innegables relaciones de las instituciones que administran el poder con el crimen organizado, se nos presenta el despliegue de tácticas de contención que pretenden criminalizar la movilización social, en un primer momento contra el cierre de la carretera La Paz-Todos Santos el 23 de septiembre de 2015,  como muestra de rechazo a la minera Los Cardones que pretende el predio que comprende al rancho Las Padercitas, propiedad de la familia Cordero. Posteriormente, contra el cierre de la carretera al Aeropuerto de La Paz dos días después, el 25 de septiembre, advirtiendo el uso de la fuerza  pública. Sumado a esto, a propósito de la resistencia de los pescadores agrupados en la cooperativa Punta Lobos, contra al capital inmobiliario de MIRA Companies y el corredor turístico Tres Santos, quienes mantenían un plantón en la playa donde históricamente han desarrollado su actividad y desde donde se disparan muchos otros factores de vital importancia para su comunidad, se realizarán dos nuevas agresiones, el 2 de febrero y el 14 de mayo del año en curso, esta vez -es importante recordarlo- el desmantelamiento del plantón fue realizado por granaderos. Como un acumulado de fracturas en el discurso oficial, vuelan las exigencias todavía insatisfechas de la población. Ahora bien, la educación también se encuentra en medio de los embates de la relación servil del gobernador y los grandes capitales, independientemente de la condición legal de los mismos, y, haciendo caso omiso de la negativa por parte de la población, se llevó a cabo el cierre de la escuela primaria 18 de Marzo, ubicada en el centro de La Paz, específicamente en uno de los corredores con mayor flujo turístico y mercantil: el malecón.  Más aún, el pasado 16 de septiembre durante los festejos de la independencia, en el marco del desfile cívico-militar, se agredió a los/as manifestantes que se oponen al cierre de la Casa del estudiante sudcaliforniano en México[1].

La casa del estudiante sudcaliforniano en México, ubicada en La viga, delegación Iztapalapa, se prepara para un posible desalojo el próximo 30 de septiembre. Confirmada la situación de habitabilidad del inmueble[2], queda claro el proceso de despojo hacia la comunidad estudiantil que lo habita. Bajo estas mismas formulas, es importante comprender que la Asociación de Estudiantes Sudcalifornianos en México (AESM) goza hoy de autonomía política, lo que posibilita la gestión de formas asamblearias del recurso destinado a su organización, posibilitando una formación fundamental en términos relacionales, como una praxis política genuina: la autogestión. Dichas prácticas se oponen a las necesidades del Estado de forma tácita, pues suponen una salida del control de la inventiva social y la delegación de responsabilidades en las figuras jerárquicas de la autoridad establecida en y por el derecho en las cosas. Es en este sentido en el que resulta clara la contradicción operativa entre la auto-organización del espacio y el marco legal del gobierno, lo que resulta en la amenaza de cierre orquestada por Mendoza y Héctor Jiménez Márquez, director estatal de la Secretaria de Educación Pública.  A propósito del ejercicio de justificar el ejercicio de gobernar negando la autodeterminación, Adorno nos dice:

 (…) deberíamos recordar que el totalitarismo considera  a las masas no como seres humanos autónomos, que deciden racionalmente su propio destino y a quienes hay que dirigirse, por tanto, como sujetos racionales, sino como simples objetos de medidas administrativas, a quienes hay que enseñar, por encima de todo, a ser humildes y a obedecer órdenes.[3]

Es importante tomar en cuenta que no sólo se gestiona la alimentación, sino también el trabajo de mantenimiento de la construcción, pues son los mismos habitantes quienes, organizados en comisiones, se ocupan del trabajo que el inmueble exige. Los flujos de capital en la zona donde se ubica la casa pueden ser un aliciente clave para el desalojo y la posible venta de la propiedad, tomando en cuenta que hasta ahora no se ha especificado el futuro del predio. De manera similar al caso de la 18 de Marzo, atrapada entre los bares que pululan el centro de La Paz. Quizá estamos hablando de procesos de  gentrificación,  lo que no es otra cosa que el desprecio de las comunidades y la descomposición de su existencia, justificado a través de la acumulación del capital y por lo tanto en el despojo de sus espacios. Es importante recordar el carácter comunitario de la casa del estudiante, no solamente por sus prácticas asamblearias, sino también por el servicio que se presta a través de las visitas médicas. Dicha función puede ser clave para los/as sudcalifornianos/as, pues representa la oportunidad de ser atendidos por especialistas en la Ciudad de México, cuestión poco abordada en las justificaciones para el cierre. Debe considerarse también, lo que representa el espacio más allá de las paredes y  el valor económico del inmueble, para la población: una comunidad auto-organizada que posibilita el acceso a la educación y a tratamiento médico para todos/as, pues la mayor parte de la población no sería capaz de pagar una estancia prolongada en la capital, para cualquiera de las dos cosas.

 La solidaridad, en oposición a la indiferencia y el despojo, será clave para la recuperación de la casa del estudiante que, simbólicamente, también carga de sentido a distintas astillas históricas de la constelación de los procesos de lucha social en Baja California Sur. Para sorpresa del Estado, la organización de la casa permitió  una respuesta rápida frente a la amenaza de desalojo y, sobre todo, su vinculación con muchos otros sectores movilizados a partir de la personalización del conflicto con el modelo neoliberal, contra la depredación del medio, la mercantilización del conocimiento y la privatización de la educación, pero sobre todo contra las agresiones de Mendoza Davis y sus agentes en guayabera, a quienes oponemos la defensa de nuestros espacios y nuestra comunidad, lo mismo en las padercitas que en Punta Lobos, lo mismo a lado del magisterio contra la reforma educativa que en la casa del estudiante. Así debemos recordar que:

Incluso en el estilo pulido de sus formas arquitectónicas más civilizadas, la esencia del poder se vincula al simbolismo arcaico de la boca y de los dientes: órganos primarios (y primer “ordenamiento”) del poder, en tanto relacionados con el acto de “incorporar a la presa”.[4]

Sin embargo, mientras se atragantan con la democracia y la paz pública, la población se organiza y se despliega solidaria, a través del reconocimiento de las carencias que nos imponen la supervivencia, cuestión a la que oponemos el placer de existir. Por lo tanto, estamos dispuestos/as a tomar lo que humanamente nos pertenece: la vida plena. Así, es como aferrarse a la presa, agrediendo, amenazando, despojando y despreciando-nos, jamás será igual a asumir nuestra determinación, porque reconocemos en la libertad una potencia clave para la organización de nuestras comunidades, tanto como para la composición del conocimiento y su socialización. Oponemos el apoyo mutuo frente a la precarización por parte de sus gobiernos serviles.

            Otra cuestión vital resulta con la atención que se presta desde la clase política al proceso, adhiriendo causas a las tensiones que sólo a sus grupúsculos corresponde. Por esto, quisiera invitar a quienes habitan la casa a continuar practicando la autonomía, a desplegar sus actividades desde la autogestión y el libre acuerdo, a trabajar por la recuperación del espacio sin cargas electorales, a través de su micro-horizonte ético-político: la Asociación de Estudiantes Sudcalifornianos en México y su asamblea. Quizá las palabras de Cornelius Castoriadis puedan nutrir un poco más la propuesta:

La utopía es algo que no tiene lugar y que no puede tenerlo. Lo que yo llamo proyecto revolucionario, el proyecto de autonomía, individual y colectiva (ambos son inseparables) no es una utopía sino un proyecto histórico-social que puede realizarse, nada muestra que sea imposible. Su realización no depende más que de la actividad lúcida de los individuos y de los pueblos, de su comprensión, de su voluntad, de su imaginación.[5]

Por último, no resta más que llamar a la solidaridad a individuos y  organizaciones, tanto en Baja California Sur como en la Ciudad de México, pues esto representa un golpe claro a los espacios autónomos que permiten a la población con menos poder adquisitivo (o sin poder de ninguna clase) acceder a la educación y a las visitas médicas que la casa del estudiante ofrece, más aún porque esto significa el desalojo de setenta estudiantes y seis trabajadores, cuatro plazas ofrecidas  y dos que gestiona la asamblea, para una última muestra del ejercicio de la auto-organización.

 ¡Solidaridad con la casa del estudiante!

¡Contra la explotación, el despojo, la represión y el desprecio!

[1] Véanse las entradas correspondientes  al marco de las fechas citadas en:  https://rzsud.org/

[2] Véase: http://elinformantebcs.mx/la-casa-del-estudiante-riesgo-delegada-iztapalapa/

[3] Theodor W. Adorno. (2005). Ensayos sobre la propaganda fascista: psiconanálisis del antisemitismo. Buenos Aires: Paradiso. p. 11

[4] Giacomo Marramao. (2013). Contra el poder: filosofía y escritura. Buenos Aires: Fondo de cultura económica. p.53

[5] Cornelius Castoriadis. (2006). Una sociedad a la deriva: entrevistas y debates, 1974-1997. Buenos Aires: Katz. p. 19

(Crónica) MANIFESTACIÓN PACÍFICA, AMENAZAS Y REPRESIÓN DEL GOBIERNO DE MENDOZA DAVIS

ASOCIACIÓN DE PADRES DE FAMILIA DE LOS ESTUDIANTES EN LA CASA DEL ESTUDIANTES SUDCALIFORNIANO EN MÉXICO EN EL DESFILE DEL 16 DE SEPTIEMBRE

Una representación de padres de familia que se han constituido en una Asociación para defender la permanencia de la Casa del Estudiante Sudcaliforniano en México amenazada por el gobierno de Carlos Mendoza Davis de desparecerla y en su lugar otorgar becas individuales.

La representación de padres de familia acompañadas de personas solidarias con los estudiantes sudcalifornianos en México con pancartas en mano se incorporaron al desfile cívico-militar al final de los contingentes oficiales antes de los contingentes del ejército y la policía, a la altura del parquecito Cuauhtémoc, donde fueron agredidos por policías vestidos de guayabera y uniformados.

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Agente que amenazó al compañero de la RZS@

Poco antes de que la representación de padres de familia se incorporara al desfile, se acercaron dos personas de guayabera blanca uno de ellos muy fornido y el otro de complexión normal, con celulares en mano, sin identificarse se acercaron a quien cubría la manifestación por la Radio Zapatista Sudcaliforniana y le pidieron que querían hablar a solas con él, no dijeron para qué, pero era sobre la manifestación; obviamente que nos negamos a hablar a solas  y se les pidió identificación, dijeron haber sido  enviados de la Subsecretaría General de Gobierno y palabras más palabras menos, los policías de guayabera amenazaron diciendo que no se nos olvidara que “este es un desfile militar”, para ese momento ya se había acercado un grupo de manifestantes que les contestaron a gritos que también era un desfile cívico y que los padres de familia tenían derecho a manifestarse, y así fue. Antes del “incidente”, una joven de las acompañantes a la manifestación comentó que unas personas de guayabera que se encontraban a unos metros, había escuchado un dialogo en el que decían  qué si se metían al desfile  los iban a replegar a la fuerza.

Subsecretario de gobierno Esteban Beltrán, quien mandó amenazar al compañero Gilberto de la RZS@

Subsecretario de gobierno Esteban Beltrán, quien mandó amenazar al contingente solidario con la AESM

Al momento en que los padres de familia se incorporaron al desfile en el parquecito Cuauhtémoc una valla de policías con su respectiva retaguardia, mitad de guayabera y mitad uniformados, enfrentaron fuertemente a los manifestantes y llegaron a golpear a dos de ellos y romper, literalmente, las mamparas que llevaban como asociación de padres de familia. Los manifestantes lograron romper el cerco policiaco y a pesar de haber recibido  golpes de los policías y con sus pancartas rotas, y llegaron hasta el templete donde estaba el gobernador Carlos Mendoza Davis, quien de manera cínica, la policía de guayabera y uniformados volvieron irrumpir la manifestación para quitarlos de enfrente, no sin antes gritarle al gobernador que él había ordenado la represión a los manifestantes en el parquecito Cuauhtémoc.

Algo interesante a lo largo del recorrido fue que hubo muchísimo público en el desfile y cada vez que gritaban consignas en la manifestación había aplausos prolongados de quienes habían ido al desfile y gritos de apoyo a los padres de familia y a los estudiantes sudcalifornianos de la Casa en la Ciudad de México y así fue desde el parquecito Cuauhtémoc hasta poco antes de la calle Hidalgo, donde la manifestación de la asociación de padres de familia y personas solidarias termino. De regreso a la explanada del malecón los manifestantes realizaron un asamblea a manera de mitin con la concluyeron la jornada de lucha por la defensa de la Casa del Estudiante en México, que todavía larga.

Si el gobierno de Carlos Mendoza Davis logra desaparecer la Casa del Estudiante Sudcaliforniano en México, estaría borrando la memoria de una historia que ya va a cumplir 100 años, pero sobre todo, por un lado, borrar de la memoria  las luchas autónomas e independientes ligadas muy estrechamente al movimiento social después de 1968 y por las dos décadas siguientes la de 1970 y 1980, y por lo menos la mitad de la década de 1990, al interior de la Casa del Estudiante Sudcaliforniano en México; y por otro lado, la experiencia autogestiva que los estudiantes han logrado mantener hasta la fecha y que es la formación de los Consejos Estudiantiles  para administrar la casa en diferentes aspectos como la alimentación, el mantenimiento, el funcionamiento, los derechos y obligaciones, el ingreso a la casa, etcétera,  apoyándose en los acuerdo de la asamblea general de la casa.

A pesar de lo desgastante que pudiera parecer una asamblea general, el sistema asambleario es una herramienta democrática muy importante que la Casa del Estudiante en México ha mantenido desde la década de 1970,que por supuesto, al gobierno no le interesa. Esta es una de las razones por las cuales, el gobierno quiere desaparecer la casa, pues en cualquier momento la casa del Estudiante en México, puede volver a las prácticas anteriores de vinculación con el movimiento social, insurgente, autónomo y autogestivo.

Es muy importante que también las organizaciones solidarias con la Casa del Estudiante Sudcaliforniano en México y  con la Asociación de Estudiantes Sudcalifornianos en México, incluyendo a las Asociaciones de Padres de Familia y de antiguos habitantes de la  Casa, a tener una acompañamiento respetuoso de los acuerdos de asamblea que llegaran a tomar los estudiantes sudcalifornianos en México.

Las siguientes semanas son muy importantes por lo que pueda pasar en la Casa del Estudiante Sudcaliforniano en México, ante la posibilidad de que el gobierno de Carlos Mendoza Davis ordene el desalojo o sin ordenarlo empiece a recortar el subsidio para la alimentación, el mantenimiento del edificio, el pago de los servicios, etcétera, que lleve a los estudiantes a condiciones mayores de precariedad.

Lo que sigue es una lucha de resistencia, pero son los estudiantes de la casa los que tienen la última palabra. Esa palabra que será de la asamblea general, es la que acompañeramos desde nuestro medio libre, autónomo, alternativo o como se le llame.

Radio Zapatista Sudcaliforniana

REPRESION A LA ASOCIACION DE PADRES DE FAMILIA DE ESTUDIANTE DE LA CASA EN LA CIUDAD DE MÉXICO Y PERSONAS SOLIDARIAS CON ELLOS.

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Una representación de la Asociación de Padres de Familia que tienen sus hijos en la Casa del Estudiante en México fueron reprimidos por policía de guayabera y uniformados.

Los manifestantes fueron golpeados y varias de las pancartas que traían fueron destrozadas, para tratar de impedir que se manifestaran en el desfile cívico-militar que organizó el gobierno este 16 de septiembre.

Antes de eso, se acercaron dos guaruras de Guayabera de la subsecretaria general de gobierno quien estaba cubriendo la manifesatción por parte de la Radio Zapatista Sudcaliforniana y en tono de amenaza dijeron que no se olvidara que «era un desfile militar».

Finalmente la manifestación siguió adelante denunciando la represión y exigiendo al gobierno ¡NO al Cierre de la Casa del Estudiante Sudcaliforniao en México!

La manifestación logró llegar hasta el templete donde estaba el gobernador. La manifestación subió de tono y de nuevo hubo empujones y golpeteos a los manifestantes para que se retiraran

FOTOGRAFÍAS: Radio Zapatista Sudcaliforniana

IRRUMPIERON EL ESPACIO DEL CENTRO CULTURAL RICARDO FLORES MAGÓN: UNA OPCIÓN AUTÓNOMA Y AUTOGESTIVA EN BAJA CALIFORNIA SUR

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HAN FORZADO CUATRO PUERTAS DEL CENTRO CULTURAL RICARDO FLORES MAGON Y ENTRARON POR ATRÁS A LA PLANTA ALTA Y A LA PLANTA BAJA… ¿PARA QUÉ?

Hacemos una denuncia pública de la agresión sufrida por el Centro Cultural Ricardo Flores Magón donde se encuentra el Archivo Histórico del Movimiento Social Sudcaliforniano (AHMSS) que organiza el Centro de Investigaciones Sociales, Sindicales y Laborales, A.C.

Hoy llegamos a dejar unas mamparas y nos encontramos con una sorpresa: la puerta de la entrada de la calle estaba normal, pero había una bolsa tirada, los cajones de un archivero abiertos, la computadora destapada como si la hubieran usado, el candado de la puerta del baño de la planta baja violada, así como la puerta al patio que lleva a la planta alta. Sobre las escaleras estaba una silla y un desarmador y en la planta alta estaba violada y doblada la puerta de acceso a la planta alta y la que da hacia el balcón.

No hemos revisado a detalle las cajas de los archivos de la planta baja lo haremos ´de inmediato y los instrumentos de la planta baja estan ahí, pero no sabemos si todos…pero no parece que se hayan llevado algo…

¿Que estaban buscando?

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 HISTORIA RECIENTE DEL CC-RFM

El local que se encuentra en el Boulevard Padre Kino entre las calles Escuela Normal Urbana y Márquez de León en la colonia Los Olivos es desde que se realizó en ese lugar la Escuelita de la Escuelita Zapatista en 2013 el Centro Cultural Ricardo Flores Magón resguardado por una Asociación Civil sin fines de lucro legalmente constituida en 2005, el Centro de Investigaciones Sociales, Sindicales y Laborales (Cisslaboral, A.C.).

Se llama así, para rescatar el nombre de un personaje relevante del pensamiento anarquista de la revolución mexicana,  Ricardo Flores Magón, que alguna vez lo adoptó un colectivo de jóvenes conocido como el RASH (Rojos Anarquistas Cabezas Rapadas) que ya se disolvió pero que durante un tiempo compartió el local con adherentes a La Otra Campaña.

En Agosto de 2013, el Ejército Zapatista de Liberación Nacional realizó en los cinco caracoles de territorio zapatista (Oventik, La Realidad, Roberto Barrios, Morelia y La Garrucha)  el primer grado de la Escuelita La libertad según los zapatistas a la que asistieron miles de simpatizantes y adherentes a la Sexta Declaración de la Selva Lacandona de México y el Mundo, entre ellos, una compañera que no sabíamos que era afín al pensamiento zapatistas y que nos trasmitió su experiencia en una reunión en el local. De ahí surgió la idea de realizar durante tres días la Escuelita de la Escuelita Zapatista los días 11, 12 y 13 de octubre de 2013 al local de la Radio Zapatista Sudcaliforniana que por primera vez aparece públicamente como Centro Cultural Ricardo Flores Magón.

Es un edificio propio construido en un pequeño predio de 7 por 10 metros, hace poco más de dos décadas, es un local de dos plantas con un pequeño patio trasero abierto  que ha servido desde el levantamiento indígena zapatista en 1994 hasta nuestros días,  en el centro de reunión y organización local de las iniciativas políticas civiles y pacíficas nacionales y globales que desde entonces ha convocado el Ejército Zapatista de Liberación Nacional como la Convención Nacional Democrática en 1994, el Movimiento de Liberación Nacional en 1995, el Frente Zapatista de Liberación Nacional a partir de 1997, la Consulta Nacional por los Derechos de los Pueblos Indios y Contra la Guerra de Exterminio en 1999, La Otra Campaña a partir de 2005, la Escuelita Zapatista en 2013 y en este año 2016 replicará el Seminario del Pensamiento Crítico Frente a la Hidra Capitalista a través de la Radio Zapatista Sudcaliforniana; y de otras iniciativas locales y globales como la movilización anti APEC en 2002 y anti G-20 en 2012. En más de 20 años, podemos decir que el local, ahora Centro Cultural Ricardo Flores Magón, tiene ya una breve pero relevante historia en el movimiento social sudcaliforniano, progresista, de izquierda y anticapitalista.

Los colectivos que ahora practican el Centro Cultural Ricardo Flores Magón no aceptan ningún tipo de apoyo de los gobiernos, ni de los partidos, ni de organizaciones,  subsiste con la aportación voluntaria de las y los integrantes de los colectivos que practican la autonomía y la autogestión en el local, ellos cubren los gastos mensuales de los servicios que anda en promedio por el orden de los 800 pesos mensuales de pagos de agua, drenaje, luz,  teléfono-internet y predial;  y cuando se requiere de algún gasto de mantenimiento o extraordinario se recurre a aportaciones voluntarias extraordinarias, aunque anualmente se distribuye por cooperación para obtener fondos  la Agenda Latinoamericana Mundial.

Mientras las y los practicantes del Centro Cultural Ricardo Flores Magón adopten el principio de autonomía y autogestión, está abierto a las personas y colectivos que lo quieran practicar, y  por razones de seguridad, no se permite el consumo de alcohol y drogas, ya que el poder de arriba solo está esperando alguna justificación para intervenir, sobre todo por la tradición de izquierda y anticapitalista que tiene el edificio.

En la planta baja se encuentra el  Centro de Investigaciones Sociales, Sindicales y laborales, A.C. que tiene dos prioridades durante el periodo 2015-2020: 1)organizar con voluntarios y voluntarias el Archivo Histórico del Movimiento Social Sudcaliforniano (AHMSS) que consiste en catalogar documentos escritos que se encuentran en cajas esperando ser catalogados, scanear fotografías y catalogar las que ya están digitalizadas,  y 2)Monitorear, registrar y dar seguimiento los movimientos sociales, sindicales, laborales, ambientales y culturales actualmente en curso y los que surjan, colectando notas periodísticas, documentos y fotografías que a futuro formarán parte del AHMSS, y en la medida de lo posible acompañarlos en su luchas; mientras que en la planta alta ensayan musicalmente el grupo No somos nada y trasmite la Radio Zapatista Sudcaliforniana temas especiales y el seminario zapatista, ahora del pensamiento crítico frente a la hidra capitalista.

Radio Zapatista Sudcaliforniana